En la búsqueda de una solución consensuada al problema que afecta la cadena de comercialización de trigo, los sectores de la cadena avanzan en la definición de un nuevo esquema comercial. El presidente de la BCR, Cristián Amuchástegui, sostuvo que “se trata de un esquema que mejora el actual, por eso desde la Bolsa acompañamos el proceso pero no es lo que queremos”. En este sentido, remarcó que “la Bolsa sostiene que con el libre comercio y el mercado desregulado se asegura el abastecimiento interno y un precio al productor que emparda la paridad teórica”.

Sobre el sistema actual de permiso de exportación en el que salen direccionados a determinados firmas y en forma parcializada durante el año, Amuchástegui señaló que “ha llevado al mercado a no funcionar desde hace 5 años y vamos para el sexto, y ha significado para el productor una pérdida de entre 50 y 70 dólares por tonelada en 2011. Lo cual es una parte muy importante del margen porque los costos siguen igual y lo que se disminuye es el precio”.

A partir del pedido del Ministerio de Agricultura para presentar alguna propuesta por parte del sector privado, y luego del primer proyecto presentado por AFA, la BCR presentó una propuesta en paralelo tomando como base la presentada por AFA. “El proyecto de la BCR consiste en que el productor una vez terminada su cosecha declara con fechas tope lo cosechado y en base a eso obtiene un certificado de exportación por el porcentaje de lo cosechado de acuerdo a lo que estima el Estado que se puede exportar. De esa manera se logra que el productor tenga el permiso de exportación y se genere una competencia en los compradores y en ese porcentaje de la producción va a haber un precio muy cercano a la paridad teórica”, explicó.

Sin embargo, Amuchástegui insistió en la postura de la BCR sobre la importancia del libre mercado. “Nosotros sostenemos que esto no es lo ideal, sino un paso intermedio y un paso hacia adelante. Lo que a nosotros nos interesa es la libertad total de los mercados que históricamente ha demostrado que de esta manera el productor ha obtenido el precio completo de la paridad teórica y nunca ha faltado mercadería apara el consumo interno tanto sea de trigo como de maíz, eso es un adato histórico, tiene la fuerza de la realidad”, concluyó.