El Subsecretario de Agricultura Familiar de la Nación, junto a funcionarios municipales, provinciales y nacionales, organizaciones de agricultores familiares y trabajadores de la Cooperativa Curtidores de Mendoza participaron de una reunión de trabajo para conocer la experiencia desarrollada en la fábrica y que involucra a pequeños productores caprinos de la zona Cuyo y Neuquén.
El 21 de febrero el funcionario nacional conoció la experiencia que se inició a finales de 2011 y se consolidó durante el año pasado, en la que participan cerca de 1.000 familias caprineras de San Juan, San Luis, La Rioja, Mendoza y Neuquén y más de 100 trabajadores de la curtiembre, una fábrica recuperada por sus trabajadores en 2007.
Por parte del Gobierno de Mendoza participaron del evento el Ministro de Desarrollo Social y Derechos Humanos, Guillermo Elizalde, el Director de Economía Social de dicha cartera, Esteban Ruiz; el Secretario de Agricultura, Ganadería y Alimentos del Ministerio de Agroindustria, Cristian Correa, la Subsecretaria de Cooperativas de dicho ministerio, Tatiana Mussato, el Directos de Cadenas de Valor de la Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación, Alberto Chiavarino, los delegados provinciales y técnicos del organismo nacional de Mendoza, San Juan, La Rioja, San Luis y Neuquén.
También estuvieron coordinadores de la Ley Caprina de Mendoza y San Juan, miembros del INTI y de la Curtiembre Curtidores de Mendoza, además del presidente de la Federación de Organizaciones Nucleadas de la Agricultura Familiar (FONAF), Miguel Fernández e integrantes de organizaciones de pequeños productores participantes del proyecto.
La reunión permitió conocer los resultados de esta primera etapa de trabajo y proponer acciones que la potencien y consoliden. En ese sentido Pérsico señaló que se piensan estrategias para fortalecer la cadena de valor caprina en tres aspectos; la carne, el cuero y la leche. Y sobre la visita manifestó “estamos acá en Mendoza para primero informarnos y hacer un buen diagnóstico que nos permita hacer políticas de estado que solucionen los problemas de los productores”. Sobre la experiencia sostuvo “hay que sintetizarla para ver qué política es la adecuada para tener una mejor comercialización de la carne, la leche y el cuero y no sea una economía de subsistencia sino de rentabilidad al productor”.
Para el ministro Guillermo Elizalde de Mendoza se debe poner en valor el hecho de “que está la nación, la provincia, el municipio y los mismos pequeños productores trabajando fuerte en un primer concepto que es la inclusión en el trabajo y en segundo lugar un hecho muy importante porque se está haciendo en una empresa recuperada por sus trabajadores como es en este caso con la Cooperativa Curtidores de Mendoza”. Expresó también que “la experiencia tiene una potencialidad enorme, sabemos de dónde venimos cuando la curtiembre estaba absolutamente abandonada y hoy la vemos trabajando, con máquinas en movimiento y más de cien familias que viven de la fábrica además de los pequeños productores que reciben un mejor precio de sus cueros y antes no”.
Y Fernández, de FONAF, sostuvo que “no queremos de nuevo un productor caprino ande detrás de un plan social, que por $700 abandone su trabajo porque es mejor. La idea es potenciar tres o cuatro virtudes que tiene la cabra se puedan aprovechar dándole valor agregado y el productor puedan vivir dignamente de la actividad”.
Mendoza es una de las principales provincias productoras de ganado caprino y más del 90% de la producción pertenece a familias campesinas y agricultores familiares. Por lo tanto este proyecto permite fortalecer la producción y la industrialización. La fábrica cuenta con 5 naves que contienen las distintas áreas o zonas de trabajo, sumando más de 12.000 mts2 de instalaciones cubiertas, y cuenta con la maquinaria necesaria para el procesamiento de más de 1.000 pieles diarias tanto bovinas como caprinas y ovinas.
Hasta la fecha entraron a la curtiembre 26.030 cueros es decir $283.354 es decir un valor promedio de $20/kg de cuero.
Las organizaciones participantes actualmente son la Unión de Trabajadores Sin Tierra de Lavalle (UST), La Higuerita de la localidad de Cacheuta (Luján de Cuyo), El Carrizalito y Payun Matru de Malargüe, Ganadera Centro Cuyo (Lavalle), La Jaula (San Carlos), La Gloriosa (La Paz), y organizaciones de San Juan, San Luis y se comienza a trabajar con Neuquén. Las familias involucradas hasta el momento ascienden a más de 300.