El informe de CEPAL, precisa que durante las últimas tres décadas, la estructura productiva agroindustrial pasó de un esquema mayormente caracterizado por la integración vertical de diversas etapas de la producción, con un bajo nivel de
relacionamiento con el entorno; a un nuevo modelo productivo que avanza hacia la configuración de una red, con múltiples nodos con fuertes vínculos con su entorno tanto a nivel local como internacional.

Los límites entre lo que es agroindustria y lo que no es, son cada vez más difusos. Por eso, dado que las mediciones convencionales pierden representatividad respecto al verdadero fenómeno económico; se realiza en el documento de CEPAL un análisis enfocado en las cadenas de valor y la contribución que estas producen a la generación de riquezas.

El escrito busca capturar las interrelaciones entre los más de 20 eslabones de las cadenas agroindustriales vinculadas a la producción de trigo, maíz, soja y girasol y también las cadenas productivas de leche y carne vacuna.

Granos

Dentro de los circuitos de producción de cereales y oleaginosas, el informe destaca a la siembra directa como el sistema que lo revolucionó. Ésta técnica reduce el ciclo de siembra en varios días, lo cual fue clave para explicar una de las transformaciones más importantes que experimentó la agricultura en los últimos años: el doble cultivo debido al mayor número de días disponibles para producir.

Otro de los párrafos del informe de CEPAL, precisa que el sector productivo se encuentra estrechamente vinculado con el sector de contratistas, que actúa como mecanismo de difusión de innovación tecnológica, donde se destaca la aplicación de los
nuevos paquetes de agroquímicos y fertilizantes y, posteriormente, el avance de la siembra directa. El productor que contrata los servicios de un contratista libera capital fijo en maquinaria así como tiempo y esfuerzo de aprendizaje en el uso y la administración de la maquinaria.

Carne

La Argentina tenía, en 2002, algo más de 170.000 establecimientos agropecuarios. De estas 170.000 unidades, el 40% (68.000) cuenta con un rodeo inferior a las 50 cabezas, y cubre el 3% del total del stock vacuno. Asimismo, un 70% del total de explotaciones tiene menos de 200 cabezas, y representa el 15% del total de stocks. En el extremo opuesto, el 6% de las explotaciones (9.600) tiene más de 1000 cabezas y cuenta con el 48% del rodeo, en tanto un 2% cuenta con más de 2.000, con un total de 14 millones de animales (30% del total).

Tan sólo el 57% del animal es carne, en tanto el 43% restante se divide entre el cuero (7,3%), menudencias y vísceras (6,3%), grasas (7%), sangre (3,4%) y huesos (3%), entre otros subproductos, lo cual da origen a múltiples circuitos de producción superpuestos, a la existencia de subsidios cruzados y diversas oportunidades de integración de la actividad.

Conclusiones

El sector agropecuario argentino, competitivo y de fuerte crecimiento reciente, sus interrelaciones con sectores vinculados se incrementan y generan complejos encadenamientos con el resto de la economía. en los últimos años, se ha vuelto imprescindible redefinir al sector, comprender su interdependencia con la industria, el comercio y los servicios y resulta necesario reestimar su importancia económica dentro de la economía en su conjuntoLos resultados obtenidos son útiles para demostrar la relevancia de las cadenas de valor de los cuatro principales granos, carne y leche. Las mismas generaron el 9,2% del PIB del año 2007, lo que es equivalente a US$ 24.000 millones

- El 78% del valor agregado se origina en la etapa de producción primaria

- El valor agregado de toda la cadena incorpora a sectores “hacia atrás”, como los proveedores de insumos como fertilizantes, productos fitosanitarios y semillas. Pero también al sector de contratistas, y servicios profesionales y técnicos de los más diversos campos de acción

- La cadena de producción de granos facturó, en su conjunto, en el año 2007, US$ 23.600 millones de dólares.

- La cadena de granos produjo un total de US$ 18.000 millones en concepto de valor agregado

- Por su parte, la cadena de producción de carne facturó, en el año 2007, un total de US$ 5.800 millones

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