En realidad se trata de una recuperación sobre las bajas sufridas durante la primera quincena de enero.

La reducción de precios que se dio durante las primeras semanas de enero, se debe a la extrema sequia y a la concentración de ventas que se da durante esta época de las tropas que por un tema de impuesto a las ganancias no se cargan a fin de año.

La seca hizo que muchos productores juntaran cualquier tipo de hacienda en los campos que pudiera ir a faena, vacas secas, invernada con algún grado de gordura, toros o hacienda rechazo, etc.

En estos momentos hay una falta de hacienda para faena que es estacional y generalmente sigue hasta marzo. A esto se le suma la baja ocupación que arrastran los feed lots, por la falta de rentabilidad del engorde. También está costando conseguir novillo y vaca con certificado de exportación, lo cual hizo que los precios de estas categorías vuelva a estar en $16 la carne el novillo y cerca de $14 las vacas.

La invernada también tuvo una baja que acompaño los precios del gordo, aunque todavía es muy temprano y son pocos los negocios realizados. Lo que sí está ocurriendo es la concreción de negocios de invernada a término, con entrega marzo, abril, cosa muy rara a esta altura del año. También están apareciendo lotes de terneros y terneras livianas, de productores que no logran recomponer el estado de las vacas y de los campos y prefieren desprenderse ahora de algunos de sus terneros.

Las subas de precios de la hacienda gorda de los últimos días, empujan a los de la invernada.

Por el lado del mercado de cría, se nota una frialdad total. Hay oferta de vacas paridas o preñadas parición de otoño, pero los criadores están con los campos desbastados y hasta que no hagan los tactos y vean como anduvo la preñez, difícilmente decidan concretar una compra.

Es difícil prever que va a pasar con los porcentajes de preñez del periodo 2011/2012. Por lo que pude apreciar en la recorridas a campo, el estado de los campos durante el servicio fue de mayor a menor, sumado a días terriblemente calurosos, con la hacienda casi todo el día arrinconadas en las aguadas. Son pocos los productores que pudieron contar con pasturas tiernas disponibles para las vacas y los sorgos forrajeros, en algunos casos recién se están aprovechando. Es cierto que en general las vacas salieron bastante bien del invierno, pero durante el servicio las cosas fueron empeorando. Solo los tactos nos van a decir cuál fue el impacto real de la seca.

Otra de las cosas que hay que seguir en 2012 es el estado de la industria frigorífica. Ya se confirmo el cierre de la planta de Swift en Venado Tuerto y fueron muchas las plantas que dejaron de operar durante el 2011.

Lamentablemente la profundización del modelo también se da en la cadena de ganados y carnes. Sigue la gran barata, por la cual para poder exportar, los frigoríficos tienen que entregar una tonelada a precio subsidiado por cada dos toneladas a exportar. Además el sistema de ROES impide el normal desenvolvimiento de los negocios, obligando en muchos casos a desviar al mercado interno cortes que se compraron para la exportación. Esto sumado a las dificultades para conseguir hacienda para cubrir las faenas, en precios que permitan lograr algún grado de rentabilidad.