El costo de producción del litro de leche, según la evaluación realizada en
cinco modelos de producción CREA, se ubicó entre 1,44 y 1,59 pesos en el
ejercicio junio 2011-julio 2012. Es decir: un valor cercano al recibido por el
producto comercializado en dicho período.
Los modelos corresponden a campos representativos del centro de Santa Fe, del
sur de Córdoba y del oeste, sur y este de Buenos Aires. Los valores calculados
consideran los gastos directos, las amortizaciones, los gastos indirectos y la
financiación.
Al comienzo del ejercicio 2012/13, los costos de producción en algunas zonas
tamberas se incrementaron de manera notable a partir de las inundaciones. El
noroeste de la provincia de Buenos Aires ha sido una de las zonas más afectadas
por los recientes excesos hídricos, pero no es la única.
En la zona oeste bonaerense existen 85 tambos CREA que poseen, en promedio,
480 vacas en ordeñe y remiten aproximadamente el 4% de la leche nacional. Estos
establecimientos se encuentran distribuidos de la siguiente manera: un 26% en
Pehuajó y Bolívar; un 25% en Lincoln; un 17% en 9 de Julio, y un 12% en Villegas
y Ameghino.
La precipitación acumulada en dichas localidades desde enero a agosto de este año fue, en promedio, 1,9 veces mayor al promedio de los últimos cinco años (ver gráfico).

Gráfico 1. Precipitaciones acumuladas en el período enero-agosto de 2012 en
el oeste bonaerense
Aumentan los costos
Las inundaciones obligan a los tamberos a reemplazar el aprovechamiento
directo de pasturas y verdeos por otros forrajes conservados y Suplementos
concentrados que tienen mayor costo. El fenómeno también aumenta los gastos
sanitarios por la proliferación de enfermedades de patas y de ubre.
A eso se le suma una reducción del ingreso por una caída en la producción
individual debido a los efectos del barro sobre el confort animal y, en muchos
casos, a una caída de la calidad en la dieta. Algunos productores han tenido que
trasladar vacas a otras explotaciones debido a la emergencia.
Además, las caídas en la producción individual y en la condición corporal
impactarán en el resto de la lactancia y en los índices reproductivos del rodeo,
lo cual limitará la producción en el año entrante.
Por otra parte, el pastoreo en condiciones de alta humedad genera problemas
de compactación por pisoteo, pérdida de cobertura del suelo y la necesidad de
reimplantación de pasturas.
De todas maneras, el mayor impacto en las reservas forrajeras se da por la necesaria reducción en el área de cultivos de verano para silo debido al anegamiento y, en menor medida, por dificultades para la conservación de excedentes primaverales de pasturas y verdeos de invierno.