En la primera jornada del XIX Congreso de Aapresid, que se realizó en el Centro de Convenciones Metropolitano en Rosario el experto norteamericano, profesor Asociado de Agronegocios en el departamento de Agricultura y Economía del Consumidor en la Universidad de Illinois (EE.UU.), Peter Goldsmith, disertó sobre el negocio global de la soja.
Goldsmith, quien hace 10 años trabaja con Aapresid, marcó dos puntos de relevancia para analizar el negocio de la soja a nivel mundial y el papel de Argentina. En primer lugar, la perspectiva general de la cadena de la soja y lo que esto significa (incluso determinadas contracciones de la demanda en el corto plazo), y en segundo lugar, entender la soja como cultivo agro industrial. La pregunta –para el reconocido docente- será por qué es importante para los productores agrícolas y para los responsables de fomentar las políticas.
“El objetivo será actuar a nivel macro y realizar un análisis económico óptimo impacto económico y la creación de las riquezas a partir de la expansión”, para ello Goldsmith mencionó el trabajo de investigación www.globalfoodin3d.com en donde explica las variables a analizar para entender el crecimiento de la agricultura. Generaron un software sobre las investigaciones en soja y todos los comodities.
El referente norteamericano se preguntó sobre las 47 millones de toneladas de cerdo y pollo que el mundo deberá alimentar en el año 2030. “¿Cómo lo haremos?, disparó y agrego: “¿qué necesitamos para para producir más? A pesar de mostrar preocupación, explicó que se necesitará “producir más por menos. Necesitamos más volumen, pero con menor mano de obra y con menos tierra. Eso es posible y vamos a lograrlo”, subrayó.
También indicó que sólo producir y vender harina de soja “no es suficiente ni eficiente”, ya que se deberá saber “cómo y cuándo capturar más valor”. Para el especialista, el 97% del uso de harina de soja es para animales. Y se preguntó: “¿En dónde están esos animales? Si no están acá estamos perdidos”, concluyó.
Por ese motivo, insistió en la generación de nuevos emprendimientos privados que puedan ser apoyados por los gobiernos. Algo, que sin duda, según Goldsmith deberá planearse con mayor investigación y desarrollo para la nueva onda de innovación en el complejo de la soja, sobre todo para Argentina y Brasil”, sostuvo.