La presidenta Cristina Fernández de Kirchner encabezó un acto en la ciudad entrerriana de Concordia, donde inauguró cuatro nuevos tramos de la Autovía Mesopotámica -ruta nacional 14-, tres en la provincia de Entre Ríos y uno en Corrientes, con lo que la traza suma ya un total de 301 kilómetros habilitados bajo esta modalidad. Además mantuvo videoconferencias con distintas ciudades del país.

Los cuatro nuevos tramos se dividen en 10 kilómetros comprendidos entre Colonia Elía y Arroyo Colma; 32,7 kilómetros entre el empalme con la Ruta Nacional 18 y el Arroyo Ayuí Grande; y 34,8 kilómetros entre Arroyo Ayuí Grande y Arroyo Mandisoví Grande; todos en la provincia de Entre Ríos.

Mientras el cuarto tramo es de 30,4 kilómetros y se extiende entre el Establecimiento San Agustín y la Ruta Provincial 126, en la provincia de Corrientes.

Aportes por 30 millones de pesos a productores citrícolas de Entre Ríos

La presidenta entregó además aportes por 30 millones de pesos a productores citrícolas en concepto de asistencia por la emergencia agropecuaria declarada en la provincia de Entre Ríos a raíz de las heladas producidas en junio.

Según se informó en el Ministerio de Agricultura, la emergencia alcanza a 1300 productores citrícolas de la provincia, de los departamentos de Federación y Concordia.
"Pensar en la Patria es pensar en la defensa de sus trabajadores, de sus productores, de sus empresas y en estos miles de jóvenes que volvieron incorporarse a la política", afirmó Cristina durante el acto.

El anuncio de asistencia para productores citrícolas se produjo en el marco de la inauguración de la Escuela de Educación Técnica número tres de formación profesional, en Concordia, provincia de Entre Ríos.

"No somos un país fascista sino profundamente democrático, que nos gusta discutir de política en el colegio, en la universidad, en la calle", señaló la mandataria en su discurso, en el que cargó contra "cierta dirigencia del país que siempre criticó a los regímenes totalitarios, pero hoy tiene prácticas similares al stalinismo que espiaba a la gente y fomentaba la denuncia contra el otro", según informó la agencia de noticias estatal, TELAM.

Asimismo, la mandataria aseveró que "no somos un país fascista sino profundamente democrático", criticó a los dirigentes políticos que "usan prácticas similares al stalinismo" y volvió a defender la militancia en los lugares públicos, así como la participación de los jóvenes en la actividad política. Dijo que "es bueno que afloren los debates", y pidió "no temer a las diferencias sino a los que nos quieren hacer callar la boca y no nos quieren escuchar".

La mandataria aseguró también que no le importa que la "parodien, que hablen mal, que se disfracen, que me injurien", sino "el cariño de la gente", y en este sentido afirmó que ella y su marido, el ex presidente Néstor Kirchner, fueron "los más criticados".
"No me importa que me parodien, que hablen mal, que se disfracen, que me injurien, en definitiva son apenas caricaturas de una Argentina que definitivamente se fue", dijo Cristina y agregó que tiene la "autoridad moral para decir que nadie ha sido tan criticada, injuriada, parodiada y burlada" como ella y el ex mandatario fallecido.

CFK: “esta es una Argentina de libertad, donde cada uno puede pensar como quiera”

En tanto, dijo que los argentinos tienen "un verdadero desafío cultural, que es saber construir una cultura que nos contenga, redescubriendo esa Patria diferente que nos quisieron ocultar durante tantos años".

"Pero esta es una Argentina en la que no se oculta a nadie más, una Argentina de libertad, donde cada uno puede pensar como quiera, donde los jóvenes tienen derecho a hablar de política en la escuela, en la calle, en la universidad y donde quieran", reiteró.

En otro tramo del discurso, la jefa de Estado dijo que "una de las cosas más terribles que dejó la dictadura militar fue el miedo a participar" ya que "había quedado instalado fuertemente de que pelear por las ideas, tener convicciones, querer un país diferente era peligroso y te podía costar la vida".

Cristina Fernández destacó asimismo la política exterior implementada desde 2003, que reconoce "en los hermanos latinoamericanos, y más precisamente en América del Sur, nuestra verdadera casa y nuestra asociación estratégica".

"Antes había algunos que miraban deslumbrados al norte y decían: para qué ser amigos de los vecinos pobres, mejor de los ricos, pero nunca se habían dado cuenta que los países ricos no tienen socios ni amigos, sino que quieren empleados y subordinados", dijo.

"Nosotros no lo vamos a ser de nadie, porque somos un país libre con dignidad y orgullo nacional", remarcó la Presidenta.