En la inauguración este jueves 1º de marzo de de las sesiones ordinarias del Congreso Nacional, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner hizo varias menciones al sector agropecuario e instó a no volver a confrontar como en el pasado. Desde la Federación Agraria Argentina esperamos que haya sido una sincera autocrítica por parte de la primera mandataria, tras el histórico conflicto que nos enfrentó en 2008, y que se abra una verdadera posibilidad de diálogo con las entidades.
No obstante, los antecedentes no ayudan, porque en los nueve años que el kirchnerismo lleva en el gobierno, en muchas oportunidades se decidieron de manera inconsulta políticas que afectaron al pequeño y mediano productor agropecuario. Por lo tanto, con razonable cautela, nos mantenemos en alerta y movilización. El diálogo, se mide por los resultados.
El campo, la industria y todos los argentinos necesitamos un país en el que haya más diálogo y menos hostilidades. Sería la actitud razonable de todos, en una democracia que funciona de manera equilibrada. Somos una entidad con un siglo de vida, y esa ha sido permanentemente nuestra decisión. Si hay voluntad real de sentar en una misma mesa a todos los actores de la vida económica y social de nuestro país para encontrar soluciones a los problemas que tenemos los cuarenta millones de argentinos, estamos dispuestos a hacer todos los aportes que podamos.
Entre tanto, lo que sigue es el análisis de la FAA sobre los temas agropecuarios mencionados por Cristina Fernández de Kirchner en su alocución ante la Asamblea Legislativa.
Las empresas beneficiadas: en un párrafo del discurso presidencial se dijo: “Con todo lo que nos pasó hemos aprendido que enfrentados no hemos logrado nada, enfrentados los únicos que ganaron en aquella oportunidad fueron 5, 7, 10 grandes firmas que se quedaron con todo y se la llevaron toda”. Todo un hallazgo. El propio gobierno nacional reconoce lo que venimos diciendo hace tiempo desde la Federación Agraria, que con este modelo unas pocas corporaciones –en su mayoría multinacionales- se quedan con el grueso de la renta sectorial.
Ley de Tierras: Cristina Fernández elogió al Congreso por haber aprobado la ley que envió el Ejecutivo, y anunció que acaba de ser reglamentada. Desde FAA celebramos el hecho de que el Parlamento haya por fin discutido una regulación de la venta de predios rurales a extranjeros, como lo veníamos pidiendo hace casi diez años. Pero además, entendemos que en la Argentina hace falta una verdadera “política de tierras”, que debería incluir la sanción de una nueva ley de arrendamientos, y otras normas que regulen el uso y tenencia de la tierra, contemplando a productores y firmas de origen local, con el fin de revertir la concentración actual.
Trigo: la presidenta mencionó que en la última campaña se declararon más de 16 millones de toneladas de trigo y que sólo hacen falta 7 millones para cubrir el mercado interno. Es decir, si había un excedente de 9 millones de toneladas, lo que aún no entendemos los productores es por qué los Registros de Exportación se fueron abriendo siempre en cuentagotas, permitiendo que los grandes exportadores fijen el precio pagado por el cereal, pagando unos 50 dólares menos por tonelada. Esta situación se repite hace seis años, y fue largamente denunciada en asambleas e incluso en reuniones con el gobierno nacional.
La Mesa de los Argentinos: hubo varias menciones de la primera mandataria a la “Mesa de los Argentinos”. Sin embargo, obvió responder sobre este tema a una pregunta que nos hacemos los productores y millones de compatriotas. ¿Si al productor tambero se le paga $1,50 por litro de leche, por qué vale hasta 6 pesos un sachet en la góndola? ¿Por qué un kilo de pan cuesta 9 o 10 pesos en cualquier panadería, con una inflación de 300 por ciento en los últimos cinco años, si desde 2006 los productores cobran lo mismo por el trigo? ¿Quién se está quedando con la diferencia?
Semillas: la presidenta habló de la obtención de un gen del girasol, que permitiría a los cultivos resistir al estrés hídrico y mencionó también que el CONICET recibirá ingresos por regalías gracias a este descubrimiento. Nos preguntamos si la firma Bioceres, de Gustavo Grobocopatel, que participó de la investigación, también va a verse beneficiada económicamente con el cobro de royalties. Y como chacareros pedimos que se respete el derecho al uso propio del productor.
Leche: Cristina Fernández dijo estar orgullosa por los récords de producción y exportación en leche de nuestro país. Sin embargo, lo que no se analizó en el discurso presidencial es con qué cantidad de productores se consiguió dicho volumen. En la Argentina, en los últimos diez años, desaparecieron miles de tambos chicos. Los productores de menor escala debieron desarmar sus tambos y pasar a la agricultura, porque con el esquema actual, sólo resulta rentable el que trabaja a gran escala.
