Si bien la producción de pistacho es una actividad incipiente en San Rafael, ya hay productores que han decidido implantar en sus fincas algunas hectáreas con pistacho, un producto requerido en el mercado nacional e internacional y que genera muy buenos dividendos.

En la provincia existen tan solo 23 hectáreas cultivadas, y entre ellas, pequeñas plantaciones sureñas en General Alvear y San Rafael, donde se estima que hay aproximadamente 3 hectáreas explotadas y algunos proyectos prontos a concretarse, según informó el Diario Sanrafael.

Una de las principales apuestas es la de la firma Argenceres en su finca Las Aguaditas, de Goudge, que lleva a cabo los primeros ensayos del cultivo de pistacho en San Rafael y también trabajan los nogales, un poco más desarrollados en el departamento. Desde el complejo donde trabajan destacan que "es un proyecto a futuro" en una "plantación experimental".

Asimismo, en el último tiempo ha aparecido la empresa "Pistachos San Rafael", otra que incursiona en esta promisoria actividad. En este caso explican que se trata de un "micro emprendimiento familiar, dedicado al cultivo, secado natural, salados (o no) y venta al público" del producto. La empresa ha instalado algunas plantas en su finca y ya salieron a comercializar la primera parte de la cosecha a mediados de abril.

Cabe destacar que en el mercado inmobiliario salen a la venta algunas fincas en las que se auto-promocionan como aptas para el cultivo de este fruto seco, como por ejemplo en la zona de Cuadro Nacional donde ya se está trabajando con este tipo de plantaciones.

Esto se debe a que en el sur mendocino se dan buenas condiciones que favorecen el cultivo del pistacho gracias a la calidad de la tierra sin salitre ni piedra. Así, junto a San Juan se convierte en el oasis perfecto para su cultivo.

Vale destacar que aproximadamente por hectárea se pueden cosechar entre dos y tres mil kilogramos. Actualmente el valor del kilo de pistacho, sea salado o tostado es de 75 pesos el kilo, mientras que si es pelado, el valor sube a 120 pesos el kilo.

Este fruto está elevando su demanda en el mundo, los principales destinos de exportación son Venezuela y Colombia a la cabeza en Latinoamérica, aunque también se vende a Europa y Estados Unidos, en donde se están cobrando cerca de 12 dólares el kilo pelado sin cáscara y de 8 dólares el kilo con cáscara abierta.

Sin lugar a dudas es una actividad que recién acaba de llegar a la provincia y la región, y que puede significar un gran negocio a futuro, ya que la experiencia de San Juan marca un precedente que comenzó con pocas hectáreas y ya llega a 500.