Hoy las terneras rondan los $11,50 mientras que los machos lo hacen en alrededor de $12,50.
A pesar de que los números están muy finos, muchos engordadores compran pensando en salir para fin de año, momento en el cual se espera que mejoren aun más los valores de la hacienda gorda.
En estos momentos se pagan muy bien las categorías de vacas y novillos, mientras que lo de consumo especial esta más tranquilas.
Los feed lots tienen una ocupación de alrededor del 60% y es la época en que venden mas de lo que reponen. El tema de la reposición es complicado, ya que por las terneras siguen teniendo la competencia de productores que las compran para madres y por los machos tienen que pagar mayores precios.
Sin las compensaciones es difícil lograr márgenes acordes a la inversión y al riesgo asumido.
A pesar de ser muy temprano para los negocios de compra a término, ya se hicieron negocios de machos a pagar el 80% ahora entre $10,70 y $11.
Los vientres siguen con demanda firme y con oferta cada vez más escasa. Las vacas entoradas en primavera ya están pariendo, lo cual reduce las posibilidades de venta. Hoy por una vaca nueva preñada de buena clase se están pagando valores cercanos a los $4500. Por otro lado la mayoría de las vaquillonas preñadas ofrecidas son de entore de 15 meses. Son pocos los compradores que se animan a llevar esta categoría por el tema de la parición y de la preñez en el segundo entore. Dejando de lado esto, hay productores que trabajan muy bien y las venden con buen desarrollo y entoradas con líneas de bajo peso al nacer.
Una mercadería que comienza a estar demandada es la vaquillona de 280 a 300 k. para entorar este año. Algunos productores que las estaban engordando para sacarlas con 320 k gordas a faena, las venden mas livianas y a mejor precio a retirar del campo para este fin. Generalmente los que las compran buscan que sean de raza definida.
En lo que respecta a la industria frigorífica, los márgenes son muy ajustados y se han visto obligados a dedicarse al mercado interno. Las exportaciones siguen restringidas y para poder exportar es necesario entregar “barata” al gobierno.
Los altos precios de la hacienda en pie, son solo un indicador de cómo están las cosas en la cadena de ganados y carnes.
Después de la violenta liquidación que se dio hasta el año 2009 inclusive, cambio radicalmente el escenario. Los productores que quedaron en pie pudieron aprovechar la explosión de precios que continua actualmente, mientras que el resto de la cadena y los consumidores comenzaron a padecer la escasez de hacienda y por ende la suba de los valores.
Todas las políticas ganaderas del actual gobierno fueron desacertadas. Hoy nada ha cambiado. El rumbo esta claro y no van a modificar los lineamientos generales con respecto al sector.
Lamentablemente si uno mira para adelante no sabe que puede suceder ni que nuevas medidas piensan implementar al respecto.
Solo algunas cosas son claras. Se seguirá privilegiando el consumo interno y castigando la exportación.
Con más poder y una oposición desmembrada ya no tendrán freno para implementar las medidas que consideren adecuadas, sin medir las consecuencias ni escuchar a los integrantes de la cadena.