El mercado de granos había tenido la semana anterior un período para el olvido. La combinación de una semana acortada por los feriados del día de acción de gracias en EEUU, junto con el vencimiento de opciones del mes de diciembre generaron una “bomba técnica” que llevó al mercado a operar con bajas marcadas. Esta semana esperábamos un rebote, aunque con la impaciencia de un marco financiero que dependía de Europa. Sin embargo cuando menos lo esperábamos el mercado se esperanza con un posible anuncio para la semana próxima y una acción coordinada de los Bancos Centrales del mundo.
No obstante técnicamente los granos quedaron malheridos con las bajas de las últimas semanas, y no logran romper niveles técnicos clave para asegurar que el mal trago está superado.
Los elementos fundamentales en este contexto han pasado a un segundo plano, pero en algún momento volverán a aflorar por lo que es interesante hacer un raconto de los puntos en cuestión.
En primer lugar, se ha concluido la cosecha de maíz y soja en EEUU y se espera que entre el reporte del 9 de diciembre y el de enero se establezca una estimación sobre una base más firme de la producción de estos granos, así como de la implantación y desarrollo inicial del trigo.
En ese sentido harían quedado lotes en pié en el centro este de EEUU donde estuvo lloviendo, lo que habla de una posible merma adicional de producción, que no sería significativa, pero al estar este país con stocks tan bajos, cada coma cuenta. También recordemos que en el último reporte quedó en el tintero la posibilidad de un recorte de rindes algo mayor, por lo que habrá expectativa en los próximos reportes.
Otra cuestión que hay que ir develando es el consumo. La exportación de EEUU viene algo lenta, y tomamos la misma como un indicador de la demanda internacional, suponiendo que la presión compradora es pareja en todos los países. Las exportaciones semanales de las últimas tres semanas han sido magras en maíz, mientras que en soja fueron abundantes la semana pasada, pero magras también las de esta semana. En trigo resulta muy difícil competir con Europa del Este por lo que tanto EEUU como el resto del mundo, incluído nuestro país, tienen dificultades para encontrar compradores.
Mientras tanto la otra gran incógnita es el consumo interno en EEUU. Los márgenes del etanol así como de la producción de carnes y de la industria aceitera y de BIODIESEL han mejorado, porque los precios de los granos bajaron más que los valores de los bienes finales que generan. De esta forma podríamos esperar un aumento en el consumo, contrariando lo que decía el USDA en el reporte de Oferta y Demanda del mes pasado. Esto es otro tema que habrá que ver.
Recordemos al respecto de la demanda, que las importaciones de China que venían superando el guarismo del año pasado desde agosto, siguen acelerando. En noviembre superaron incluso las del año pasado que habían sido muy importantes. El año pasado noviembre y diciembre fueron meses de activa demanda además porque se preveía un año niña, que podría reducir la producción sudamericana. Finalmente esto no fue tal relevante y China se tranquilizó, pero este año el pronóstico de año Niña aparece nuevamente, y si a eso le sumamos la caída reciente de precios, se está poniendo interesante para aumentar las compras e incluso compensar los menores registros que se dieron en los meses entre febrero y julio, momento en el que China especuló con que los precios eran demasiado altos.
Luego tenemos las tendencias de producción sudamericanas. En nuestra región, si bien se están dando lluvias estas están entrando por el sur de Buenos Aires, y tendiendo luego hacia el oeste. Dejan con menores aportes el centro este de Argentina, y todo Brasil y Uruguay. La situación no es compleja al momento, pero tampoco es tan holgada, y con bajos stocks en EEUU, nuevamente cada coma en la cifra de existencias cuenta.
El próximo foco de atención en tanto serán las intenciones de siembra en EEUU, las que están algo lejos todavía. El primer informe oficioso al respecto es el del Outlook de febrero. Pero si vemos lo que está pasando con la humedad de los suelos entenderemos que la seca que se palpitó en la última parte del año pasado se instaló definitivamente, y no podemos descartar un arranque del año complicado para EEUU.
