Paso el paro agropecuario con un altísimo acatamiento por parte de los productores, con mínimas entradas de hacienda en Liniers y casi sin movimientos de granos y hacienda de invernada y cría.
Hay un alto consenso entre los productores en que la situación es insostenible y que el campo es el sector elegido para pagar la fiesta del gasto público.
La pregunta que todos se hacen es como sigue la película y que resultados concretos se obtienen con este tipo de medidas. Son dos preguntas complicadas. Por un lado está claro que esta situación se va a mantener por un largo rato y que va a ser muy difícil que los gobiernos provinciales (Bs. As. y Entre Ríos por ahora) den marcha atrás con el revaluó.
Por más medidas de protesta que se tomen, a menos que aparezca una nueva que pueda generar un cambio en la situación, los productores en soledad tendrán que enfrentar las boletas del inmobiliario y ver si pueden pagarlas, entran en mora o presentan amparos judiciales. El año que viene habrá que ver como enfrentan y si pueden cumplir con los impuestos nacionales que se incrementaran significativamente por el revaluó inmobiliario.
El mercado ganadero estuvo prácticamente frenado, con muy pocas operaciones de invernada y cría y sin negocios de gordo en venta directa.
Es por esto que recién estos días se empiezan a tener precios de referencia para los negocios.
Hay una necesidad imperiosa de cargar hacienda que por el tema de las lluvias, paro agropecuario y amenazas de paro del senasa estaban retenidas en los campos.
Hoy se nota una reactivación muy interesante en el negocio de la cría, principalmente en los pedidos de vacas nuevas preñadas de raza definida. Los precios por lotes de buena clase y estado con parición de época, rondan los $4000 a $4300. Una razón importante del aumento en la demanda de vacas nuevas es la de los tactos, ya que fueron muy erráticos según zonas y manejo. Por otro lado las restricciones a la compra de dólares hacen que los productores decidan posicionarse en granos, insumos y hacienda.
Una buena noticia es que los feed lots están trabajando desde hace un tiempo con márgenes de ganancia y están activos comprando invernada, aunque cuidándose mucho de los precios que pagan, cubriéndose de una eventual baja del precio del gordo especial de consumo, que podría darse cuando salga el grueso de la hacienda encerrada en los corrales.
Hoy la exportación no influye casi nada (alrededor del 6% de la faena) y no funciona como válvula de escape ante una mayor oferta. Se estima que este año las exportaciones totales no superarían las 200.000 toneladas.
Pasando al tema de las restricciones que existen actualmente y la política de control de cambios que sufre toda la población, siempre me acuerdo que uno de los primeros sectores en sufrir los arrebatos del poder y la mala praxis fue el sector ganadero. Esto empezó cuando el ex presidente decidió cerrar las exportaciones de carne porque el precio en Liniers había subido un 6%. A partir de ahí vino lo que todos sabemos con 10 millones de cabezas menos y muchos productores que tuvieron que salir de la actividades o simplemente se fundieron.
Lamentablemente las decisiones económicas actuales parecen ir en el mismo sentido que las tomadas hace 6 años con el sector de ganados y carnes.