Esta semana la soja logró dar un nuevo salto desde niveles de precio que son de por sí ya muy elevados. El maíz logró despegarse de los pisos y está presionando techos importantes, mientras que al trigo no le quedó otra más que copiar, a pesar de que sus existencias son abrumadoras. Desde lo fundamental aparecen nuevos elementos interesantes, que empiezan a darle un poco de condimento alcista a una suba que no tenía hasta aquí justificación, y desde los externos, si bien el mundo sigue complicado, en la mente de los inversores, lo peor parece haber pasado.

Los elementos que vienen justificando la suba desde los fundamentos propios son:

• Caída en la producción de soja Sudamericana. Si bien esto es algo de lo que se viene hablando y operando desde fines de enero, y ya debería estar descontado en los precios, hay quienes piensan que todavía habría espacio para sorpresas.
• Mayor demanda de parte de China, tanto de soja como de maíz. En el caso de la soja 2011 fue un año de un perfil comprador muy tranquilo de China. Aceleró sus compras de julio en adelante, y se benefició de hacerlo en el contexto de la caída de precios por la crisis europea, pero hasta febrero no había descollado. Recientemente se despertó. En lo que hace al maíz, la fuerte suba que desde diciembre acumular ese grano en China justifica importaciones.
• Perspectivas de demora en la llegada de la soja y maíz de Argentina. Este factor se está agregando recientemente. Las lluvias más frecuentes ralentizan la trilla, y además a partir del lunes hay una huelga de transportistas por tiempo indeterminado. Ya se dieron también huelgas de portuarios, por distintos temas. Lo cierto es que todos los trabajadores relacionados con el movimiento de la cosecha saben que es ahora el momento para plantear medidas de fuerza, ya que es cuando realmente se necesita que el circuito logístico funcione muy aceitado. En estos términos, lo que no logren este mes, no lo lograrán el resto del año, y esto generaría nuevamente problemas en el despacho de la soja y el maíz al resto del mundo.
• Expectativa de reducción de stock de soja en EEUU 2012/13. Si bien la expectativa de área para el año próximo en EEUU es mayor, y con rindes tendenciales la producción subiría, también se proyecta mayor demanda exterior, quizás en respuesta a una menor oferta sudamericana, y esto haría que las existencias bajaran.
• Fuerte presión compradora de fondos. Los fondos especulativos habían reducido fuertemente su posición comprada por la crisis financiera. Además la llegada de la cosecha de Sudamérica, y el perfil comprador tranquilo de China habían apoyado ese movimiento. Pero los elementos que comentamos más arriba llevaron a que la posición comprada se recomponiera rápidamente y hoy se encuentra en un nivel prácticamente récord, explicando porqué la fuerte suba de precios.

Sin embargo tenemos que subrayar las amenazas que devienen de los elevados precios en los que estamos:

