El de intención de siembra mantuvo el área de maíz, incrementando levemente la de soja, cuando el mercado esperaba una caída de 800.000 ha para el cereal. El de stocks al 1 de marzo, terminó mostrando menores existencias de maíz que las esperadas, y algo similares en soja. Si bien el reporte de área fue negativo para maíz y neutro para los otros cultivos, el dato de stocks debería haber equilibrado al mercado al menos en las posiciones más cortas, pero no fue así, los operadores se centraron más en el dato negativo para precios del área sembrada.

Respecto al dato de área sembrada, es importante tener presente que el relevamiento del USDA fue practicado a inicios de junio. Como la siembra fue muy tardía este año, es posible que se hayan tomado como sembradas hectáreas que finalmente no fueron implantadas, o que de hacerlo podrían tener problemas importantes en el nacimiento y desarrollo de los cultivos. Algo similar habría pasado con soja, sólo que en este caso como la fecha de siembra es más amplia, la cantidad de soja sembrada hasta inicios de junio era muy baja. Luego del informe, atento a esta circunstancia excepcional, el USDA informó que en agosto realizará una nueva encuesta sobre área sembrada de soja y que en caso de tener que corregir lo hará en su informe del 12 de agosto. La pregunta es: porqué no relevan también la de maíz? Significa eso que darán esta estimación de superficie implantada por buena? Si es así no sería nada raro que deban contabilizar una mayor proporción de la misma como “no cosechable” más adelante, o que los stocks terminen reflejando los problemas de siembra, pero todo apunta a que deberemos esperar bastante para ver cómo se plasma esto en el balance de oferta y demanda.

En el mientras tanto, más allá de lo que se haya sembrado, lo cierto es que el clima al momento no despierta temores en EEUU. Las precipitaciones han bajado en intensidad y cobertura, y los pronósticos van en ese sentido, pero también con temperaturas más bajas que ayudarían a minimizar la evapotranspiración de los suelos y reducirían la necesidad de humedad de los cultivos, mientras que las abundantes lluvias de los últimos dos meses recompusieron la humedad en el centro de los grandes lagos y el extremo norte del noroeste. Donde todavía persisten condiciones secas es hacia el oeste y sudoeste. En función de esto, el desarrollo vegetativo viene dándose lento en comparación con otros años, pero muy bien, ya que la calidad de las sementeras es elevada.

La firmeza de las posiciones disponibles en Norteamérica sigue dando sustento a las posiciones más cortas de Chicago, las mismas están relacionadas con el interés comprador. Los demandantes siguen muy activos en el mercado, a pesar de los precios tan elevados que se están experimentando. De hecho eso es lo que pusieron de relieve los stocks de maíz más bajos que los esperados al 1 de junio en EEUU que publicó el USDA.


En el frente financiero en tanto hubo mucho movimiento. Entre el anuncio de que gradualmente se irá desacelerando la política de expansión monetaria en EEUU, y de que China tiene un problema crediticio interno de proporciones muy grandes (190% de su PBI), que podría ocasionar un problema financiero similar al que EEUU tuvo en el 2008 con la expansión del crédito hipotecario en manera desmedidas y la caída de Lehman Brothers, los granos recibieron presión negativa adicional. En tanto los flujos de dinero están volviendo desde mercados emergentes y refugios de valor hacia los países centrales preparándose para la suba de rendimientos que ocasionaría una política de menor emisión en Norteamérica. Por ello Brasil sufre presiones devaluatorias en su tipo de cambio, ya que la salida de capitales genera venta de reales y compra de dólares. Esto tiene un costado importante para la oferta de granos: si el real se devalúa, el productor Brasileño podrá sembrar soja aún con valores internacionales más bajos.

En el mercado local el trigo se llevó gran parte de la atención. Se hace muy complicado conseguirlo aún pagando precios muy altos, lo cual repercute en toda la cadena productiva: menos harina y más cara, y finalmente menos pan y más caro. Esto encendió los titulares periodísticos, y forzó que el gobierno deba dar alguna solución. Los caminos eran utilizar los mecanismos de mercado, permitiendo la importación de granos de otros países para descomprimir la situación de escasez o bien gobernar para los titulares, imponiendo precios máximos y abastecimiento obligatorio. El segundo camino fue el elegido.


Otro que se movió bastante fue el maíz disponible, en el sentido de que la trilla de lotes tardíos se está activando, lo que descomprime la necesidad de mercadería de los compradores, por un lado por cierta demora de buques, por el otro por la mayor cantidad de grano que va llegando a los puertos.

La soja sigue copiando más de cerca al mercado de Chicago. Las posiciones disponibles están sufriendo la presión, y esto hace que los productores encuentren una razón adicional para retener mercadería. Tras activarse la comercialización de soja en los últimos dos meses con el fin de cubrir vencimientos financieros, ahora las ventas van volviéndose más lentas, ya que esa necesidad estaría cubierta. Esto genera cierta preocupación entre las industrias que han conseguido asegurar poca cantidad de porotos en función de sus necesidades de molienda, sobre todo viendo que los disparadores de venta están prácticamente agotados. En este sentido lo más probable es que de aquí en adelante las ventas sean por goteo, ante las necesidades puntuales de dinero, que en gran parte se financiarán más con fijaciones de soja ya entregada, que enviando a puerto mercadería adicional. Sin embargo es importante tener presente que con el aumento de los gastos de estructura, y el encarecimiento de los créditos y su menor disponibilidad, será difícil llegar a fin de año sin enajenar una porción importante de la soja que aún queda en manos de los productores.


Las posiciones de soja nueva se vieron más influidas por la baja de Chicago. No obstante, pensando más a largo plazo, si bien es cierto que se pronostica una buena cosecha norteamericana, la demanda sigue muy activa, y en el caso de la soja será necesario que Sudamérica siembre para una gran cosecha si se quiere llegar a los números pronosticados. La pregunta es si eso pasará con precios más bajos, ya que el incremento de área hacia regiones marginales se produce siempre y cuando la rentabilidad del cultivo sea la indicada.

La recomendación es ahora estar preparados para bajas adicionales, que sólo se revertirían de la mano de un problema climático en EEUU. El rebote podría venir luego de la mano de la demanda y de la necesidad de siembra sudamericana. En tanto el fantasma de un nuevo problema financiero originado en China pone en riesgo la gran posición comprada de fondos índice. Por estos factores recomendamos en oportunidades anteriores la compra de opciones PUT. Ahora parece algo tarde para embarcarse en ello. Quizás tenga al momento más sentido vender, esperar bajas adicionales, y comprar luego los CALL, o vender y comprar CALL SPREAD al mismo tiempo,si se quiere ser más conservador.