La industria exportadora sufre cada envió  hasta que consiguen el ROE, si es que lo consiguen,  lo cual hace que piensen mucho antes de cerrar negocios con el exterior. Esto ocurre a pesar de entregar la “gran barata”, a cambio de destrabar ROES.

La cuota hilton tampoco se repartió  y solo se dan algunos adelantos puntuales. A esto se le suman las dificultades para conseguir novillos pesados y vacas trazadas gordas.

En algún momento se especulo con que se podrían  agilizar las exportaciones por la necesidad de ingresar dólares, pero por ahora nada de eso ocurrió.

Por ahora los productores no notan estos problemas, aunque se van ampliando de a poco los plazos de pago y se siguen sumando quebrantos de algunos matarifes y frigoríficos que van quedando fuera del negocio.

El precio al mostrador  no es fácil de modificar ya que los aumentos de precios no son convalidados por los consumidores, con una demanda que bajo este año a niveles de 52 k/habitante/año.

La política de “carne para todos” choco con una realidad: “hacienda para pocos”, con la pérdida de millones de cabezas desde el 2006, cuando cerraron las exportaciones y comenzaron los controles de precios, desalentando la producción y el engorde.  Después vinieron los subsidios para algunos (Feed Lot),  y la fiesta de consumo del 2009 coincidiendo con una liquidación feroz y la salida de muchos ganaderos del negocio.

Estructuralmente van a pasar varios años antes de recuperar stock y estar en condiciones de exportar y aumentar el consumo interno.

Hoy la carne tiene en el pollo un gran competidor, ya que la gente suple la baja del consumo de carne con una suba del consumo  de pollo.

Pero seguimos en una economía distorsionada por los subsidios.  El sector avícola sigue recibiendo subsidios, aunque estos días hay una creciente preocupación con respecto a lo adeudado del 2010, aun sin pagar, y como seguirá el esquema ante un escenario de falta de recursos por parte del estado. Se calcula que los subsidios que debería cobrar este sector durante el 2011 rondan los 1200 a 1300 millones de pesos.

Algunos aseguran que el UCESI (Unidad de cobro y evaluación de subsidios al consumo interno) no se haría cargo de las deudas de la ONCCA (desaparecida en marzo de 2011).

Según fuentes oficiales se revisarían esos subsidios caso por caso.  Se calcula que el sector  tiene todavía por cobrar unos 800 millones de pesos. También hay muchos feed lot que tienen subsidios sin cobrar de este periodo.

Dejando de lado las decisiones  de política económica macro, los productores que quedaron en pie tienen que aprovechar estos precios de la hacienda, los cuales van a durar varios años, para invertir en genética, capacitación, reservas, praderas, etc., con el fin de mejorar los índices productivos y la rentabilidad.