Estamos atravesando la peor combinación que puede tener el mercado de granos: elementos fundamentales que dentro de un escenario ajustado se van relajando, un ambiente financiero cada vez más enrarecido, y mercados locales de maíz y soja totalmente divorciados del mercado internacional, y con poco interés de los compradores.
Por otro lado en la medida en que la baja se precipita empieza a romper niveles técnicos y se retroalimenta. Si bien el viernes aparecieron pisos, lo cierto es que la debilidad es notoria.
Los principales factores en el mercado hoy son:
- El mercado financiero está complicado con Europa que no logra dejar clara su capacidad para manejar la crisis de la deuda, a lo que se suman problemas en China, y datos de EEUU contradictorios, aunque mejores que los de los otros dos. Con fondos índice muy comprados y dudas sobre las instituciones financieras se corre un riesgo importante para el precio de los granos
- En medio de todo esto la revaluación del dólar que se sigue buscando como refugio de valor, por más que los números sean peores que los de Francia, Alemania y España. Esto complica las exportaciones de granos, y los precios se caen.
- En tanto EEUU no logra participar en el mercado internacional, perdiendo negocios con Ucrania por maíz y con Sudamérica en soja. Sin embargo esta era la misión de los precios altos en Chicago, proteger los bajos stocks en ese país y destinarlos a los negocios más rentables.
- Los especuladores tradicionales pasan por primera vez en años a posición neta vendida. Mala señal.
- El clima en Sudamérica está beneficiando a los cultivos acercando lluvias importantes en momentos en que se hacían necesarias. Sin embargo hay incertidumbre, porque el momento más duro está por llegar, pero lo que no hay es lugar para errores.
- Localmente se anuncian ROE VERDE marginales de cosecha vieja, mientras que los de nueva siguen fluyendo aunque con poca actividad de negocios.
- Se hizo tarde para el trigo, la paridad nunca llegó y este es el peor año para el productor. Esto contagia al mercado de maíz, que tiene una situación muy distinta, pero donde el productor es víctima de la profecía autocumplida.
Con lo que la conclusión sería vender y comprar CALL para un rebote por lo que nos animemos. La cosa pasó de castaño a oscuro.
Cuando vemos los precios que el productor local recibe nos encontramos que en trigo no hay ecuación alguna que proporcione ganancias, en maíz estamos prácticamente en un punto de inflexión en área núcleo y planteos de alto rendimiento, mientras que en zonas menos agraciadas el resultado sería negativo. La soja es el único cultivo que sigue proporcionando ganancias, aunque obviamente mucho menores a las que se veían anteriormente.
Sumando todo esto, y siendo que podemos tomar opciones que nos permitan recuperar en caso de que luego se produzca un rebote, ha llegado el momento de dar el brazo a torcer, reconocer que el mercado puede permanecer en esta encrucijada por un tiempo prolongado, y tomar los precios que tenemos de soja antes que la sangre llegue al río.
En caso de que se esté ya muy comprometido con las ventas de soja, esto será una buena noticia, ya que significa que en las ventas se tomaron precios interesantes. En ese caso se deberá recurrir a la compra de PUT, los que ciertamente están muy por debajo de los niveles que veníamos viendo pero resultan interesantes.
En maíz y trigo no hay mucho que inventar, en trigo ya estamos con el grueso de la trilla encima y los precios nunca aparecieron, mientras que en maíz la paridad ha vuelto a deteriorarse. En este sentido la venta y compra de CALL en Chicago a más largo plazo parece la única salida posible, pero debemos tener en cuenta las dificultades para operar en el exterior habida cuenta del control de cambios establecido por el gobierno.
A continuación se desarrollan algo más extensos los puntos considerados.
Recrudecen los problemas en Europa: Alemania y Francia disienten sobre rol del Banco Central Europeo, mientras que este tiene que salir a participar de las licitaciones de Italia y España para que las tasas no rompan el nivel de no retorno.
China comienza también a generar ruidos, con temor a que se hayan generado malos préstamos atados al sector inmobiliario, donde los precios están cayendo por la restricción crediticia, y a los gobiernos locales chinos que se embarcaron en programas de subsidios que no logran sostener.
EEUU muestra mejores indicadores y perspectivas, pero le resulta difícil tracciona al resto del mundo en este contexto.
Se teme que los problemas generalizados puedan contagiar a bancos a lo largo y ancho del mundo, donde ninguno quedaría libre, y es imposible saber el grado de exposición, sobre todo con el mal antecedente de MANN FINANCIAL.
Los fondos de inversión en su conjunto tienen hoy una posición muy grande, de más de 90 mill.tt. compradas, esto es sólo 9% por debajo del nivel que existía cuando la crisis griega pasó de ser un problema manejable por las entidades multinacionales, y se comenzó a hablar de quita de capital “voluntaria”. El riesgo aquí es que una crisis de confianza genere retiro de capitales y por ello fuerza un cierre de cartera generalizado. La presión vendedora en un momento muy ajustado de mercado puede traernos un fuerte dolor de cabeza.