La situación fundamental sigue siendo entonces bastante ajustada, aunque no tanto como se podría prever, porque hasta ahora “La Niña” no muestra razones para preocuparse por la producción Sudamericana y esto hace que los precios estén más tranquilos. Además el consumo está retraído a la expectativa. Si la crisis financiera finalmente se resuelve, volverá la senda de crecimiento del consumo. Si Europa cae en una recesión prolongada, seguramente arrastrará a los países asiáticos y esto podría hacer que el consumo se tranquilizara, aunque parece difícil que retroceda.
Sobre la cuestión de la crisis financiera hay dos señales preocupantes y todavía algunas razones para desconfiar en estas.
La primera señal positiva es que los Bancos Centrales del Mundo tomaron una acción coordinada para bajar las tasas y ayudar a soportar el problema en Europa. Incluso China bajó los requisitos de reservas mínimas para expandir el crédito y dar más ímpetu a la economía, en razón de que la inflación que era lo que les preocupaba, comenzó a ceder.
La segunda señal son los comentarios de Alemania y Francia de que este lunes habría definiciones claves para el futuro de la Unión Europea. Aparentemente la cuestión va por un nuevo acuerdo que establezca no solo metas de sostenibilidad financiera, incluyendo cuestiones fiscales que deberán armonizarse con todos los países, sino castigos para quienes incumplan. Elípticamente Merkel, la primer canciller almena, que ha sido la más clara y contundente acerca de que no le solucionará los problemas a los otros países con un bono europeo o un rol más activo del Banco Central Europeo (eufemismo para ocultar la emisión sin respaldo). La salida propuesta para Europa es así la más lógica : ajustar el gasto, aumentar impuestos, dejar que se produzca una sangría en el mercado y que las empresas menos eficientes liberen recursos para que los tomen las más eficientes. Sin embargo esto tiene muchos costos sociales y políticos en el corto plazo, a cambio de una perspectiva de crecimiento posterior más sustentable. No obstante los tiempos de los mercados son otros y demandan medidas más rápidas para contener la crisis, básicamente un programa de compra de bonos por parte del Estado para que la liquidez adicional haga subir los precios. Si bien lo correcto es hacer lo que propone Europa, el momento para aplicar estas recetas era en la expansión, no en la crisis. Aplicar esa receta ahora sería todavía peor.
Esta es justamente la razón para preocuparse, que Alemania sigue en la tesitura de pasar a Europa por una recesión prolongada que la sanee y resurgir luego de las cenizas. Sin embargo a nadie le cierra esto demasiado, especialmente a quienes son proveedores de Europa.
Otra cuestión financiera que generó optimismo fue el dato de empleo en EEUU, donde la desocupación bajó, gracias a la creación de trabajos y la mayor actividad. Pareciera que finalmente los datos positivos de EEUU empiezan a encaminarse.
En el plano local lo más estable de la semana es la confirmación de que finalmente se otorgaron 2,7 mill.tt. de trigo 2010 / 11. Finalmente porque el trigo viejo se juntó con el nuevo. De este último quedan todavía casi 1 mill.tt. de ROE VEDE por otorgar. Al juntarse las dos cosechas la necesidad de venta del productor es inmensa, tan grande que los compradores se ven desbordados, y por eso bajan los precios propuestos a niveles ruinosos para el productor.
No obstante aun así no es tan fácil colocar trigo de exportación: la alta competencia de Europa del Este y la menor proteína de nuestros trigos limitan esto en el corto plazo. Quizás en marco pueda haber más interés, pero el convencimiento de que para ese momento los ROE ya están agotados lleva a que los productores vendan y acepten cualquier precio.
La única diferencia que hay entre el trigo y el maíz es que el maíz si es demandado internacionalmente,, pero los descuentos igualmente son enormes. Además se dan en el momento del año donde en teoría más chances hay de que se pague la paridad. Esto es un mal presagio para lo que queda del año.
Ya dimos hace dos semanas una advertencia de que los problemas se estaban sumando, la crisis europea demoraba más de lo previsto en encontrar solución y que había que tomar cartas en el asunto. Esto significa vender y comprar CALL o poner pisos por medio de PUT, quizás financiándolos con venta de CALL que generen techos. Estas estrategias no son buenas si el movimiento de precios es limitado, pero con la volatilidad que vemos en los granos, seguramente serán útiles.