Ganadería: la primera mandataria enunció que el precio del ternero “nunca estuvo tan alto en la Argentina”. Sin embargo, este no es el resultado de algún plan de estímulo oficial a la actividad, sino que -por el contrario- las pésimas políticas para el sector dieron como resultado un estancamiento del stock ganadero. La previsible consecuencia ante la falta de animales fue la suba en los valores de la hacienda en pie, pero antes que esto suceda, los productores más chicos debieron salir de la actividad por falta de rentabilidad, liquidando sus planteles. Como en otros rubros, la ganadería nacional durante los años del kirchnerismo, mantuvo volumen a fuerza de una mayor concentración.
Infraestructura: en el interior padecemos hace décadas la falta de obras de infraestructura. Para llegar a nuestros pueblos tenemos rutas de tierra o caminos en muy mal estado, zonas sin electricidad o sin agua potable. En este marco, es valioso que se haya asistido a 73.900 familias a través del PROSAP. Pero también sabemos todos los argentinos que los casi mil millones de pesos que se destinan a las transmisiones de Fútbol para Todos alcanzarían para pavimentar miles de kilómetros o realizar numerosas inversiones en regiones con atrasos históricos.
Sequía: los números del INTA que leyó la presidenta en su discurso hablan de 22 millones de TN de maíz y 48 millones de toneladas de soja. Es decir que las lluvias desde mediados de febrero en adelante trajeron una recuperación de los cultivos, aunque de todos modos se perdieron unas 10 millones de toneladas de granos con respecto a las perspectivas que se tenían al iniciar la campaña 2011/2012. Pero lo más grave es que se pretenda presentar un volumen de precios, que además de minimizar los daños que efectivamente hizo la sequía, se esté ocultando que el volumen se alcanzará porque hay este año una mayor superficie sembrada con maíz y soja que en campañas anteriores.
Seguro multiriesgo: si el Estado está presente subsidiando primas y no creando una nueva “retención encubierta”, estamos dispuestos a colaborar en la creación de un seguro multiriesgo, que de ser obligatorio debería identificar actores según escala. Los pequeños y medianos productores necesitaremos, claramente, la participación del Estado para poder hacer frente al costo de dichas pólizas. Por otro lado, dada la forma en que la presidenta aludió en su discurso a este tema está claro que debió revisar lo que ella misma había dicho hace unos quince días, cuando nos había culpado a los productores de “rogarle a Dios o llorarle al Estado, en vez de pagar los seguros contra la sequía”. Hoy, ese seguro no existe como opción. La propia Cristina Fernández admitió ayer que las empresas no lo ofrecen o lo hacen a valores inaccesibles. Lo habíamos dicho oportunamente desde la FAA.
Sistemas de Riego: al igual que en el ítem anterior, vemos con agrado que se piensen desde el gobierno en políticas de apoyo a la producción agropecuaria. En caso que se implemente este plan para llegar con sistemas de riego a campos en la Argentina que hoy no cuentan con esa posibilidad, debería evaluarse con rigurosidad técnica y con estricto control sobre los efectos para el medio ambiente, en qué regiones se lo hace y las condiciones en las que los productores podrían acceder a este beneficio.
Economías Regionales: no hubo ninguna mención sobre el tema, lo que equivale a decir que para el largo relato presidencial sobre la realidad argentina no existen los miles de yerbateros, citrícolas, cañeros, vitícolas, apicultores, capricultores, bananeros, tabacaleros, algodoneros, hortícolas o productores de pera y manzana, que día a día contribuyen con su esfuerzo al sostenimiento de los pueblos del interior. Nuestra entidad seguirá haciendo esfuerzos por instalar sus demandas en la agenda de discusión sectorial.
Desalojos: en el último tiempo hubo desalojos violentos de tierras en varias provincias argentinas, que terminaron incluso con campesinos asesinados en Formosa y en Santiago del Estero. Nuestra entidad presentó un proyecto de ley para poner freno a esta situación y el establecimiento de un Programa de Regularización Dominial, para salvar el destino de miles de pequeños productores con tenencia precaria de tierras en las que viven y trabajan hace tiempo. De este tema, tampoco se habló en el discurso de Cristina Fernández de Kirchner.
Es obvio, finalmente, que tampoco se quiso hablar sobre el largo reclamo que venimos haciendo para segmentar las retenciones. Ni hubo menciones sobre las propuestas que los pequeños y medianos productores hemos presentado al Parlamento para dar equilibrio al comercio de granos y carnes reafirmando soberanía nacional. Ni aparece en el relato kirchnerista el brutal proceso de concentración económica al que asistimos en la Argentina.
Es por todo lo expresado que desde la FAA, con la mayor responsabilidad y vocación democrática y al margen de cualquier especulación “tiempista” u oportunista, no podemos menos que hacer públicos estos puntos de vista.