• Los valores que observamos son muy altos, tanto en soja como en maíz. En trigo también lo son, pero siempre el trigo viene acompañando en menor proporción, ya que sus existencias son grandes. Estos niveles de precios necesitan ser justificados por una relación muy apretada de stocks en EEUU, cosa que sucedió este año. Pero el mercado se mueve por expectativas, y hay que pensar cual es la expectativa en adelante, lo que nos lleva al siguiente factor de riesgo.
• Se espera una importante recomposición en los stocks de maíz EEUU para 2012/13. Hace dos campañas que los rindes obtenidos por EEUU son menores que la tendencia. Esto en el marco de una demanda muy activa, llevó a que los stocks bajaran a niveles preocupantes, tanto en EEUU, como en el mundo, porque EEUU es el principal jugador, y porque el resto de los países debieron hacer un esfuerzo para aportar el maíz que no venía desde allí. Pero los altos precios fueron comprando área de maíz en EEUU, y esa área fue creciendo en todos estos años, y se espera que vuelva a subir en más de un millón de hectáreas el año próximo. Con un área que ya se acerca a las 35 mill.ha. y tomando un rinde tendencial para proyectar, la producción subiría más de 40 mill.tt. en la nueva campaña, y si bien el uso subiría 20 mill.tt. todavía tendríamos un aumento de stocks fuerte: los stocks/consumo se duplicarían pasando del magro 6% actual a más de 12%. Si bien como comentamos en soja los stocks bajarían, en el resto del mundo hay existencias, y ya comentamos varias veces que los de trigo son excesivos, por lo que esto podría generar una caída.
• El clima en EEUU se ve menos amenazante este año. Toda la lectura anterior está relacionada al clima, que definirá los rindes que finalmente tendrá EEUU. En las dos campañas anteriores hubo un factor común: el atraso de la siembra por exceso de humedad. Este año no parece que fuera a ser el caso. Se llega con suelos secos a la siembra (que iniciará en abril) y la nieve que dejó el invierno es muy baja, lo que generará poca recarga del sistema hídrico ante los deshielos. Podríamos pensar que el clima seco complicaría las cosas, pero lo cierto es que ahora está comenzando a llover en EEUU, y esto permitirá sembrar. Pero los pronósticos de mediano plazo que hasta la semana pasada indicaban que la seca persistiría o se haría peor, ahora apuntan a que las condiciones mejorarían hacia fines de mayo. Esto dejaría la combinación ideal de clima: relativamente seco para la siembra, pero con aportes más elevados para la floración. De todas formas este es un elemento muy variable que habrá que ir viendo.
• Las fuertes compras de fondos apoyaron hasta aquí la suba. Pero en algún momento venderán para tomar ganancias, y esto es un factor bajista. Los fondos especulativos tienen una posición comprada récord, esta fue construyéndose desde precios bastante más bajos que los actuales. Estos fondos ganan comprando barato, para luego vender alto. No tendrán una ganancia mientras mantengan las posiciones compradas. Lo que normalmente ocurre es que mientras los que compran son más que los que venden, el mercado sigue al alza. El problema se suscita cuando la ganancia acumulada es muy grande, y cualquier elemento inesperado justifica ventas. Allí así como en la suba el ritmo fue grande, con cualquier pequeña chispa toda la pólvora acumulada con esas posiciones compradas, puede generar una explosión en cadena.
• Dudas con respecto a la economía China. La economía china lejos de ser una incógnita está dando señales de desaceleración muy claras. La inflación se retrotrajo, los ínidices de compras de la industria (PMI) anticipan una contracción, las ventas están más flojas, y las exportaciones sufren porque los principales compradores (EEUU y Europa) están con problemas. En tanto el gobierno Chino elije enfocarse menos en el crecimiento y más en la sustentabilidad del mismo, haciéndose eco del creciente clima social complejo en China, y presenciando lo que ha ocurrido en los regímenes totalitarios de Medio Oriente. Por esto la locomotora del mundo puede tranquilizarse. Como en EEUU primero y en Europa después el elevado precios de los inmuebles, y su fuerte caída reciente parecen ser el mejor indicio de una burbuja que está tambaleando. Aquí podemos hacer una lectura pesimista y otra optimista. La pesimista es que la menor actividad en China puede tener consecuencias en una variadad de mercados de commodities, sobre todo los ligados a la construcción y al lujo, que fueron los que dieron a los otros países emergentes el brillo de los últimos 10 años. La optimista pasa porque los productos agropecuarios están destinados a un consumo muy básico: la alimentación y el cambio de dietas de los habitantes más pobres en China. Si el gobierno apuesta a un menor crecimiento pero a uno con mejor distribución en el ingreso, a pesar de la desaceleración China el aumento en la demanda de insumos para la industria alimenticia (maíz, soja, harina y aceite de soja) debería seguir a paso firme. De los dos, el primero parece el efecto que se generaría en el corto plazo, y cuando el susto pase el segundo sobrevendría.

Como conclusión vemos que evidentemente el mercado internacional está en una fase alcista que se retroalimenta con señales técnicas y con compras de fondos, pero que podría cortarse en cualquier momento. Pasemos ahora a trasladar esto al mercado local.

Como viene ocurriendo la soja sigue al mercado internacional bastante de cerca. Decimos bastante porque le cuesta convalidar los nuevos escalones que recorre la oleaginosa. En principio porque hasta tanto no se demuestra que el escalón que se subió efectivamente es un nuevo plafón, los compradores no quieren convalidar el mismo, ya que una vez que pagan valores más altos, conseguir comprar soja a precios mas bajos se hace casi imposible. Es así como los 1.400 pesos son complicados de conseguir, pero cuando se alcanzan ya hay muchos pensando en los 1.500.

