Según informó el diario mendocino Los Andes se complica la situación para exportar de Argentina a Brasil productos mendocinos. Los más perjudicados son el ajo, la aceituna, el aceite de oliva y el vino. Este último es el tercer mercado en importancia para el país vecino.
La Argentina impuso trabas para el ingreso de la denominada línea blanca de electrodomésticos y de calzados y Brasil respondió con un régimen de licencias no automáticas que demoran el ingreso de los productos hacia ese país. Mendoza fue una de las más afectadas, porque Brasil es el principal mercado hacia dónde va dirigido el ajo, aceituna, aceite de oliva y el tercer mercado para el vino. Como el problema no alcanza a productos de la Pampa Húmeda, resulta evidente que el reclamo de la Cancillería argentina no se realiza con la fuerza que las circunstancias exigen.
Como consecuencia el vino embotellado hacia Brasil cayó un 30 por ciento entre mayo y junio y ese lugar ha sido ocupado por Chile, que aumentó sus exportaciones un 21,25 por ciento en los primeros seis meses del año. Más aún, en mayo, Chile incrementó un 56,29 por ciento sus exportaciones de vino a Brasil. Chile ocupó durante años un lugar de preponderancia entre los países proveedores de vino hacia Brasil y con el correr de los años y con fuertes inversiones, la Argentina -esencialmente Mendoza- no sólo alcanzó a los vinos chilenos, sino que los superó. Ahora, ese espacio corre serio peligro.
En el caso del aceite de oliva dirigentes del sector señalaron que hubo problemas con el ingreso de los productos argentinos hacia aquel país.
Esos problemas permitieron el aumento en el ingreso de aceite de oliva español que, como consecuencia de la caída de su mercado interno por la crisis económica, salió a ganar mercados aun rebajando sus precios para ganar en competitividad.
Lo países pertenecientes a Mercosur decidieron reunirse y, en el caso de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay alcanzaron acuerdos sobre una multiplicidad de aspectos , mientras Chile prefirió mantener su política económica basada en acuerdos bilaterales.Se establecieron en ese momento pautas que fijaban, entre otros aspectos, la libre circulación de mercaderías y de personas entre los países miembros y sólo se “resguardaron” pautas, como por ejemplo el pedido que realizó Uruguay, solicitando que el ingreso de vinos argentinos de bajo precio hacia ese país mantuviera un cupo específico por algunos años, hasta que ellos alcanzaran su reconversión.