El economista Bernardo Kliksberg, el profesional del INTA, Daniel Rearte y el Decano de la Universidad de Cuyo, José Rodríguez, exponen las razones por las que consideran al Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial 2010-2020 (PEA), como una verdadera política de Estado que debe tener continuidad en el tiempo, como así también expresan los motivos de por qué merece una concertación aún más amplia.
Kliksberg, reconocida autoridad internacional en desarrollo y pionero de nuevos modelos y disciplinas, definió al Plan Estratégico que lleva adelante el Ministerio de Agricultura, como “un gran logro en la dirección expositiva en concertar entre el sector publico y privado”.
“El país tiene una oportunidad histórica muy grande, enmarcado en un sistema económico mundial que tiene dificultades muy importantes pero donde la inserción del país en relación a los productos agropecuarios y la producción de alimentos es una inserción privilegiada por historia y por calidad de productores, debido a las condiciones naturales favorables. La concertación desde una posición con tantas oportunidades como hay ahora en el país, puede ser muy fecunda para su futuro”, señaló el economista.
Además, Kliksberg apuntó a las alianzas estratégicas entre los actores de una sociedad como caminos centrales para tener un progreso sostenido: “los países que más han avanzado en el mundo son expertos en concertar como Suecia, Noruega, Holanda y Canadá. La idea del PEA es una gran idea de concertación sobre bases serias. El Plan tiene un énfasis participativo por lo que es un ejercicio muy útil para el país”, destacó el economista.
Por otra parte, Kliksberg es un profesional muy comprometido con los derechos humanos y con el costado social de la economía. En este contexto, destacó el rol solidario del PEA expresando que “hay 1.020 millones de personas con hambre. Uno de cada seis habitantes padece hambre, es decir que hay que tratar de enfrentarlo por todos los medios. Nuestro país con sus condiciones muy favorables claramente puede cumplir una misión muy importante. Hay un desafío de aprovechar la oportunidad y de contribuir a un mundo con dificultades tan importantes con el derecho humano más fundamental que es el derecho a la alimentación, por eso es que resulta fundamental tener previsibilidad de producción alimentaria”.
El reconocido economista también se refirió al aprovechamiento argentino de importantes mercados: “en economías como China y la India, entre otras, podemos encontrar niveles de complementación económica muy significativos así que en un mundo con crisis estructurales muy graves esto es una situación de oportunidad muy importantes, y esto requiere de incrementar la producción, algo a lo que el PEA apunta claramente”.
Por su parte, el Coordinador del Plan Nacional de Carnes del INTA, Daniel Rearte, destacó que el PEA es un espacio muy técnico, dónde se realiza un análisis exhaustivo de la situación real del sector de la producción ganadera y de la potencialidad del mismo. Es una evaluación con información estadística del potencial forrajero y la producción de alimentos que tiene el país ante la geografía productiva en la superficie ganadera”.
Rearte, también calificó al PEA como “una política de Estado que funciona como línea conductora”. Y aclaró que “cualquier desconfianza que pueda generar el Plan, surge desde el conociendo, porque cuando se difunden los contenidos, el Plan se presenta sólido y muy elaborado”.
En este contexto, Rearte remarcó que “el PEA evalúa física y técnicamente todo el potencial que tenemos a nivel de país”, al tiempo que señaló en ese sentido como “importantísimo el aporte de todas la Universidades Nacionales, que han sumado técnicos y científicos realmente calificados”.
Como representante del sector académico, el Decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo, José Rodríguez relató el desafío de integrar el PEA: “ofrecimos el apoyo y la logística de nuestros expertos y nos comprometimos a trabajar etapa por etapa porque el desafió era muy importante ya nunca se había realizado en el país”.
“Comenzamos por lo más básico que fue decidir cuál era el contexto internacional, posteriormente se fueron elaborando los distintos enfoques, hasta llegar a las metas. En definitiva se delineó cuál va a se la política agroalimentaria del Estado Nacional de aquí a 2020”, destacó el académico.
En este sentido, Rodríguez señaló la integración que logró el Plan: “realmente ha sido un proceso muy participativo y en cuál no sólo ha intervenido el Ministerio de Agricultura de la Nación sino que han intervenido los Ministerios de la Producción de todas las provincias, con lo cuál es netamente federal”.
Por último, el Decano señaló que “desde la Universidad hemos presentado un proyecto para que el PEA sea Ley y que de sea manera de asegure su continuidad en el tiempo”, al momento que destacó: “es imprescindible poder planificar la producción agroalimentaria, por eso el PEA se trata de una indiscutible política de Estado”.