En 2012 se consolida el escenario de mejora de la actividad de la industria frigorífica vacuna con relación a 2011, “que ha sido el peor año para el sector desde 1980 hasta el presente, lo que lo llevó a la quiebra por la política anti-ganadera nacional”, asegura la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la República Argentina (CICCRA) en su editorial del informe de mayo, y agrega que “la velocidad del proceso es muy gradual y este año apenas llegaría a recuperar la caída de 2011”.
En el primer cuatrimestre del año la faena total se habría ubicado en 3,744 millones de cabezas y habría acumulado un crecimiento de 7,0% anual. Esto implica que se faenaron alrededor de 244 mil cabezas más que en los primeros cuatro meses del año pasado.
Y en abril la participación de las hembras en la faena total continuó siendo reducida, por lo que se puede inferir que el proceso de retención de vientres y de recomposición de las existencias prosiguió. Pero, por primera vez en 16 meses, este ratio se ubicó por encima de 40% (40,4%), en tanto cerró el primer tercio del año en un promedio de 39,5%.
Esta prolongada retención de vientres, a nuestro juicio, no se tradujo hasta el momento en la recuperación del stock que se esperaba. Los datos preliminares de la vacunación darían sólo unos quinientos mil terneros más que el año anterior, con lo que se confirmaría el proceso de muy lenta recuperación de las existencias ganaderas y, por lo tanto, una crisis de la industria frigorífica más larga que lo que muchas empresas nacionales podrán soportar.
En lo que respecta a la producción de carne vacuna, en abril habría ascendido a 196 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h) y habría registrado una suba de 2,3% anual. En términos absolutos, la producción habría crecido en 4.400 tn r/c/h en comparación con abril de 2011. El menor avance de la producción de carne en relación a la faena total, respondió nuevamente a una caída estimada del peso promedio de la res en gancho (224 kg r/c/h vs. 233 kg r/c/h; -3,8% anual).
En el primer cuatrimestre del año, la producción de carne habría totalizado 840 mil tn r/c/h, volumen que habría resultado 4,3% mayor al del primer cuatrimestre de 2011 (el peso promedio del animal faenado habría acumulado una baja de 2,5% anual (224 kg r/c/h vs. 230 kg r/c/h)), ampliando la oferta de carne vacuna en 34.762 tn r/c/h.
La mayor oferta de carne vacuna se volcó en su totalidad al mercado interno, y a ello hay que agregar el impacto que tuvo la caída del volumen exportado.
En enero-abril de 2012 se consumieron internamente 774.536 tn r/c/h de carne vacuna, lo que arrojó una mejora de 7,4% anual y de 53.231 tn r/c/h. En tanto, en el mismo período de tiempo se exportaron 64.546 tn r/c/h de carne vacuna, lo que arrojó una baja de 22,2% anual y de 18.470 tn r/c/h.
En consecuencia, la participación del consumo interno en la oferta total de carne vacuna pasó de 89,7% en enero-abril de 2011 a 92,3% en el primer cuatrimestre de 2012. Y las exportaciones de carne perdieron 2,6 puntos porcentuales de importancia relativa, al bajar de 10,3% a 7,7%.
En lo que respecta al consumo por habitante de carne vacuna, en enero-abril del corriente año se ubicó en un nivel equivalente de 56,4 kilogramos/año y acumuló una mejora de 6,4% anual, a pesar de lo cual continuó estando 16,3% por debajo del nivel alcanzado en el primer trimestre de 2007, cuando llegó a un máximo relativo de 67,4 kg/año.
En tanto, el promedio móvil de los últimos doce meses arrojó un consumo per cápita de carne vacuna de 55,7 kilogramos/año, el cual resultó 1,0% inferior al de enero-abril de 2011 y 19,7% menor al pico de 69,4 kg/año alcanzado en el primer cuatrimestre de 2009.
