Para lograr este fin el productor tiene que ser muy cuidadoso y hacer sintonía fina en cada una de las actividades que realiza en su sistema productivo. Así lo indicó el Ing. Hernán Echeverría, especialista en suelos de la Unidad Integrada Balcarce (INTA – Facultad de Ciencias Agrarias) con respecto a la consulta de cómo se puede lograr ser competitivo sin descuidar el recurso suelo.

En los últimos años en el sudeste bonaerense la actividad agrícola se ha intensificado de manera notable y esto ha llevado a que se incremente la cantidad de cultivos que se realizan por año y también a que se incrementen los rendimientos que se tratan de lograr en cada uno de esos cultivos. Es por eso que el especialista aseveró que “el productor tiene que aplicar un paquete tecnológico muy afinado para tratar de minimizar costos, y cuando digo minimizar costos digo desde minimizar las actividades de labranza, haciendo siembra directa, aplicar de manera precisa los herbicidas y hacer un diagnóstico racional de los requerimientos de nutrientes porque hoy en día y en particular para los cereales, el costo que tiene la aplicación de nutrientes es prácticamente el 50% del costo total del cultivo.”

La mayor parte de la tierra que se produce en el país está bajo el sistema de arrendamiento y el sudeste no escapa a esa manera de producción, por lo que una razonable recomendación a la hora de refrendar un contrato sería “exigir trabajar bajo la modalidad de siembra directa y el empleo de buenas prácticas de manejo tanto en el uso de herbicidas como en el de fertilizantes. Esto último es relevante si se considera que los suelos de la región han liberado muchos nutrientes en los últimos años” finalizó Echeverría.