Los pronósticos de clima seco y caluroso en Estados Unidos impulsaron una leve suba de la soja en el mercado de Chicago, la principal referencia mundial de las commodities agrícolas.

Esta suba, que en soja llegaron a dos dólares por tonelada, significó un respiro para una tónica bajista de los granos que caracterizó a la semana por la influencia de la crisis económica que afecta a Europa.

En el maíz no hubo cambios en Chicago, mientras que en trigo se registró una suba de casi seis dólares por tonelada.

Ayer, el mercado local no operó en virtud del feriado nacional por el 25 de Mayo.

El analista del mercado de granos Adrián Seltzer, de la corredora Granar, explicó que en los Estados Unidos se anuncian algunas lluvias para principios de la semana próxima, pero para junio ya se pronostica un clima caluroso y seco, lo que afectaría la evolución de los cultivos gruesos.

"Arrancó de pleno el mercado climático", dijo el especialista. Estos reportes climáticos provocaron una incertidumbre en los operadores de Chicago sobre los niveles récord que alcanzará la cosecha norteamericana, a lo que se agregó que pasado mañana ese mercado no operará debido a que es feriado por el Día del Veterano.

De todas maneras, el contexto de crisis económica sigue afectando al mercado de granos. "Con Grecia dejando el euro, los fondos se van resguardando de lo que ya ganaron", observó al analizar la tendencia bajista de los granos durante el resto de la semana. En este contexto, pocos inversionistas quisieron tomar riesgo frente a la debilidad general, explicó Frank Cholly, de RJO Futures a la agencia Reuters: "Las materias primas fueron sacudidas esta semana por la incertidumbre sobre la economía mundial".

El trigo limitó sus pérdidas por el riesgo de ver "una caída de los rendimientos por el tiempo seco en Estados Unidos y en Rusia", destacó el banco británico Barclays.

Por su parte, el maíz había empezado la semana con ganancias, sostenido por "inventarios todavía limitados y por el temor de que el tiempo cálido en Estados Unidos afecte a los nuevos cultivos", agregaron los expertos del banco británico.

En la Argentina, el impacto del exceso de lluvias en la provincia de Buenos Aires podría sentirse la próxima semana.