Por último, el SENASA certificó exportaciones de carne vacuna por un total de 9.873 tn peso producto (tn pp) en abril, habiendo acumulado en el primer cuatrimestre del año un total de 42.450 tn pp. En términos interanuales, los volúmenes enviados al exterior durante enero-abril de 2012 registraron una contracción de 20,4% medidos en tn pp y una caída de 22,2% en tn r/c/h.
En relación a la caída de las exportaciones, CICCRA asegura que la misma responde a varios factores:
1. Las exportaciones de carne vacuna continúan estando restringidas, merced a la política antiganadera llevada adelante por el gobierno nacional desde 2005 en adelante;
2. Existen reiterados problemas para la industria para obtener los correspondientes permisos de exportación;
3. Las dificultades que existen para exportar generan desaliento entre los productores ganaderos, que en muchos casos prefieren vender en el mercado interno los novillos que históricamente destinaban al mercado externo;
4. La combinación de alta tasa de inflación doméstica con tipo de cambio cuasifijo, le viene restando competitividad a la industria exportadora en forma sistemática;
5. Además, es importante recordar que en el tipo de cambio efectivo para las exportaciones cárnicas es inferior al oficial, dado que el sector está alcanzado por un derecho de exportación de 15%.
En consecuencia, en la actualidad el tipo de cambio sectorial equivale a $ 3,808 por dólar, aproximadamente.
Los envíos al exterior de cortes Hilton totalizaron 7.149 tn pp a la Unión Europea en enero-abril del corriente año. Estos resultaron 25,1% menores a los registrados en igual cuatrimestre de 2011. Estos datos ratifican por quinto año consecutivo el incumplimiento de la cuota Hilton.
Los embarques de carnes procesadas alcanzaron un nivel de 3.239 tn pp en el período considerado. En términos anuales descendieron 45,2% y su participación en el total descendió 2,4 puntos porcentuales, hasta quedar en 4,1%.
En lo que respecta a las exportaciones de menudencias y vísceras, en enero-abril de 2012 ascendieron a 36.048 tn pp. Con relación al inicio de 2011, descendieron sólo 4,0% y con respecto a igual período de 2009 disminuyeron 29,4%. Y como la contracción de estos embarques fue muy inferior a la del promedio general, éstos fueron los únicos que ganaron participación relativa.
En el último año estos productos pasaron de representar 41,3% a 45,9% del total. Básicamente, fueron adquiridos por Rusia y Hong Kong, que en conjunto compraron 61,1% del volumen total exportado por Argentina en enero-abril de 2012.
Los ingresos por exportaciones de carne vacuna totalizaron US$ 345,9 millones en el primer cuatrimestre de 2012. En términos interanuales registraron una contracción de 18,3%. Y la facturación por embarques de menudencias y vísceras ascendió a US$ 80,72 millones, habiendo resultado 5,9% superior a la de un año atrás.
Informe de Precios en el Mercado de Liniers
En mayo el precio de la hacienda en pie comercializada a través del Mercado de Liniers S.A. registró un avance de 0,8% con relación a abril, hasta ubicarse en $ 8,507 por kilogramo. Y en particular, el precio del ternero alcanzó un valor promedio de $ 11,387 por kilogramo.
La desagregación por categorías arrojó tres subas y tres bajas. Terneros, vacas y toros, registraron alzas de 1,0%, 3,2% y 0,7% mensual, respectivamente. Del otro lado se ubicaron los novillos, novillitos y vaquillonas, con retrocesos de 2,2%, 1,3% y 0,8% mensual, respectivamente.
Y al comparar con igual mes del año anterior, el precio promedio registró un alza de 20,1%, el cual fue traccionado por los novillitos (22,2%), las vaquillonas (20,7%) y los novillos (20,1%). En cambio, los terneros registraron un aumento de 18,5% anual y las vacas y los toros tuvieron subas de ‘sólo’ 11,5% anual
En el último mes, y aún tomando la cotización oficial como referencia, el valor de la hacienda en pie retrocedió 0,4% en dólares con relación a los guarismos de abril pasado (sólo la categoría vacas registró un crecimiento de 2,0% mensual en moneda dura), aunque en términos interanuales todavía acumuló un aumento de 10,2%.
