En un reportaje efectuado el día lunes 5 de diciembre de 2011, en Canal 26, el economista Agustín Monteverde habló sobre las perspectivas económicas del 2012 para Argentina.
El quiebre de la economía global, la deuda general de los países y una burbuja por estallar: la emergencia en Europa, de esto ya escribía Monteverde hace un par de años atrás.
El escenario para Argentina: atraso del dólar, no se puede cumplir el programa monetario, se endeudará más el Banco Central (BCRA), y habrá más presión fiscal y falta de inversiones. De esto también escribía Monteverde.
A continuación, reproducimos los pasajes sobresalientes de los pasajes de su discurso en la entrevista que le realizó Roberto García en su programa de Canal 26.
Creo que Argentina seguirá muy de cerca el escenario cambiario. Nadie duda de que esté enfriando su economía, lo que nos hace esperar que para 2012 se releve un menor crecimiento económico. La inflación también es probable que disminuya. El Banco Central, sin embargo, seguiría volcando cantidades inusitadas de pesos en el mercado, en parte, para financiar el gasto público.
Aumentó la base monetaria en una actitud esquizofrénica, ya que ante una corrida cambiaria, a los fines de que la misma baje, lo lógico sería que el Gobierno deje que las tasas suban. Paradójicamente, Argentina prefiere recurrir a las órdenes telefónicas, a la represión en la calle de la gendarmería en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), pasando por la Unidad de Información Financiera (UIF), hasta vivir la fantasía de las tasas de interés bajas y un Banco Central que inyecta pesos al rescatar letras semana a semana.
Las Reservas del Banco Central están ubicadas en un stress descomunal, por eso creo que durante mucho tiempo la gente se verá imposibilitada de comprar dólares. Prácticamente no hay reservas de libre disponibilidad. El pago que se hará del cupón PBI y los vencimientos de aquí a fin de año serán ilegales, digo ilegales porque no estarán cumpliendo con la ley 25.561, que es la que determina el régimen cambiario. El artículo nº 4 de esa ley dice que las reservas están para respaldar la base monetaria.
Si bien los fondos han sido apartados y están en una cuenta a nombre del Gobierno Nacional, en el Banco Central, la verdad es que debería haber reservas de libre disponibilidad, es decir, una diferencia positiva entre las reservas valuadas en pesos, y la base monetaria, y hoy esa diferencia, al momento en que se pague, será con seguridad negativa, en el mejor de los casos será neutra, y no alcanzará ni remotamente para abonar los vencimientos, tengamos en cuenta que solamente el cupón PBI es del orden de los 2.500 millones de dólares.
Vivimos un mercado cambiario ficticio, en donde no existen oferentes genuinos, y los que hay están a punta de pistola, porque los llevan por la fuerza a entregar sus dólares, y por otro lado, los demandantes que no pueden acercarse a las casas de cambio, porque también son corridos a punta de pistola. Creo que ese mercado enfrenta una prueba de fuego, cuando decenas de argentinos desembarquen en las playas brasileñas, uruguayas y chilenas, y se encuentren con que los cambistas vecinos no recibirán sus pesos al valor que pretende el Banco Central.
Ya en abril de 2011 manifesté que el problema principal para la Argentina estaba en el frente cambiario. Veo también una economía mas cerrada para el 2012. Algunos dirían que esta veda de importaciones representa de alguna manera un retroceso al inicio de los tiempos, una especie de vuelta al mercantilismo, sólo exportar y nada de importar. En realidad creo que es mucho peor. Lo que la presidenta refleja en su discurso nos retrocede a una etapa precomercial del hombre, en donde éste vivía para su autosubsistencia.
Realmente esto de que nos propongan como modelo vivir con lo nuestro, es tomarnos un tren bala al pasado.
Consultado acerca de la posibilidad de que aumente el precio de la soja y de que el “yuyito verde” nos salve a todos, Monteverde manifestó que “difícilmente aumente respecto del valor en el que hoy es ofrecida. El mundo no se presenta promisorio en lo que hace a los valores de los activos, ni por Europa, ni siquiera por China”.
El milagro económico argentino de todos estos años no fue el modelo, sino el formidable viento de cola que se plasmó en dos grandes componentes: Brasil y la soja. Cuidado en este sentido, porque esos dos frentes hoy muestran resquebrajamientos; por un lado Brasil y el enfriamiento de su economía ya marcado, en donde en el tercer trimestre directamente se produjo una contracción, y sumado esto China, que también muestra señales de enfriamiento. De modo que, creo que el gran desafío que hay por delante es la caja de dólares en Argentina. La caja de pesos pasa más que nada por ver cuál es la inflación que tolerará el país, pero de la caja de dólares no se apropia nadie.