Según un comunicado del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), muchos productores del NOA optaron por esta actividad alternativa con agregado de valor en origen impulsados por técnicos del INTA Salta.

Para José Luis Giménez Monge, jefe de la división legumbres y cultivos extensivos del INTA Salta, “hay una tendencia mundial hacia una alimentación más saludable” por lo que los consumidores demandan cada vez más productos naturales y funcionales. “Este contexto mundial ubica a la chía en un lugar preferencial”, afirmó.

Giménez Monge agregó: “si bien aún sólo es una producción primaria. Es un cultivo con grandes posibilidades de agregado de valor en origen ya que puede transformarse en aceite vegetal o harina” y, además, por tratarse de un producto “sin contenidos de gluten” podría destinarse al mercado celíaco nacional e internacional.

Por otra parte, Marcela Fili, nutricionista del grupo agroalimentos del INTA Salta, consideró a este cultivo como “un alimento funcional natural con un altísimo contenido en nutrientes que aporta ácidos grasos Omega-3 –reductores de colesterol y del riesgo de enfermedades cardiovasculares–. Además, es un insumo de células antiinflamatorias, contiene antioxidantes y fibra dietética”.

También opinó Carlos Renfijes, técnico del INTA Salta, acerca de  la chía como un “cultivo noble y práctico” por no “requerir grandes erogaciones para su implantación ya que, por ejemplo, no necesita insecticidas”.

Cabe destacar que se consume la chía desde épocas precolombinas. Fue por 5 mil años uno de los cuatro alimentos básicos –junto con el maíz, el amaranto y los porotos– de las poblaciones de Mesoamérica. Luego, con la influencia hispana, el cultivo disminuyó hasta casi desaparecer. Hoy en día se producen 500 hectáreas con potenciales rendimientos de hasta 1.200 kg/ha.

Una semilla, cientos de beneficios
La chía y el lino son semillas reconocidas nutricionalmente por su aporte de ácidos grasos Omega-3, componente esencial para una alimentación saludable. Marcela Fili explicó que es un alimento “funcional natural” que aporta sustancias nutritivas y componentes “beneficiosos para la salud”.

Por su parte, Renfijes agregó: “Aporta energía a quien las consumen, facilita la digestión y mejora la salud del sistema nervioso. Además, se usan para extraer aceites útiles para la industria farmacológica, en particular para el sistema cardiovascular”.

También la fibra mejora el tránsito intestinal, ayudan a controlar el apetito y los niveles de azúcar en sangre. Favorecen el desarrollo de tejidos y a la salud de los sistemas nervioso e inmunológico.