En la ciudad santafesina de Reconquista cayeron más de 230 milímetros en poco más de 24 horas, lo que trajo como consecuencia que varios barrios del cordón sur se vieran afectados, según fuentes consultadas de la Estación Experimental del INTA Reconquista.
Desde las 6 hs. de la mañana del pasado sábado 5/1 llovió con fuerza en la ciudad sede del Nodo 1 y su radio de influencia, por momentos con fuertes vientos que por suerte no provocaron graves consecuencias, de acuerdo a lo relevado por el diario El Litoral.
Como sucede habitualmente cuando precipita un fenómeno convectivo de estas características, los barrios de la franja sur de la urbanidad fueron los que llevaron la peor parte, con arterias tapadas de agua, de bote a bote, casas inundadas y el consiguiente malestar de los vecinos.
El intendente interino Néstor Della Rosa declaró que “en algunos sectores de la ciudad la lluvia fue de más de 230 milímetros, en todos los barrios superó los 200 milímetros. Estimamos en primeras evaluaciones que escurrió bien aunque durante los chaparrones fuertes de ayer se vivieron momentos complicados”.
Asimismo, surgieron contratiempos en puntos neurálgicos como el cruce de calle Olessio y la Ruta A 009 (que va al Puerto) para lo cual “se tomarán medidas de fondo. Estamos terminando un estudio integral con el Instituto Nacional de Agua para dar solución estructural a esa cuestión para lo cual también solicitaremos asistencia provincial”.
La lluvia también fue abundante en la región al punto que el arroyo Malabrigo desbordó en el distrito Romang y cortó la Ruta 1 a la altura del paraje La Esmeralda.
En tanto en el resto de los lugares se informaron los siguientes registros:
Avellaneda 65 mm; El Tajamar 160 mm; Las Palmas 170 mm; Nueva Romang 183 mm; Berna 190 mm; Malabrigo 185 mm; Romang 150 m; Nicanor Molinas 80 mm; Lanteri 60 mm y Durán 85 mm.
Vera fue otra localidad complicada. En tan sólo 6 horas cayeron unos 130 mm. En la madrugada de hoy volvieron a registrarse precipitaciones intermitentes, con 12 mm más, pero la ciudad ya recuperó su imagen habitual.
A pesar del inusual fenómeno, no se informó de mayores inconvenientes más allá del anegamiento de las calles de tierra, donde las napas permanecen muy altas debidos a las últimas lluvias y mantiene saturada su capacidad de absorción.