Un análisis sobre la asignación de recursos del Fondo Fiduciario de Infraestructura que realizó el diputado nacional Carlos Brown (Bloque Frente Peronista-Buenos Aires) y sus asesores, con datos oficiales de la Unidad de Coordinación de Fideicomisos de Infraestructura (Ucofin), dependiente del Ministerio de Economía reclama los desvíos de los fondos destinados a los desastres hídricos ocurridos en más de 15 localidades bonaerenses. Aseguran que se usaron recursos del Fondo Hídrico para financiar la construcción stand en Tecnópolis y que desde 2006 a la fecha, gran parte del dinero que debía usarse en obras de infraestructuras rurales fue derivada a zonas urbanas, especialmente en el Gran Buenos Aires, según informó Lanación

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En los últimos seis años, el gobierno nacional introdujo un fuerte cambio de rumbo en la asignación del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica. Disminuyó la inversión para obras hídricas en áreas estrictamente rurales de la provincia de Buenos Aires, como en la Cuenca del Salado, llegando inclusive a la paralización de las obras entre 2006 y 2008, y por el contrario, aumentó los desembolsos para las zonas urbanas.
Según se puede observar en ese informe, que fue publicado por el diario La Nación, desde 2001, cuando se creó el fondo, hasta 2005 la inversión para áreas productivas rurales fue creciente. Pasó de $ 47.781.256,06, en 2001, a $ 224.122.875,36, en 2003, y tuvo un pico de $ 684.325.095,68, en 2005, de acuerdo con el relevamiento del legislador. Pero eso cambió en 2006. Según Brown, ese año, en 2007 y luego en 2008 no se asignaron recursos de este fondo para áreas rurales productivas en la provincia de Buenos Aires.

Por el contrario, comenzó a tomar importancia la inversión en zonas específicamente urbanas. Y ésta aumentó de $ 3.985.215,98, en 2006, a $ 248.353.355,10 para las elecciones presidenciales de 2007. Luego bajó a $ 35.122.857,04, en 2008, y en 2009, en un año de comicios legislativos, volvió a subir a 437.720.526,50 pesos.

Sólo por citar algunos ejemplos, La Matanza, Quilmes, Merlo y Florencio Varela, entre otras localidades del conurbano bonaerense, empezaron a ser receptoras de recursos del Fondo Hídrico Nacional. Una comparación: en 2009 se otorgaron $ 437,7 millones para áreas urbanas, mientras que a las zonas rurales les tocó apenas $23,1 millones de pesos.

Mientras tanto, los dirigentes rurales y funcionarios de la provincia de Buenos Aires se volverán a encontrar para evaluar los daños provocados por las inundaciones.
En el último informe del Ministerio de Agricultura bonaerense se señaló que en el norte de la provincia los suelos se encuentran con su capacidad de retención de agua colmada, lo que presupone buenos resultados en la implantación y una excelente reserva de agua para el desarrollo posterior de los cultivos, principalmente de maíz.

Según señaló el equipo técnico de la cartera agraria, los suelos están en un 90 y 100 por ciento de agua útil en San Antonio de Areco, San Andrés de Giles, Luján, San Pedro, Zárate, Campana y con algún exceso en la zona Núcleo maicera como Pergamino, Ramallo, General Arenales, Arrecifes, Rojas, Colón, Salto, Chivilcoy, Capitán Sarmiento, Alberti, Chacabuco y Junín.

En la zona que comprende el límite Norte de la Cuenca del Salado con el cinturón maicero y región Centro Norte, los suelos tienen menor capacidad de retención de agua y los bajos son más someros. Comprenden esta zona los partidos de 25 de Mayo, Roque Pérez hacia el norte de la ruta 205, Navarro, Lobos, Cañuelas, General Las Heras, San Miguel del Monte, Brandsen y Ranchos.