Según determinó una auditoría de la Dirección de Industria y Comercio, 25% del total de la producción de aceite de oliva que Mendoza Fiduciaria SA encargó a empresas elaboradoras tiene niveles elevados de peróxido.
El porcentaje que no cumple con los índices de acidez fijados por el código alimentario y no son aptos para el consumo humano sin un tratamiento previo representa unos 19.500 litros. La detección de mayor nivel de óxido que el permitido se dio en dos tanques del Establecimiento Olivícola Don Ignacio (en el tanque número 13- 5.000 litros- y el número 18- 14.500 litros), lugar donde se elaboran 72.500 litros de aceite de oliva procedentes del fideicomiso que desarrolló el Gobierno de Mendoza el año pasado, según informó el diario Los Andes.
“El muestreo más comprometido es el que corresponde al tanque más pequeño, cuyos niveles de óxido exceden los permitidos”, comentó Alejandro Zogbi, director de Desarrollo y Promoción Económica de Mendoza.
En consecuencia, el Gobierno deberá buscar la forma de recuperar los 19.500 litros para poder comercializarlos. Una opción es realizar un proceso industrial para bajar el nivel de óxido en el aceite y así poder sacarlo a la venta.
Esta alternativa implica sacrificar rentabilidad y calidad. Por un lado, la manipulación del aceite le quita la condición de virgen o extra virgen y pasa a ser común. Esta disminución de calidad, sumado al costo del proceso de refinamiento, significa una disminución del 30% de las ganancias, según el profesional Rodolfo Vargas Arizu.
Es importante recordar que al inicio del fideicomiso la intención del Gobierno era vender el litro a $ 20 y también ofrecer una versión de medio litro a $ 10.
La otra solución sería cortar la partida mala con otra de buena calidad, lo que permitiría su comercialización, pero bajaría inmediatamente la calidad del segundo aceite de oliva involucrado. De todos modos, tendrá que evaluarse si esta alternativa es viable, dependiendo de las condiciones de los 19.500 litros que no pasaron la inspección.
El funcionario del Ministerio de Agroindustria y Tecnología, Alejandro Zogbi, señaló que aún no se conoce por qué motivo los niveles de óxido del aceite de oliva se descontrolaron.
“Mendoza Fiduciaria deberá estudiar la situación para determinar en qué parte del proceso se falló y quiénes fueron los responsables”, indicó Zogbi.
“El mismo organismo se encargará también de evaluar cuál es la solución más conveniente. Sólo puedo garantizar que no se tirará ni un solo litro de ese aceite”, agregó.
Otra decisión que queda por tomar es si existirá o no un fideicomiso 2013. Por las condiciones de mercado, Zogbi reveló que es probable que se dediquen recursos de ayuda para levantar la cosecha.