Ante la urgencia del Gobierno por recaudar y lograr rápidamente el ingreso de dólares por la campaña gruesa, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, presionó fuertemente a los exportadores esta semana para que liquiden por anticipado las ventas por las 4 millones de toneladas de maíz que el funcionario anunció en los últimos días y que todavía no autorizó formalmente.

Además, diversas fuentes del sector confirmaron a El Cronista que el funcionario advirtió a los pequeños productores nucleados en la Cámara Argentina de Productores y Exportadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) que él mismo creó y que lidera Ider Peretti que podrían quedarse sin cupo para exportar maíz si no adelantan la totalidad de las ventas autorizadas. Fuentes de esta cámara reconocieron que Moreno les dio 15 días para liquidar y que ese plazo comenzó a regir el lunes.

Si no adelantan los dólares, Moreno podría quitarles el cupo que les había anunciado y transferirselo a la Cámara de Exportadores de Cereales (CEC), que integran los grandes jugadores del mercado, muchos de los cuales también integran la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA). En Capeco negaron esta posibilidad, aunque fuentes allegadas a Peretti manifestaron que desde el lunes está llamando a todos sus socios pidiéndoles que adelanten los fondos para no perder el cupo.

Moreno había anunciado hasta ahora un cupo de 15 millones de toneladas del maíz que se está cosechando actualmente y la semana pasada anunció la autorización de 2 millones de toneladas adicionales, que todavía resta formalizar. De ese total, 1,6 millones irían destinados a CIARA y 400.000 toneladas a los socios de Capeco.

Esos 2 millones se hicieron luego casi 4 millones, ya que las grandes cerealeras realizaron pedidos de ROE autorizaciones para exportar por casi 3,5 millones. Como la cosecha del maíz de esta campaña se estima en 25 millones de toneladas y 8 millones se destinan al mercado interno, la oferta exportable alcanza a 17 millones. Moreno ya había autorizado 15 millones y la semana pasada otras 2 millones, por lo que se presume que las 2 millones adiciones que presentaron las grandes exportadores son de la campaña pasada, afirman en el sector.

Moreno aprovechará este excedente y formalizará la autorización de los ROE en los próximos días. Recién en ese momento los exportadores liquidarán, como mínimo, el 20% correspondiente a los derechos de exportación. Un directivo de una importante cerealera afirmó que lo que tienen que adelantar es el pago de las retenciones, no la totalidad, pero otras fuentes del sector aseguraron que Moreno exigió el anticipo de los u$s 1.100 millones correspondientes a las 4 millones de toneladas que autorizará en breve. Eso va a dejar afuera a los chicos, que no tienen la capacidad financiera para adelantar ni siquiera el importe correspondiente a los derechos, dijo un allegado a Peretti.

Existen dos tipos de ROE: los de 45 días, que no exige el prepago de las retenciones pero que a ese plazo el exportador debe vender el cereal y liquido; y los de 365 días, que obliga a adelantar el pago de las retenciones una vez otorgado el permiso pero que luego da un plazo de un año para concretar la exportación e ingresar los dólares al mercado.

De los 15 millones de toneladas autorizadas en diciembre, las 11 millones correspondientes a CIARA se hicieron con prepago de retenciones, mientras que las 4 millones que Moreno le otorgó a Capeco se otorgaron a 45 días y se están ejecutando ahora, con la cosecha. Pero ante la imperiosa necesidad de dólares, Moreno pidió que el nuevo cupo anunciado sea adelantado en su totalidad.