Las perspectivas de crecimiento en energía eólica en Neuquén han aumentado considerablemente a partir de la reglamentación de la Ley Nacional 26.190 en mayo de 2009. La normativa vigente establece que el 8% de toda la energía nacional deberá provenir de fuentes renovables en 2016. Ello afianzó la posibilidad de instalación de parques eólicos y también el desarrollo de tecnología nacional que permita la fabricación de aerogeneradores argentinos, según informa un artículo escrito por Cecilia Soberón para La Mañana Neuquén.
Neuquén aloja en su subsuelo y su superficie una buena parte de las reservas energéticas del país. En simultáneo se multiplican los anuncios sobre la potencialmente extraordinaria explotación en el yacimiento Vaca Muerta y sobre la instalación de parques eólicos capaces de generar cientos de megawatts.
Pero como ocurre con otras energías, lo que frena las inversiones es el precio del mercado argentino. En los últimos años desde la Agencia para la Promoción y Desarrollo de Inversiones (ADI-Neuquén), se han adjudicado varios proyectos a empresas europeas interesadas en la instalación de parques eólicos con financiación propia y hay más de 440 millones de dólares en inversiones comprometidas para instalar unos 200 megawatts, MW.
Se avanzó en los aspectos técnicos, como la homologación internacional de las mediciones anuales de vientos pero todavía falta discutir con la Secretaría de Energía un precio adecuado para la inversión. Sin un contrato de venta la financiación externa será compleja de obtener, sobre todo cuando se planifican inversiones de cientos de millones de dólares.
ADI-Neuquén no es el único organismo que trabaja en la generación futura de energía eólica. Con la legislación a favor el municipio de Cutral Co se asoció con el INVAP y el Ministerio de Planificación Federal para la construcción de una fábrica de aerogeneradores. En principio se comenzará con la producción de torres y probablemente aspas para los aerogeneradores mientras que en una última etapa se apunta a la fabricación de los equipos. Esta obra comenzó hace pocos días con fondos transferidos desde la Nación.
Pero el municipio de Cutral Co también quiere avanzar en otro de los desafíos que propone la industria de la energía eólica como es la producción de megawatts además de la fabricación de piezas para los aerogeneradores. Cutral Co se plantea objetivos menos ambiciosos, ya que se propone la creación de un parque de 20 MW, pero con la particularidad de que está dispuesto a financiar con recursos propios al menos la mitad de la capacidad a instalar.
Paralelamente se desarrolla una idea similar en Plaza Huincul, donde el proyecto avanzó hasta conseguir la instalación de una antena de medición. Se desconocen mayores detalles de esta iniciativa pero la coyuntura económica y social indica que tarde o temprano deberá acordar con Cutral Co el futuro de su parque eólico. Mientras que en Plottier, la Cooperativa tiene un proyecto en carpeta.
El programa de instalación de parques eólicos de la provincia comenzó a materializarse en 2009, cuando el gobernador, Jorge Sapag, firmó el decreto Nº 1837, que declaró de utilidad pública la generación de energía eólica en áreas de propiedad fiscal.
En una primera etapa la convocatoria se abocó a obtener una estadística del viento fiable y homologada internacionalmente. Los adjudicatarios de cada área dispusieron de dos años para realizar sus campañas de medición, cuyos primeros resultados se presentaron el año pasado. En noviembre de 2011 Sowitec Argentina presentó sus mediciones de Arroyito y Zapala (Los Pocitos). En Arroyito, donde la conexión al sistema nacional es técnicamente factible, se planifican tres etapas de 40 megawatts, para un total de 120 mientras que en Zapala se planificaron 51 MW. En una instancia menos avanzada se encuentra el proyecto de parque eólico en Bajada La Americana y Picún Leufú, donde se podrían generar 100 MW más.
Según el programa eólico, en la siguiente etapa la empresa de origen alemán Sowitec podrá ejercer la opción de instalar y explotar un parque eólico por el término de 30 años. Una de las condiciones de adjudicación es el pago de un canon anual por el uso de la tierra y en función de la potencia eléctrica a instalar. El valor de este canon llegó hasta los 7.500 dólares por megavatio.