En la tierra de los viñedos un pionero se largó a picar forrajes. Antonio
Sánchez, titular de Sanes S.A, una firma que acumula 45 años de trayectoria en
Mendoza, cuenta su experiencia en el feedlot que instaló en la finca de Colonia
Los Álamos, en el departamento de Maipú. La producción de carne se sumó a los
viñedos y olivares que mantiene la empresa junto con su producción tradicional
de ajo, papa, cebolla y tomate, entre otros cultivos. “Todos nuestros productos
los enviamos a los depósitos de Buenos Aires y desde allí se canalizan a través
de diversas cadenas de supermercados de distintas regiones del país”, explica
Sánchez.
Se trata de una empresa familiar que Sánchez comenzó con su padre y su
hermano en sólo 2 hectáreas. Desde ese modesto inicio se proyectaron en materia
de producción y comercialización hasta llegar con sus productos a diversos
mercados del mundo. De esa forma alcanzaron a manejar comercialmente las 1.500
hectáreas de producción propia más otras 3.000 a 4.000 de otros productores.
Además de convertirse en proveedores de cadenas de supermercados y de comidas
rápidas, como McDonald´s, desde Sanes S.A. también exportan a diversos destinos.
En tanto, entre las ventas internas también aparece el producto de sus viñedos,
que se orienta a reconocidas bodegas de Mendoza.
Uno de sus productos emblemáticos en la exportación es el ajo, del que
llegaron a producir 700 hectáreas. Argentina es el segundo productor mundial de
ajos, después de China, pero con una calidad de primer nivel reconocida por los
países compradores. A las ventas externas de la empresa se fueron sumando
zapallos calabaza, cebollas, tomates y batatas, entre otros, con los que
lograron llegar a numerosos destinos como Brasil, Europa, Estados Unidos y
México.
También se surten de otras regiones de producción de hortalizas de Argentina,
a la vez que han producido zapallo en Brasil para complementar la producción
local y en alguna oportunidad cubrieron el faltante de ajo con importaciones
desde España.
“Hace 9 años, en buena medida impulsados por la falta de mano de obra que
requieren nuestros cultivos, comenzamos a incursionar en la ganadería -explica
el productor mendocino-. Empezamos con algunos equipos chicos y en la medida que
fuimos creciendo en la cantidad de animales encerrados nos topamos con la falta
de maquinaria adecuada en la región. Los más cercanos son los equipos que
atienden a los feedlots de Villa Mercedes, San Luis, que por la distancia
llegaban a destiempo. Por lo tanto, decidimos encarar la compra de una picadora
de gran porte y después de analizar las distintas marcas y modelos que había en
el mercado nos decidimos por una JAGUAR 850 de CLAAS y junto con esa picadora
también compramos una segadora y un rastrillo de la misma marca”.
“Hoy estamos convencidos de que no nos equivocamos –agrega Sánchez-, tanto por el buen funcionamiento de los equipos como por la facilidad de conseguir los repuestos y la atención del servicio técnico. Esa confiabilidad y la facilidad para el trabajo que encontramos en estos equipos nos animó a crecer en el rubro y de los 100 animales con los que empezamos llegamos a tener 6 mil cabezas en los corrales de engorde, aunque ahora estamos en el orden de las 4 mil ya que el negocio no está siendo muy rentable”.