El ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, recibió el 24/4 al presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), Diego Cifarelli, para buscar nuevos mercados para la harina de trigo y establecer políticas para mejorar la productividad de ese cultivo en la próxima campaña.
De la reunión, en la que participó también el viceministro, Lorenzo Basso, Yauhar aseguró que se están desarrollando "distintas alternativas que hacen foco en nuestras economías regionales y apuntan a dinamizar a esta actividad”.

Diego Cifarelli expresó su satisfacción “por la reunión y la apertura al diálogo que muestra el ministro respecto a las necesidades del sector”.
Además, Yauhar y Cifarelli analizaron la posibilidad de ofrecer a través del Banco Nación una línea de créditos blandos para el sector, con montos de hasta $ 150.000 y 180 días de plazo, con tasa de interés fija anual nominal del 9%, y con el objetivo de facilitar el armado de una sociedad entre productores y molineros. “Es un paso enorme para la Federación, que viene buscando desde hace mucho tiempo esta vinculación en la producción de trigo”, destacó el titular de FAIM.

Según informó el Ministerio de Agricultura, durante la reunión se proyectó el armado de un clúster de trigo con la participación de las provincias y de los municipios, y se analizaron dos herramientas vinculadas al control formal de la actividad molinera, alineadas a las normativas de los organismos estatales.
La primera apunta a la recomposición del mecanismo de registro del caudal de molienda y la segunda es un sello de garantía que todas las bolsas de harina deberán tener para atender a la trazabilidad del producto.

“Apuntamos no solo a la productividad y a ser los primeros en el mundo en comercialización de harina de trigo, sino también a conformar un bloque sólido y homogéneo con los otros actores del sector: productores, molinos, acopiadores, corredores, y demás. Tenemos el apoyo incondicional de los organismos del Estado, tanto del Ministerio de Agricultura como de la secretarias de Comercio Interior y Exterior”, aseguró Cifarelli.

La cartera explicó que esa reunión con el titular de FAIM forma parte de la ronda de encuentros que el ministro Yauhar lleva adelante con las distintas cadenas productivas y representantes de las provincias y los municipios, para atender las necesidades y potenciar las posibilidades de las economías regionales.

Yauhar promete liberar más trigo excedente para incentivar la campaña 2013/14

Durante la reunión que mantuvo el pasado 23/4 Norberto Yauhar con el titular de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), el funcionario se comprometió a "liberar los excedentes por encima de los 6 millones de toneladas de trigo" de  la campaña 2013/14 que comenzará a sembrarse a partir de mayo.

Por otra parte, el gobierno autorizó la exportación de un millón de toneladas adicionales de trigo de la campaña 2012/13, recientemente concluida, que se sumarán a los dos millones ya permitidos por las autoridades.

El gobierno mantiene restringidas las exportaciones del cultivo para garantizar el abasto doméstico, estimado en 6,5 millones de toneladas, y evitar alzas en los precios de los alimentos.

De este modo, el funcionario intentó dar un gesto a los productores para que apuesten al cereal, ya que la campaña pasada fue la peor campaña de los últimos 100 años debido a la sequía que afectó la producción y a la intervención del Gobierno en el mercado que, según los productores, genera que el cultivo no tenga un precio en el mercado.

En su momento, MinAgri ya había autorizado para su venta al exterior 6 millones de toneladas de trigo 2012/13. Pero debido a condiciones climáticas adversas, la cosecha del cereal fue inferior a la esperada inicialmente, lo que obligó a las autoridades a reducir el volumen del grano destinado a la exportación.

Sin embargo, pese a los esfuerzos de Agricultura, aún no hay números ni oficiales ni privados acerca de la nueva campaña de trigo que está a punto de comenzar. El año pasado se cosecharon sólo 9,5 millones de toneladas, 6 se destinaron para el mercado interno y hasta hoy sólo resta exportar unas 300.000 toneladas. Todo indica que si las políticas oficiales no cambian, los productores se volcarán a cultivos sustitutos como, por ejemplo, la cebada, tal como ocurrió en el ciclo pasado.