En su programa radial “Siempre que llovió, paró”, Susana Merlo entrevistó a Javier Lojo, Editor de la sección de economía del Río Negro, quien se refirió al actual escenario financiero del mercado frutícola en su provincia, y declaró que “el gran problema que se tiene hoy es que los costos internos suben a una tasa desproporcionada en relación a los valores finales de venta del producto. Eso genera una distorsión estructural en la economía de la región que tiene una fecha tope o límite.

“Puede ser que suba algo o exista una perspectiva de mejores precios, tanto en el mercado de la industria como en el mercado en fresco, pero internamente los costos están creciendo. Hace 5 años había una tasa de 20% anual en dólares, y eso no se refrenda en precios bajo ningún concepto”, agregó Lojo.

En relación la producción de peras y manzanas, Lojo apuntó que “el tema problemático de estructura de costos a nivel local es similar porque es una actividad que va unificada, no se puede separar. En el tema de destinos y posibles ingresos en la temporada que se acaba de iniciar, en el caso de la manzana hay menos en el valle. Eso va a determinar, por una cuestión de oferta y demanda, que los precios internos suban. Lo estamos viendo hoy en las góndolas locales, en manzanas que son de baja o mediana calidad, con altos precios para el consumidor. Eso es puramente estacional hasta que llegue la variedad Red al mercado. Ahí se van a estabilizar los precios a la baja como ocurre tradicionalmente”.

Respecto de la pera, “el escenario general es más o menos igual que la manzana. El problema que se tiene es que no hay una caída significativa. Va a haber menos peras hacia los mercados de ultramar. El mercado interno no absorbe mucha pera y no se puede “aprovechar”. Solamente el 12/15% del total de lo que se produce va al mercado interno. Y Brasil va a ser nuevamente el motor que va a permitir darle un poco de oxigeno a la actividad para que pueda proseguir y llegar al invierno”, manifestó el editor.

En relación a Europa, Lojo indicó que “el mercado está mal porque fundamentalmente la elasticidad de precios que tienen para modificar sus precios en góndolas es baja. Puede crecer el preció 2/4% en euros pero si uno compara la temporada anterior, la paridad cambiaria modifica toda esta mejora que uno puede lograr en la góndola europea porque el año pasado el euro estaba 1,42/1,43 y hoy a duras penas está en 1,33. Eso quita la llegada de más dólares en la región”.

Luego se refirió a Brasil como “otro gran mercado nuestro”, y afirmó que “está bien porque, contrariamente como pasa con Europa, tiene una mejora cambiaria que a nosotros nos resulta competitiva, y es un mercado que todavía tiene una dinámica en su economía que es demandante de fruta”.

Sin embargo, Lojo apuntó al tema de los problemas para pagar salario, dijo que “ya se están notando en la región; no hay liquidez. Cuando uno exportaba a Europa, lo que le permitían a Europa eran los anticipos que mandaban los operadores europeos. Al caer las exportaciones, que se derrumbaron al cierre de febrero, todo lo que es ultramar (Europa, Rusia y Estados Unidos) cayeron un 40% en lo que tiene que ver con peras y manzanas. Eso significa lisa y llanamente menores anticipos. Cuando sucede esto hay un problema de financiación y es lo que se está empezando a notar en la zona”.

En relación a la producción para esta campaña, Lojo cree que “va a dar como el año pasado o va a ser negativa. Algunos hablan de un piso de US$ 100 millones menos de ingreso y otros de un techo de US$ 250 millones. En función de esos parámetros se va a medir. El problema es que el año pasado, la pérdida que fue de US$ 140 millones menos que entraron al valle, fue financiada con amortizaciones y con algo de proveedores. Este año ya no va a estar el colchón de amortizaciones, se acabó. Entonces va a caer mucho en proveedores y algún conflicto social por el tema de pago de salarios. Claramente va a ser negativo, pero el tema es ver cuán negativo es. Lo que hay que ir manejando, a medida que pase el tiempo, y principalmente marzo/abril donde ya va a estar definido todo, cuán negativa va a ser”.

Finalmente, Lojo remató con que “no es una sola causa el problema, sino que es tanto la producción propia como la calidad propia. En referencia a la producción hubo una tormenta de granizo fuerte y algo de helada aislada, pero hubo, e hizo mermarla entre un 10% y 15%. Después está muy claro que como hace dos años que la renta es negativa en la actividad frutícola, muchas de las actividades culturales se dejaron de hacer (poda, aplicaciones de agroquímicos adecuados, fertilización, etc.), y determinó que haya frutas de menos calidad. Esa fruta no entra en el circuito en fresco y va directamente a la industria. Por lo tanto, disminuye la capacidad de oferta en fresco de la región por estas dos causas”.