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Es lamentable que la Argentina no tenga una poltica anticiclicas para atenuar los riesgos climticos y comerciales como los que genera la actual sequa. La idea central de esta iniciativa, que no practicamos, es que los productores tengan una cobertura integral por diferentes riesgos agropecuarios como tienen los pases que planifican y diagraman pensando en el largo plazo, Espaa, por ejemplo que estableci dicha polticas de estado en el Pacto de la Moncloa el aos 1978. No le sirve al productor tener un Estado y una dirigencia que sigue actuando como bombero ante cada evento climtico.

Estos fondos se construyen en momentos de excedentes con ingresos extraordinarios, como fue la suba de la soja, o por medio de un mecanismo permanente para poder general una reserva especfica que dispare en forma inmediata y automtica los beneficio al productor afectado sin participacin alguna de los funcionarios de turno.

Hasta ahora, la argentina poltica ha manejado su relacin con el campo bajo un doble supuesto. (a) Si los riesgos se transforman en siniestros son exclusivamente a cargo de los productores, incluso al costo de su propia quiebra, (b) Si el xito acompaa la gestin de esos productores el Estado participa de las ganancias, no slo a travs de impuestos, sino mediante retenciones exorbitantes. Para que todos lo entiendan: si hay perdidas no te conozco, si hay ganancias somos socios.

Una poltica que proteja a la agroindustria, la ms importante y eficiente de las industrias argentinas, debera disearse a travs de tres instrumentos principales:

Ley de Emergencia agropecuaria vinculada a los dos instrumentos siguientes.

Poltica de seguros agropecuariosque incentive su mayor uso cambiando la vocacin aseguradora del productor.

Fondo Permanentee inviolable por ley para poder atender todos los sucesos no previsibles.

Laley de emergencia no es antagnica al seguro agropecuario, ni lo puede reemplazar. Tampoco estos dos instrumentos pueden cubrir las consecuencias por desastres naturales, responsabilidad indelegable del Estado.

Un pas que siembra mas 32 millones de hectreas y produce ms de 100 millones de toneladas de granos manifiesta las siguientes contradicciones: (a) los bancos oficiales sigan dando crditos sin seguro, (b) se siga vendiendo insumos sin asegurar su cobranza con dicho instrumento y (c) muchos productores invierten sin tomar previsin alguna considerando que es una explotacin a cielo abierto. Despus, todos reclaman en tiempo de sequa sobre fondos de la ley de emergencia agropecuaria, que no alcanzan si se pretende atender las inversiones asegurables en todas las zonas pas.

Los pases que implementaron este tipo de polticas concluyeron que era ms barato para el Estado la ejecucin de un sistema mixto. Dicho sistema -pblico y privado- acta con xito como responsable de atender en forma directalos efectos de los riesgos climticos.

Todos los pases desarrollados aplican este tipo de polticas activas. Las mismas potencian los intereses del conjunto al conseguirse ms altos niveles de produccin y exportacin; a la vez que aumentan los recursos del Estado para que ste pueda atender en tiempo y forma problemas de ndole social. No es casual que esta poltica para cubrir los riesgos climticos est reconocida por la Organizacin Mundialde Comercio (OMC): con subsidios de hasta el 50% a la prima en los seguros individuales y de hasta el 80% en el seguro colectivo a pequeos productores.

En el ltimo ciclo, mientras el Estado argentino estuvo casi ausente, la accin privada permiti cubrir un 55% del rea sembrada.Pero debemos aceptar que con una poltica de Estado que institucionalice el sistema en un trabajo sinrgico - pblico y privado se podra pasar del actual 55% del rea sembrada asegurada al 70%, llegando a muchas zonas ausente de cobertura y a muchos pequeos productores, que culturalmente no le dan importancia a este instrumento, y bajando con estas accin el costo de la prima del seguro y haciendo ms solidario el sistema.

Esta no es una propuesta para que el Estado sacrifique recursos fiscales. Todo lo contrario: darle previsibilidad al productor implica, finalmente, mayores recursos para ese mismo Estado.