• TRIGO

Finalmente los problemas en la comercialización junto con algunas demoras en las siembras por problemas climáticos determinaron que los productores locales decidieran optar por cultivos alternativos.

Así, legumbres, colza, cebada cervecera, y la predisposición por esperar y realizar cultivos de cosecha gruesa, ocasionaron una reducción en la siembra del cereal respecto de las proyecciones iniciales ubicándola ahora y transitoriamente en 4,7 millones, sin cambios respecto a la extensión cultivada en la campaña pasada.

Con las coberturas próximas a finalizar o ya concluidas en el centro norte de la región triguera, a excepción del NEA, los recortes en la implantación en el norte y este de Córdoba, en las provincias del NOA, Entre Ríos, en el sur de Santa Fe y en el norte de Buenos Aires, impactan sobre la proyección de siembra nacional. Los aumentos previstos en La Pampa, en el oeste y sudoeste de Buenos Aires, no compensarían las reducciones de las zonas descriptas.

Debe consignarse también que en la cuenca triguera del sudeste bonaerense (Mar y Sierras y Tres Arroyos y partidos aledaños), la tendencia es a reducir las coberturas, cuya magnitud aún no se precisa con exactitud dado que la ventana de siembra todavía es relativamente amplia. No obstante el fuerte crecimiento del área con cebada cervecera (que también se observa en el sur santafecino y norte bonaerense), ya proyecta una segura caída en la superficie triguera.

En tanto y a nivel nacional ya se han sembrado 3.100.00 hectáreas que equivalen al 66,8 porciento de la nueva proyección de siembra, sujeta siempre a lo que suceda en el sur bonaerense, donde las coberturas se interrumpen por frecuentes lluvias y severas heladas caídas durante los últimos días. De manera, que se registro un avance intersemanal de 10,8% y un incremento interanual de 6,7 puntos porcentuales. La proyección climática para los próximos siete días indican que la mayor parte de la perspectiva predominarán vientos leves del nordeste, que harán ascender la temperatura por encima de lo normal en el norte del área agrícola nacional, mientras que el sur se mantendrá en valores algo por debajo de la media, generándose un marcado contraste térmico. Las precipitaciones se concentrarán sobre el nordeste del área agrícola nacional, siendo escasas en la mayor parte del resto. Hacia el final de la perspectiva, regresarán los vientos del sector sur, provocando un marcado descenso térmico, con heladas en gran parte del área agrícola nacional.

  • SOJA

Ya concluida la recolección en Chaco podemos dar por finalizada la presente campaña nacional 2010/11, registrando una producción total de 49.200.000 toneladas (-10.6% vs 09/10). Este volumen acumulado es el segundo más elevado de los últimos once años, únicamente superado por el record histórico alcanzado durante el ciclo previo (55 MTon 2009/10).

Por otra parte, la producción nacional del presente ciclo marca un exitoso cierre de campaña, sobre todo teniendo en cuenta los agudos periodos de sequía que golpearon al cultivo durante diferentes etapas de su desarrollo. Analizando el desarrollo de la campaña, podemos resaltar que la siembra comenzó de forma anticipada respecto a años anteriores.

El factor clave que promovió este temprano movimiento de las sembradoras, fueron las lluvias primaverales que brindaron muy buenas condiciones de implantación durante octubre y parte de noviembre. Posteriormente, el ingreso de vientos del sector norte junto con una progresiva interrupción en la frecuencia de las lluvias, promovieron el desecamiento superficial de los cuadros sobre gran parte del área agrícola. La ausencia de humedad sobre los primeros centímetros del suelo interrumpió la incorporación de hectáreas, debido a la falta de condiciones que garantizaran la germinación del poroto e implantación del cultivo.

La siembra perdió fluidez. Solo se lograban incorporar hectáreas durante breves periodos de tiempo gracias a esporádicas reposiciones hídricas de variable intensidad y distribución errática. Esta condición se extendió sobre gran parte de la franja central, como así también en las provincias norteñas. Hacia fines de diciembre comenzaba a afianzarse la condición de sequía.