En tanto, al considerar la cotización del dólar ‘libre’, el valor promedio de la hacienda registró una retracción de 8,5% mensual y otra de 5,8% con relación a mayo de 2011.
En tanto que, desde la primavera de 2009, que fue cuando se puso en marcha la actual fase de retención de vientres y de recomposición de existencias, hasta abril de 2012 el precio promedio del animal en pie se triplicó en moneda nacional (+201,0%) y se multiplicó por un factor 2,6 al medirlo en dólares oficiales (debido a una política cambiaria que apenas permitió que el precio del dólar en pesos argentinos subiera 15,9% en 33 meses).
Fue justamente cuando este gran proceso de ajuste se estaba poniendo en marcha que la Presidente de la Nación, aprovechando el brindis de fin de 2009, celebró públicamente que el consumo interno de carne vacuna hubiera alcanzado un nuevo máximo histórico, ignorando la imposibilidad de sostenerlo en el tiempo.
Por su parte, y con datos a abril de 2012, el precio promedio del kilogramo de carne vacuna puesto en el mostrador experimentó un alza de 163,6% en pesos argentinos con relación a agosto de 2009, existiendo aún una brecha de 14,19% con el precio de la hacienda en pie. O dicho de otro modo, desde la primavera de 2009, el precio de la carne vacuna aún registra una caída de 12,4% con relación al valor de la hacienda en pie.
Esto no es novedoso. Siempre el precio de la carne al consumidor responde en forma desfasada a los cambios del precio de la hacienda en pie. En las fases alcistas, comienza a subir más tarde y lo hace a menor ritmo, y lo mismo ocurre en las fases opuestas. Y esto es así porque, si bien la hacienda es el principal ítem en la estructura de costos de la industria frigorífica y, por lo tanto, tiene una elevada incidencia en la formación del precio de la carne vacuna, también debe tenerse presente que existen las demandas de carne vacuna y de productos alternativos, las cuales están lejos de ser totalmente insensibles a los cambios de precios relativos.
El shock que generó la falta de animales para faenar, luego de un período de tres años en los cuales se redujo el stock vacuno en más de 12 millones de cabezas, no sólo hizo que los precios del animal y de la carne vacuna subieran en forma significativa hasta la actualidad, sino que también dio lugar a un encarecimiento relativo de los bienes sustitutos o alternativos más cercanos.
Los precios de la hacienda y de la carne vacuna fueron los que más aumentaron, reflejando la mayor escasez relativa de estos productos. Pero los precios de las carnes alternativas también subieron más que el nivel general de precios al consumidor bien medido, si bien lo hicieron a menor ritmo que el de la carne vacuna.
Como era de esperar, la súbita escasez de carne vacuna hizo que su precio aumentara fuertemente y que los consumidores se volcaran a los mercados de carnes alternativas, haciendo crecer las demandas de carne aviar y porcina, demostrando que a cualquier precio ($/kg) estaban dispuestos a consumir más kilos de las referidas carnes.
Y como se enfrentaron con sectores que podían hacer crecer sus cantidades ofrecidas más rápidamente que el sector de la carne vacuna (los ciclos del pollo y del cerdo son sustancialmente inferiores en tiempo al de un animal vacuno), se pudieron comercializar más volúmenes a mayores precios.
Puesto en números, el precio del kilogramo de pollo experimentó un alza de 81,6% entre agosto de 2009 y abril de 2012, y el precio del kilo de pechito de cerdo acumuló una suba de 90,5% en el mismo lapso de tiempo, mientras que el nivel general de precios al consumidor bien medido registró un aumento de 76,5%.
Pero, como ya se dijo, la carne vacuna se encareció en 163,6% desde agosto de 2009. De esta manera, la carne vacuna verificó un encarecimiento de 45,1% con relación al pollo y de 38,4% con relación al pechito de cerdo.
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