Por otro lado también es interesante ver el poco diferencial de precios que hay respecto de la posición noviembre. Con una soja mayo en 328 U$S/tt en el Mercado a Término, la noviembre opera en 341 U$S/tt, es decir unos 13 U$S/tt, cuando este diferencial en el pasado ha superado largamente los 20 U$S/tt. Esto sucede porque si bien se prevé más dificultad para conseguir soja en Argentina en noviembre que en mayo, lo cierto es que en noviembre ya tendremos la nueva cosecha de EEUU en el mercado y se vislumbra el escenario de mayor disponibilidad que ya comentamos al tratar el mercado internacional.

Para quienes están en este mercado esperando ver valores más altos, debemos llamarlos a la reflexión, y pedir que tengan presentes el elevado nivel de precios en el que estamos tanto local como internacionalmente. Si ahún así no desean vender, tendrían que al menos tratar de capturar el precio actual tomando coberturas: El PUT de 308 noviembre en MARTBA cotizó el viernes en 4,5 U$S/tt, y deja un piso asegurado de más de 300 U$S/tt neto de primas. Combinando esto con un techo de 360 U$S/tt (es decir agregando la venta de CALL de eses precio de ejercicio) se lograba incluso sumar casi 1 U$S/tt de primas a favor, con lo que quedaría piso de 309 techo de 361 para noviembre, aunque debiendo depositar garantías y diferencias.

En cuanto al trigo recordemos que el viernes pasado, tras procesarse la información sobre stocks disponibles luego de la trilla, y deducirse los ROE ya otorgados, el gobierno anunció que restaban para exportación 4,6 mill.tt. de trigo, 1,5 mill.tt. de baja proteína y 3,1 mill.tt. de trigo pan. En la semana pasada se otorgaron algo más de 2 mill.tt. de trigo pan, con lo que práctiamente estaríamos ya en el techo, aunque la gran duda es si estas 4,6 mill.tt. anunciadas incorporaban las 2 mill.tt. anunciadas en febrero o no. Lo más probable es que sean 4,6 en total, incluyendo el anuncio anterior, que había quedado en suspenso. Esto quiere decir que a una semana del anuncio ya casi no queda espacio para ROE de trigo pan, y está disponible el ROE de trigo baja proteína, pero por el cual no se han anotado ROE por lo pronto.

Lo que llama la atención de los ROE declarado es que la gran mayoría de los mismos fueron solicitados mucho antes del anuncio encuestión. Aparentemente lo que se hizo fue tomar los pedidos de ROE que se presentaron en el intermedio, y autorizarlos una vez que se supo cuanto había disponible.

El mercado de trigo no ha tenido una reactivación fuerte. Hay pocos compradores, pero el precio que se paga tiene un descuento sobre el FAS teórico de trigo exportación baja proteína aceptable.
En cuanto al maíz, este mercado si que se ha activado fuertemente. En la misma reunión donde se hizo el anuncio sobre el trigo, se comentó que en abril, luego del pertinente relevamiento, se darían nuevos ROE de maíz. en cuanto al mismo, el tonelaje a dar dependerá de la producción de maíz. Con una cosecha de 22 mill.tt. se podrían dar unos 4 / 5 mill.tt. pero hay quienes piesan que la producción estaría bastante por debajo de esa cifra. Sin embargo debemos recordar que hay mucho maíz que viene de años anteriores, el cual en muchos casos no estaba correctamente declarado. No sería extraño que algunos productores aprovecharan indebidamente esta coyuntura de menores rindes para “engordarlos” en los números y poder colocar como nuevo maíz que viene trayendo de años anteriores. Esto haría que la oferta exportable suba a números interesantes. En virtud de esto muchos exportadores están ya aprovechando para realizar compras, pedir ROE y vender el maíz al exterior sujeto a que logren obtener ROE VERDE, sabiendo que hay muchas chances de que lo logren, pero todo en virtud de que lo tengan ya comprado antes del relevamiento, y pedido lo antes posible. Por esto los compradores se apuran a hacerse de maíz, y están pagando un descuento sobre la paridad teórica de alrededor de 20 U$S/tt. Si bien en un mercado normal esto debería ser cero, lo cierto es que resulta la menor marca en mucho tiempo, y el ritmo al que se viene comprando maíz sugiere que esto no duraría demasiado, así que hay que aprovechar y vender.