La Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (CARTEZ), declaró en un comunicado de prensa, a través de su presidente, el Ing. Néstor E. Roulet, que el esquema de comercialización de trigo y maíz  propuesto por Agricultores Federados Argentinos (AFA) y que cuenta con el aval del gobierno nacional “pretende restaurar la competencia entre compradores incorporando nuevas herramientas intervencionistas; por lo tanto, el efecto inmediato de su aplicación será el aumento de la incertidumbre en los mercados”.

El comunicado asevera que “estas “formulaciones”- ideadas por eslabones de la misma cadena - intentan convertirse en un paliativo de la política de contención de precios al consumidor llevada adelante por el Gobierno Nacional que es un total fracaso, ya que lo único que logró es que el consumidor argentino pague elevados precios por sus alimentos y el productor reciba un 40 % menos del valor internacional por su producción”.

Las principales falencias del proyecto señaladas por Cartez son:

• Genera un nuevo esfuerzo administrativo que desalienta el cultivo de trigo y maíz, especialmente en pequeños productores.

• Persisten los límites en la competencia entre compradores al garantizar la mercadería a compradores de abastecimiento interno. Tampoco asegura que los exportadores compitan por la mercadería disponible para exportar ya que el reparto se realiza de acuerdo con el porcentaje de participación histórica de cada uno.

• No elimina el sistema de ROE VERDE; o sea, para realizar operaciones de venta al exterior los exportadores deberán solicitar ROE VERDE. La continuidad del mismo sistema de otorgamiento y reparto de ROE por exportador lleva a afirmar que el nuevo sistema no tendría ningún efecto superador.

• Estos sistemas intervencionistas destruyen los mercados a futuro. El productor pierde la oportunidad de cubrirse del riesgo con precios seguros a futuro que le sean convenientes al limitarse la realización de contratos Forward.

• Estos complicados mecanismos de regulación solo crean ámbitos que dejan aspectos no clarificados y que facilitan la corrupción.

• Afirma que “los productores son quienes soportan la matriz de abastecimiento interno y contribuyen equitativamente a la mesa de los argentinos”. ¿No es un aporte suficiente el 23 % de retenciones en el trigo – equivalente a 3 millones de toneladas – lo que posibilitaría la entrega gratuita de pan a todos los argentinos?; entonces ¿Para qué transferir 840 millones de dólares en trigo y 1.300 millones de dólares en maíz al resto de los eslabones comerciales?

El comunicado concluye con la afirmación de que “todas estas estructuras ideadas por el mismo sector comercial terminan legitimando una situación que desde 2006 el Gobierno Nacional convalida: La transferencia de recursos de los productores a exportadores y parte de la industria local”