De acuerdo a la nueva estimación mensual nacional de la Guía Estratégica para el Agro (GEA), a la estimación de superficie anterior del cereal se le agregaron 10.000 hectáreas, producto de un leve ajuste que se hizo en las provincias de Entre Ríos, a través del Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER), lo que haría que se alcancen las 3,6 M/Has. para el ciclo 2012/13.
A partir de esta última estimación, el área sembrada para la campaña resulta 22% inferior a la sembrada en la campaña pasada, cuando se cultivaron 4,63 M/Has.
Es notable cómo en las áreas de gran influencia sobre la cosecha triguera nacional, como Tandil y Tres Arroyos, siguen año a año por debajo de los valores promedios de hectáreas cultivadas, aún con excelentes condiciones de humedad.
Los totales provinciales quedarían de la siguiente manera:

Los promedios de cobertura superaban las 1,4 M/Has. en las campañas del 2003/04 a la 2008/09, sin embargo el año pasado alcanzó 1 M/Has. y en esta campaña, sólo se alcanzan a cubrir 730.000 Has. Inclusive, en la zona se afianzó el hectareaje que va a cebada.
Las lluvias de agosto
Las lluvias registradas durante la primera quincena de agosto resultaron claves para las superficies trigueras argentinas. Luego de las anomalías negativas de lluvias que se registraron durante junio y julio, agosto produjo un cambio rotundo en las condiciones hídricas.
Los registros producidos hicieron foco en el este de Buenos Aires con acumulados que rompieron marcas históricas y alcanzaron la región pampeana y la zona centro-norte del país.
Asimismo, GEA indicó que en la provincia de Córdoba no fue lo que se esperaba pero son las primeras lluvias del invierno que dan alivio a los lotes de trigo que están en condiciones complicadas.
“A punto de terminar las tareas de implantación y a partir de las condiciones del trigo en Argentina, es posible vislumbrar una muy buena campaña productiva de este cereal”, sostiene el informe.

Sin embargo, desde GEA advierten que de repetirse estos episodios, podría haber problemas de anegamientos, razón por la cual el monitoreo y el control de enfermedades será clave para la productividad de trigo en este año.
Respecto de las imágenes (ver al final del informe) que muestran la evolución de las reservas en el perfil en junio del 2012, se observa en todo el territorio el desgaste de reservas hídricas en los suelos luego de dos meses deficitarios en lluvias.
También el mes de julio se ha caracterizado por los continuos pasos de masas de aire frío, que impidieron la concreción de lluvias, y mantuvieron el predominio de temperaturas muy por debajo de los valores medios.
En el sudeste de Buenos aires es donde los enfriamientos fueron más recurrentes pero las heladas incluso se han hecho presentes aún en zonas mediterráneas del NEA.
La diferencia entre las lluvias de agosto de 2011 y las de agosto de 2012
También atípico ha sido el inicio de este mes que contrasta afortunadamente con agosto de 2011. Mientras que el año pasado predominó durante todo el mes la falta de agua, esta vez la primera quincena se destacó con dos importantes eventos pluviométricos.
Desde el 2008 la característica principal del mes de agosto para la región núcleo fue la escasez de precipitaciones, donde no superaron los 10 a 15 mm. Sin embargo, el permanente pasaje de sistemas frontales, perturbaciones de niveles medios y frentes estacionarios sobre la zona, provocaron precipitaciones muy por encima de los parámetros normales.
Los acumulados registrados durante los primeros 21 días de agosto variaron en promedio entre los 60 y 160 mm. Hay zonas donde las abundantes lluvias causaron excesos en la provincia de Buenos Aires y en el sur de Santa Fe.
En los primeros días de agosto del año en curso se produjeron fuertes lluvias en el sur de la región pampeana, dejando importantes acumulados pero acotados sobre todo en el sudeste bonaerense.
Esta semana nuevamente se dieron lluvias que se extendieron sobre la región central del país, en la provincia de Buenos Aires, sur y centro de Santa Fe, sudeste de Córdoba y en gran parte de Entre Ríos (ver imágenes debajo).
Los principales focos tendieron a favorecer las provincias del sur de la región pampeana. En el este de Buenos Aires hay sectores que superan acumulados por encima de los 100 mm. En muchas localidades se superaron marcas estadísticas.
En Tandil y en Pergamino se citan acumulados de más de 160 milímetros, y según cita un informe reciente la Consultora de Climatología Aplicada (CCA), no se encuentran antecedentes desde 1950.
Los excesos nunca son buenos
De todas maneras, a pesar de dejar muy buenas perspectivas de humedad para el comienzo de la primavera y un balance positivo, las abundantes lluvias causaron excesos en la zona norte de la provincia de Buenos Aires y en el sur de Santa Fe, lo que complica la situación de la campaña actual en las zonas anegadas.
Distinto es el panorama para la zona central de Santa Fe y zonas del norte de Córdoba, donde la situación mostró importantes mejorías, pero aún persisten áreas con reservas escasas. Allí los cultivos tienen serias dificultades para cubrir el entresurco, lo que amenaza con la caída del potencial productivo ante las pérdidas de macollos por metro cuadrado. De todas maneras en esta provincia se destaca la baja presencia del cereal que pasó de cubrir 610.000 Has en la campaña 2011/12, a 445.000 Has. en 2012.
Más allá de la buena condición que muestran los cultivos en general en el país, las perspectivas climáticas en las etapas claves del cereal tendrán la última palabra para la definición de las producción triguera 2012/13.
Los recientes eventos climáticos y las posibilidades de que se repitan estos episodios pluviales vislumbran que, lejos de ser el agua una limitante para el rinde del trigo en las zonas más importantes de trigo en Argentina, pueden presentarse problemas de anegamientos sobre estas áreas. El monitoreo y el control de enfermedades será clave para la productividad de trigo en este año.
Cómo quedó la reserva de agua en suelo para pradera permanente con las lluvias caídas del 1 al 15 de Agosto de 2012:


