Alberto Weretilneck mencionó en las últimas horas que siguen las gestiones por esta situación productiva. El mandatario dijo que “ya realizamos un pedido formal a la Cancillería para que interceda en esta situación, ya que la imposición por parte de Brasil de licencias automáticas para el ingreso de peras y manzanas, significan el quiebre de nuestra principal economía provincial”.

Weretilneck sostuvo que a los problemas de competitividad, comercialización, y la concentración de la comercialización, “se le agrega este año la pérdida de un 28% de la producción por el granizo y una caída del 38% de las exportaciones al ultramar. Con lo cual esta actividad no resiste una medida de estas características”.

“Precisamente, la única alternativa de ingresos de divisas para seguir manteniendo la actividad del complejo frutícola rionegrino, y poder mantener empleos y obtener financiamiento para la continuidad de la actividad en un marco de crisis era el mercado interno y Brasil”, explicó.