Una delegación de productores frutihortícolas de Economías Regionales de la CAME, encabezada por Raúl Robín, se reunió ayer con el ministro de Salud de la Nación, Dr. Juan Luis Manzur, y el viceministro, Dr. Eduardo Bustos Villar; a fin de impulsar la promoción del consumo de frutas y hortalizas.

Durante el encuentro se presentó un “plan ambicioso”, destinado a acordar líneas de acción conjunta para la realización de una campaña nacional que concientice al pueblo argentino acerca de las bondades y la alta densidad de nutrientes que poseen dichos alimentos. Además, los productores PYMES expusieron la realidad que atraviesa su sector, caracterizado principalmente por la alta demanda de mano de obra, los bajos precios y el incremento de los costos de producción.

El Dr. Juan Luis Manzur aseguró que “hay que volver a la alimentación sana” y afirmó que para ello va a precisar del “know – how” de los productores frutihortícolas. Se planteó también la posibilidad de trabajar interdisciplinariamente, articulando no sólo los tres niveles de gobierno, sino también los distintos Ministerios (Salud, Educación y Agricultura). Las acciones de gobierno en pos de la promoción del consumo de frutas y hortalizas, incluirán propagandas en la Televisión Pública, organización de seminarios y edición de materiales gráficos, entre otras.

Por su parte, el Viceministro de Salud de la Nación destacó que hay países que “prefieren la rentabilidad por sobre la calidad de vida” y que la mejor inversión que debe hacer Argentina es inclinar la balanza a favor de la salud. Para lograr un cambio en las conductas alimentarias, hay que instalar el tema en la agenda pública, otorgarle visibilidad; rescatando el esfuerzo de los trabajadores de la tierra, quienes “producen” salud.

En la actualidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) aconsejan a los gobiernos nacionales promover el consumo de frutas y hortalizas. En Argentina se consume apenas un tercio (200 gramos) de la cantidad diaria recomendada, y la situación se agrava aún más si se tiene en cuenta que en nuestro país hay niños que ya sufren hipertensión y diabetes tipo 2, enfermedades que podrían prevenirse a través de una alimentación saludable. Los malos hábitos alimenticios no representan solamente una preocupación nacional, sino que se han puesto en el tapete en la última reunión de las Naciones Unidas.

Al finalizar el encuentro, los presentes acordaron realizar una reunión amplia, que convoque a todos los sectores, luego de las elecciones presidenciales de octubre.

No hay éxito posible si se trabaja desarticuladamente. El cuidado de la salud debería ser una política de todos los argentinos. Una política con un objetivo claro: federalizar el consumo saludable.

Ese es nuestro compromiso.