Desde el próximo 14 de marzo de 2013, alcanzará al resto de las explotaciones pecuarias del país. A través de esta exigencia se busca que los medicamentos aplicados al rodeo no alteren la inocuidad de los alimentos.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) recuerda a los productores ganaderos que exportan a la Unión Europea que, desde el 1° de diciembre de 2012, es obligatorio el uso del "Libro de Registro de Tratamientos Veterinarios” aplicados sobre animales cuyos productos son destinados al consumo humano. En el mismo deben consignar todos y cada uno de los medicamentos que se apliquen a sus animales.

La exigencia, normada en la Resolución Nº 666/2011 y prorrogada por la Resolución Nº 277/2012, ambas del Senasa, alcanzará al resto de las explotaciones pecuarias del país a partir del 14 de marzo de 2013.

Se recuerda que el mismo debe registrarse, foliarse y rubricarse, previamente a comenzar su utilización, en la Oficina del Senasa correspondiente a la jurisdicción del establecimiento.

Para que el uso de medicamentos veterinarios no altere la inocuidad de los alimentos, es necesario que los productores primarios respeten las instrucciones de uso, registren los fármacos aplicados a sus animales y respeten el período de carencia de todos los tratamientos utilizados en su explotación durante el ciclo productivo.

Cabe destacar que el libro es un instrumento complementario del Registro y Autorización de Productos Veterinarios y del Plan Nacional de Control de Residuos e Higiene de los Alimentos (Creha).

Estas herramientas buscan evitar la presencia de residuos químicos que excedan los valores permitidos en alimentos de origen animal y constituyan un riesgo para la salud de los consumidores y puedan ser rechazados por los distintos mercados importadores.

La herramienta permitirá discriminar a los animales según sean aptos o no para faena, de acuerdo al cumplimiento del período de carencia necesario para eliminar los residuos químicos recibidos en los tratamientos veterinarios. Quedarán exceptuados aquellos productores que ya cuenten con registros similares, como avicultores y acopiadores de equinos.