Según la encuesta realizada por Management & Fit la desaprobación de la presidente Cristina Fernández de Kirchner es de 60,6&, es decir, 10 puntos más con respecto de junio pasado. Esto, además es el doble de lo que tenía hace un año.
Este es el cuarto mes consecutivo en que la imagen del gobierno va a la baja. “El mes pasado, por primera vez, la imagen negativa de la presidenta había superado la positiva”, señaló el periódico transandino. “Todavía no ha hecho nada para recomponer su imagen. De alguna manera, Cristina está fidelizando una porción del cristinismo, pero está perdiendo un segmento que la había votado porque elogió la gestión, pero que hoy no comparte determinadas cosas”, explicó Mariel Fornoni, titular de la encuestadora.
Tras ser reelecta, la mandataria profundizó sus políticas intervencionistas e impuso fuertes restricciones a la importación de bienes, aparte de decretar la prohibición del ahorro en dólares. Este año, la economía argentina ha frenado su ritmo -el gobierno rebajó al 3,8% el aumento del PIB para 2012 frente al 9,2% de 2011- en medio de una galopante inflación.
La administración kirchnerista reconoce una inflación del 10%, pero tanto el Fondo Monetario Internacional como consultoras privadas han cuestionado esta cifra, situando la inflación en más de un 20%. La situación económica, sumada a una creciente inseguridad ciudadana, detonaron el 13 de septiembre pasado un masivo “cacerolazo” en barrios de clase media de Buenos Aires y también en otras ciudades del país.
El sondeo de Management & Fit reveló que el 15% de los encuestados dijo haber participado en el “cacerolazo” y el 47% prometió que se sumaría al próximo. Sin embargo, lo más preocupante para el gobierno es que más del 70% dijo estar de acuerdo “con la forma de reclamo”.
En Argentina, ese “cacerolazo” ha sido visto como un hito, ya que fue más allá de las protestas a las que solían asistir sólo “las viejas de la Recoleta”, como escribió el columnista de La Nación, Joaquín Morales Solá. “Las protestas con las cacerolas de alguna manera le dijeron al gobierno que no tenía el respaldo de la sociedad o por lo menos de los sectores medios. Eso fue como un despertar abrupto de una idea que se tenía en el gobierno de que el apoyo era arrollador, por los resultados de las elecciones del año pasado, en los que Cristina ganó con el 54%. Y no es tan así”, dijo a La Tercera el periodista y analista argentino Francisco Olivera.
También, tras el “cacerolazo”, el cientista político Rosendo Fraga señaló a este diario que “la experiencia muestra que este tipo de movimientos pueden resultar efímeros y transitorios, en la medida en que no encuentren un cauce político y electoral que los canalice. Ante todo, cabe señalar que el oficialismo parece decidido a avanzar con una reforma constitucional que implique no sólo un tercer mandato consecutivo de la presidenta, sino también un cambio de modelo ideológico del texto constitucional y ello no cambia con la protesta”.
Precisamente, la eventual segunda reelección de Cristina K ha generado un amplio rechazo. Y también el tono de los últimos discursos de la jefa de Estado argentina. “Yo, nerviosa no me voy a poner ni me van a poner”, dijo mientras se desarrollaba el cacerolazo de septiembre.
La quita de subsidios, la tragedia del tren de TBA y varios ministros cuestionados por la opinión pública hicieron que la imagen de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner baje 10 puntos, según el consultor Enrique Zuleta Puceiro.
Para él, la quita de subsidios “le costó entre diciembre y febrero 5 puntos.” Tenía un 52%” y “bajó a un 46%”. Ahora, tras los últimos acontecimientos tuvo otro descenso de cinco puntos por lo que, concluyó, durante el verano “puede ser que haya perdido 10 puntos”.

El consultor habló en El Cronista TV y, si bien dio esas señales, afirmó que aún "es muy alto", algo que Cristina ya tuvo "en enero de 2008 cuando Néstor Kirchner asumió la presidencia del Justicialismo y bajó 15 puntos, lo tuvo en el conflicto con el campo, lo tuvo en la crisis de junio cuando fueron las elecciones, lo tuvo en noviembre, diciembre y sobre todo enero de 2010. Kirchner sí era invulnerable a estas cuestiones, porque la emergencia era total y porque era un único camino y no había otras alternativas. Pero no es el caso de Cristina”."
“La lógica es igual que en el caso Schoklender, el 80% de la gente analiza en detalle, lo conoce, sabe quienes son las personas, 70% castiga a Boudou y tiene un juicio muy negativo de lo que ha ocurrido. Ahora, ¿Cómo se trasladó Schoklender al voto? En estos momentos esto no se traslada a Cristina Kirchner, hay una especie de noticia indeseada, hay cosas que no quiero ni enterarme. La gente quiere creer en ciertas cosas en otras no quiere creer."
Se moviliza el opositor, se moviliza el oficialista
Asimismo, el próximo 10 de octubre la CGT, la CTA y la Federación Agraria (FAA) marcharán a Plaza de Mayo, los caceroleros convocaron a la 9 de Julio para el 8 de noviembre y la novedad es la movilización que propone el GAPU (Grupo de Acción Política por la Unidad) para el 10 de diciembre (10-D), en un nuevo aniversario del retorno a la democracia en 1983.
Del GAPU acordaron la convocatoria Patricia Bullrich, Federico Pinedo, Humberto Schiavoni, Eduardo Mondino, Paula Bertol, Pablo Tonelli, Ricardo Gómez Diez y el legislador porteño Juan Pablo Arenaza. Se sumarían a la marcha Oscar Aguad, Andrés Delich y Silvana Giudici del radicalismo, el dirigente sindical Gerónimo “Momo” Venegas, y Luis Rosales del Partido Demócrata de Mendoza, según informó el Informadorpublico.com
La idea central es una “gran asamblea contra la reforma de la Constitución y la reelección”. Esta iniciativa tiene una particularidad: el gobierno también prepara su propia movilización justamente para el 10 de diciembre, aniversario también de la asunción de la presidencia.
Por otra parte, se espera que ese día se efectivice la cancelación de la mayor parte de las licencias del grupo Clarín, ya que el 7-D será viernes y, según la teoría oficial, la aplicación del artículo 161 de la ley de medios debe hacerse precisamente el 10-D. En La Cámpora se habla de marchar a las principales empresas de Clarín, empezando por Cablevisión, además de la Plaza de Mayo.
De más está decir que una movilización oficialista y otra opositora en el mismo día crearían condiciones óptimas para que se produzcan situaciones de violencia política.
Como paso previo al 10-D, está en borrador la movilización que se propone convocar La Cámpora en el segundo aniversario del fallecimiento de Néstor Kirchner, el 27 de octubre.
Volviendo al intento de movilización opositora para el 10-D, no parece probable que el FAP y la centro izquierda en general se sumen a este tipo de iniciativas. Los seguidores de Hermes Binner están recolectando firmas contra la reforma constitucional, pero sin duda que cuando la presidente se refirió en Harvard a un eventual acuerdo de partidos para una reforma constitucional, estaba aludiendo en primer lugar al FAP. Binner viene practicando desde varios años atrás un juego dual que consiste en una retórica opositora balanceada con votar a favor de los proyectos de leyes que fueron claves para el gobierno, como la ley de medios, la reforma de la Carta Orgánica del BCRA y la expropiación de YPF.