Hay otra cosa a la que le tenemos miedo. Acá hay un laboratorio que
prácticamente monopoliza la vacuna; produce casi el 95%. Y la semana pasada ya
hubo un aumento (de precios) y ahora nos están hablando de otra suba a partir
del 1° de octubre. Esto también creo que el gobierno se tiene que dar cuenta y
poner las cosas en orden porque lo que tenemos que defender nosotros es para
toda la Argentina, no sólo para estas 5 provincias”, afirmó, terminante, el
titular de Cha-For (Confederación de Sociedades Rurales de Chaco y Formosa),
Enrique Santos, respecto al avance en la prevención de la aftosa en la zona
norte del país, al programa “Siempre llovió…, paró”, que se emite por Radio
Colonia.
Ante el informe del foco ocurrido en Paraguay, Santos reconoció que hay
preocupación, aunque las pruebas en la región indican que “la actividad viral es
casi nula en los rodeos nuestros”.
“Creo que estamos en condiciones de tranquilizarnos un poco. En la mayoría de los campos ya comenzaron con la vacunación. Acá siempre se adelanta porque ahora vienen las lluvias y uno trata de ganar tiempo. Así que 15 días antes siempre se empieza a vacunar”, explicó antes de agregar que “le vamos a poner el pecho a la cosa. Lo único que pretendemos que no nos haga el Gobierno, como nos ha hecho otras veces, es que nos cierre las fronteras y no nos dejen sacar ascienda de la provincia. Las provincias del norte siempre le servimos a la Argentina, que para algunos es federal, de escudo. Entonces, que no nos dejen como otros años, que por unos chanchos que tuvieron aftosa, no podíamos entrar ascienda a la provincia. No teníamos absolutamente nada que ver y estábamos a 1.000 kilómetros del foco de esa época. Ese es el único miedo que realmente tenemos”, alertó el ruralista.
Consultado sobre la ubicación del foco aftósico paraguayo, Santos especificó que “el departamento de San Pedro son casi 500 kilómetros de la frontera Argentina. Allí se dieron los brotes, casi en el centro del Paraguay. Donde en el SENACSA (así se llama en Paraguay), por lo que nos dicen, tomaron todas las medidas de precaución. Ya hubo rifle sanitario, enterraron esa hacienda, hicieron las vacunaciones en anillo, o sea, hicieron todo lo que dicta el manual de procedimiento. Más la revacunación esta que estamos empezando nosotros, creo que vamos a andar bien pero, vuelvo a repetir, el miedo es que después nos cierren la frontera interna y no podamos sacar invernada de la región, y también que los laboratorios no se aviven y nos salgan a cobrar como pasa con la rabia, que no se consigue nunca una vacuna y cuando se la consigue, normalmente está a $2, pero cuando hay un brote, que acá es una zona endémica, la vacuna se va a $10. Estas son las cosas que creo que el gobierno se tiene que dar cuenta qué hacer con los laboratorios”, finalizó Santos.
Precios agrícolas: “Habrá que achicar pretensiones y gastos”.
“Hay una serie de factores que podrían poner presión sobre los precios de los
productos (granos), por lo que el aumento en el precio de los insumos podría
empezar a ponerle un freno a ese proceso de expansión y de bienestar que se
suponía que existía. Si la gente hace muy bien los cálculos para producir maíz y
trigo, con arrendamientos y una reposición de todos los nutrientes que pierde el
suelo a través de los procesos productivos, cuidado que en esos dos productos
los márgenes están ahí nomás. Además, en esta situación de un achicamiento en
general, tal vez los dueños de la tierra van a tener que cobrar menos
arrendamiento del pico en el que estaban porque, convengamos también que un
costo muy importante de la producción son los arrendamientos. Entonces, todo eso
va a achicar esa especie de euforia e ilusión de que esto era un camino que no
tenía límites. Vamos a volver a enfrentarnos con la realidad, y la realidad
evidentemente puede ser dura. Lo que va a significar es que haya sectores que
tengan que ir achicando sus pretensiones y posibilidades de gastos”, señaló a
“Siempre que llovió…, paró”, que se emite por Radio Colonia, Raul Dente, Gerente
General de la Federación de Centros y Entidades Gremiales de Acopiadores de
Cereales, respecto a la situación económica internacional y el impacto que
podría tener sobre la Argentina.
Consultado sobre los aumentos en los fletes, Dente señaló que “es cierto que han
tenido un cierto retraso respecto del incremento en los costos generales. El
flete nosotros siempre lo entendimos como parte de la función de producción
porque uno para disponer de los granos tiene que transportarlos de un lugar a
otro, y hay que considerar ese costo de los fletes como el costo necesario como
para que los fleteros puedan vivir y puedan reponer sus equipos. Y uno ve el
mercado de fletes, y en los camiones, unidades que tendrían que estar
absolutamente amortizadas, y son obsoletas y hasta peligrosas. El tema de los
fletes tiene una larga data y hay muchos antecedentes. Nosotros entendemos el
costo como cualquier costo de producción, y que si uno pretende tener un país
creciente y la producción creciendo va a tener con que transportarla. El
transporte de los camiones tiene que ser retributivo”, dijo aunque reconoció que
“el ferrocarril es una asignatura pendiente muy importante”.
En cuanto a la reunión anual del Centro que es la semana próxima, Dente destacó
que “Es uno de esos seminarios clásicos que hace la Federación de Acopiadores
todos los años con una especie de panorama de la situación general. En este caso
agropecuaria porque originariamente era granos y después incorporamos también
carne. Cuando planeamos, se suponía que la conmoción iba a ser mucho más de
política interna, y que afuera iba a estar la cosa con algunos problemas pero no
tan conmocionada. Ahora llegamos a la fecha y la situación fue la inversa porque
afuera está muy conmocionada, económica y financieramente, y adentro, a un mes
de las elecciones, pareciera que los tantos están definidos. De todas formas
creo que hay mucho para hablar de la política y la economía en la Argentina que
viene en el nuevo periodo, y sobre todo la situación internacional va a estar
bajo consideración en forma muy exhaustiva”, puntualizó.
Finalmente, destacó que “había conductas que se acomodaban a situaciones y precios que no estaban en ninguna de las proyecciones a largo plazo de ninguno de los organismos internacionales ni técnicos. Un ejemplo es el de la soja que estábamos acostumbrados a horrorizarnos si llegaba a bajar de US$500 y (ahora) en ninguna de las estimaciones de largo plazo se llega a ese precio. Siempre está cerca de los US$400. Ahora se suman otros ingredientes como Brasil o nuestro propio país… y la situación financiera global que, seguramente, algún impacto va a tener en nuestro país”, destacó Dente.
Fuente: Chicas de Campo