En el marco de la modificación propuesta en el proyecto de ley de Presupuesto Provincial de Mendoza 2013, el sector empresario protestó ante los legisladores por la iniciativa del Gobierno provincial de elevar la alícuota del Impuesto a los Ingresos Brutos, que en algunos casos llega al 10%, según informó el diario Uno de la provincia.
El impacto en los márgenes de ganancia y la pérdida de competitividad respecto de otras provincias –todo agravado por la inflación y el retraso cambiario del dólar– fueron los principales argumentos para reclamarle a la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados y Senadores que reviera las cifras.
La voz de alarma la dio el sector turístico-hotelero, que sentenció: “Este año perdimos 2.000 puestos de trabajo y el promedio de ocupación bajó en Mendoza el 15% en los últimos tres años”. Los legisladores se comprometieron a revisar el ajuste.
Empresarios del turismo, de aguas y gaseosas, gráficos y metalmecánicos, hoteleros, gastronómicos y productores agroindustriales fundamentaron por qué no podían sostener un aumento al Impuesto a los Ingresos Brutos.
Con el objetivo de explicar el modo en que perjudicaría al sector privado el aumento de la tasa, los empresarios realizaron una analogía: a promoción industrial muerta, promoción puesta, al tiempo que señalaron que esas asimetrías se volverían a generar porque Mendoza quedaría muy por encima de las provincias vecinas y centrales en la tasa de Ingresos Brutos.
El sector de aguas y bebidas es el mejor ejemplo. Aseguran que las empresas que acá pagarían el 10% sólo abonarían el 0,5% del mismo impuesto en Córdoba.