Se debe tener presente que los granos son un commodities valuado en dólares. Los problemas Europeos están generando una fuerte revaluación del dólar, lo cual es malo para los precios de este grano que se hace cada vez más caro para los importadores del resto del mundo.
Esta semana Japón compró maíz de Ucrania en lugar de EEUU. Esto manda el mensaje de que los precios lograron cumplir con su doble cometido: reducir la demanda del mercado sobre EEUU que no dispone de grandes existencias de maíz, al tiempo que tentó a otros oferentes a que incrementaran su producción, tal el caso de Ucrania, pero también lo es el de Argentina donde se ha sembrado más maíz y donde la producción crecerá, dependiendo del clima.
En cuanto al mercado de soja China ve en la baja de precios actual una oportunidad de recomponer stocks, lo cual normalmente debería haber generado un salto en las cotizaciones. Esto no fue así en parte porque la noticia convivió con una escapada del mercado financiero. Sin embargo es importante tomar nota y ver que el convencimiento de que hay más soja en Sudamérica está obrando.
Los especuladores tradicionales pasan por primera vez en años a posición neta vendida. Mala señal.
Debemos tener presente que por primera vez desde hace más de un año y medio, la posición neta de soja por compradores especulativos tradicionales resultó negativa (posición neta vendida) lo cual es todo un síntoma de que el escenario estaría cambiando. No sería la primera vez que los fondos se equivocan, sin embargo con la fuerte cantidad de dinero que mueven podríamos tener ventas más importantes por delante.
En maíz en tanto la posición comprada se mantiene, pero en trigo han vuelto a incrementar apuestas a negativo.
El gran elemento que terminará de inclinar la balanza para los granos es Sudamérica, y aquí se genera un gusto agridulce. La llegada de las lluvias es algo positivo desde lo productivo, pero negativo para los precios. De todas formas, puesto a elegir, siempre se prefiere el volumen!
Más allá de eso lo cierto es que la salida del invierno había dejado reservas adecuadas, que con lluvias algo bajas en Septiembre se redujeron fuertemente, al punto de preocupar, e incluso generar el diferimiento de la siembra de maíz, e incluso el cambio por soja.
En Brasil y Uruguay la situación nunca llegó a ser tan crítica, pero tanto en la Banda Oriental como en el sur de Brasil las lluvias han sido algo esquivas en forma reciente. El norte y oeste de Brasil en tanto que venía algo seco, se recuperó en las últimas semanas.
Finalmente el arranque y el desarrollo vegetativo de la soja en la región viene bien. Ahora tenemos que ver qué pasa en las etapas de definición de rinde, que se dan en diciembre / enero para Brasil y en enero / febrero para Argentina.
Allí se viene el período de mayor incertidumbre, ya que la radiación solar se incrementa, llevándose el sol mucha humedad, la que normalmente no se logra repostar en este período de tiempo, siendo por ello cruciales las reservas que se están generando con las lluvias recientes.
La Niña está algo más tranquila y las lluvias podrían mejorar por factores locales, muy difíciles de prever con tanta anticipación, pero que viene con buena tendencia.
Finalmente esta semana se confirmó el reparto de 300.000 tt de trigo dadas a dedo a exportadores que habían tomado compromisos con el gobierno, al tiempo que en maíz se repartieron 500.000 tt entre los distintos exportadores de acuerdo a sus cuotas prefijadas en el ámbito del Centro de Exportadores.
Esta práctica es la que desnaturaliza el mercado: la falta de competencia entre compradores para determinar el porcentaje que cada uno compra. Esto es lo que les permite tener cuotas de mercado inconexas unos con los otros, y que resultan demasiado chicas como para absorber la oferta de los productores.
Es importante entender que el mercado de maíz y trigo tienen tres momentos. El primero donde hay necesidad de los exportadores de programar compras para cada período de embarque, pero poco interés de los vendedores en comprometerse con venta, porque como falta mucho para la trilla el riesgo productivo es muy grande. La segunda donde si bien hay ROE VERDE, los exportadores tienen ya una base de mercadería a recibir bien determinada, y pueden comprar el resto de la inmensa oferta de productores, que sabiendo el rinde más fehacientemente, ahora se anima a vender. El tercer tiempo se da cuando los ROE se terminan. Allí desaparecen los compradores y el mercado se destruye.
En la primea etapa es donde hay más chances de acceder al precio internacional. Eso en trigo nunca pasó, en parte por la competencia externa que hizo que los compradores al no poder cerrar negocios de exportación final, estuvieran reticentes a comprar. En parte también porque los problemas de calidad de las últimas campañas hicieron que los compradores fueran más precavidos al cerrar negocios. Pero fundamentalmente porque trayendo la gran cantidad de trigo del año pasado, el temor de que volviera a pasar lo mismo fue muy grande.
En trigo ese temor está fundado porque hemos pasado al segundo tiempo. No así en maíz donde estamos en mitad del segundo tiempo, y con el otro equipo mostrando cierto cansancio. La posición neta de los exportadores, que era comprada, ahora es vendida, lo cual debería afirmar los precios. No obstante la mala experiencia del trigo forzó contagio al maíz.