A esta altura no solo interrumpía la incorporación de cuadros, sino que además perjudicaba el desarrollo de lotes implantados en fechas tempranas sobre el Centro Norte y sectores del Sur de Córdoba, el Centro-Este de Entre Ríos y las regiones agrícolas de La Pampa y Buenos Aires. No obstante, a partir de enero comenzaron a registrarse lluvias de buena intensidad y cobertura, logrando reponer rápidamente humedad para el cultivo y permitiendo una pronta incorporación de lotes remanentes de primera, ya en fechas tardías, como así también dar inicio a la siembras segunda ocupación.

Particularmente estos cuadros con rastrojos de trigo y cebada presentaban un profundo desabastecimiento hídrico, consecuencia de una mayor demanda por parte de los cereales de invierno sobre este recurso (trigo y cebada alcanzaron rendimientos récords en gran parte del área agrícola nacional, dejando lotes totalmente desprovistos de humedad).

Es importante remarcar que las lluvias registradas a partir de enero fueron abundantes en gran parte del área sojera, pero nunca lograron recargar en profundidad los cuadros de segunda ocupación, solo acompañaron el desarrollo del cultivo durante gran parte de su ciclo. Febrero mantuvo inicialmente una buena frecuencia de lluvias, permitiendo apuntalar las productividades unitarias en lotes de primera, al tiempo que lotes de segunda evolucionaban en condición buena/muy buena. El segundo periodo seco se prolongó durante solo dos semanas entre fines de febrero y principios de marzo.

Fue un periodo de tiempo acotado, pero su aguda intensidad desestabilizó la condición de lotes de segunda que, como mencionamos anteriormente, no presentaban reservas en profundidad del suelo. Estos cuadros transitaban estadios reproductivos desde diferenciación de vainas hasta inicios de llenado. Tal motivo afectó intensamente su potencial de rinde. Las perspectivas de alcanzar o superar una producción de 50 millones de toneladas se diluían en un contexto de reducción de área (-2,6% vs 09/10) combinado con fuertes periodos secos.

La sequia no provoco importantes pérdidas de área, pero si golpeó las diferentes fechas de siembra durante diferentes estadios. Siembras de primera temprana sufrieron estrés hídrico a finales de diciembre, alterando su desarrollo vegetativo; siembras de primera tardías transitaron con mejor oferta hídrica el periodo seco de finales de febrero/principios de marzo, gracias a un mayor periodo de barbecho en comparación con cuadros de segunda. Estos últimos, siembras de segunda, sufrieron importantes recortes sobre sus potenciales productivos durante el periodo seco de otoño.

  • MAIZ

En las provincias norteñas las labores de trilla comienzan a generalizarse luego de verse interrumpida producto de lluvias que impedían el ingreso de maquinarias y al mismo tiempo elevaban el porcentaje de humedad del grano. En el resto del área agrícola nacional las cosechadoras avanzan sobre lotes de implantación tardía o de segunda ocupación, cuadros que se caracterizan por su lenta perdida de humedad debido a la época del año. De esta manera, el progreso de trilla intersemanal es de tan solo 1.2 % mientras que el retraso interanual se mantiene (- 8,4 puntos porcentuales).

Durante los próximos siete días se espera clima favorable para la trilla en gran parte del área agrícola nacional, menos en el NEA donde se pronostican precipitaciones de variada intensidad hacia fin del periodo. A la fecha se recolectó un 86,6 % del área apta con destino grano comercial. En números absolutos la superficie ya cosechada asciende a 2.59 M has, con un rinde medio estable de 67,7qq/ha.

Una vez que la trilla cobre mayor fluidez sobre las regiones del norte del país este promedio podría incrementarse, ya que en dichas zonas se esperan buenos rendimientos y concentra más del 60 % del área pendiente de cosecha. El volumen parcial acumulado a la fecha supera las 17.5 millones de toneladas. Sobre este escenario mantenemos nuestra proyección de producción para fines de campaña en 20.000.000 de TN.