El siguiente informe económico fue elaborado por la Cámara de la industria y comercio de carnes y derivados de la Republica Argentina (CICCRA), a través de su director, Miguel Schiaritti:
En abril de 2011 la faena vacuna continuó ubicada en niveles mínimos ‘históricos’, de acuerdo con nuestras estimaciones. En particular, desde 1980 en adelante, sólo en tres ocasiones la faena mensual resultó inferior. Nos referimos a octubre de 1982, febrero de 1983 y marzo de 2008 (esta última, directamente relacionada con el paro agropecuario que desató la tristemente célebre Resolución Nº 125/08).
El contexto de bajísimo nivel de actividad, elevada capacidad ociosa y reducción de los puestos de trabajo ocupados que exhibe la industria frigorífica desde el año pasado está explicado por la reducida oferta de animales para enviar a faena, producto de la reducción del stock de madres que se produjo entre 2006 y 2009 y de la caída de los índices de eficiencia en la producción ganadera, lo que se explica por la creciente pérdida de atractivo económico que sufrió fundamentalmente la actividad de cría vacuna desde finales de 2005 en adelante, de la mano de las contraproducentes regulaciones y prohibiciones que fue estableciendo el gobierno nacional, en el nombre de defender ‘la mesa de los argentinos’.
Y la escasez de animales para enviar a faena es la que hizo que el valor de la hacienda en pie y de la carne crecieran en forma sensible a partir de la primavera de 2009, proceso que lógicamente se vio retroalimentado por los productores pecuarios que nuevamente decidieron retener hembras, con el fin de aumentar la producción de terneros a mediano plazo. Recordemos que las hembras funcionan como bien de cambio y de capital.
En abril se habrían faenado alrededor de 815 mil cabezas, lo que marcaría el cuarto mes del año con menor faena de los últimos 32 años. En comparación con marzo, se habría registrado una caída de 11,7%, en tanto que en comparación con abril de 2010 la baja ascendería a 16,4%.
Con estos guarismos, en el primer cuatrimestre del año la faena total se habría ubicado en 3,47 millones de cabezas y habría acumulado una contracción de 17,0% interanual (710,1 mil cabezas). Y si comparamos contra el triste récord alcanzado en igual lapso de 2009, la faena se contrajo en casi un tercio (-1,66 millones de cabezas).
Junto a ello, nuestras estimaciones indican que los productores pecuarios continúan respondiendo a las señales de precios, lo que permitió que la fase de retención de hembras cumpliera un año en abril de 2011. En el referido mes la participación de las hembras en la faena total fue de 39,2%. Y cuando consideramos el primer cuatrimestre del año, la participación de las hembras en la faena total marcó un promedio de 39,1%, el más bajo de los últimos 22 años.
El consumo promedio de los primeros cuatro meses del año fue de 51,6 kilogramos/habitante/año y con relación a un año atrás experimentó una baja de 9,4% (21,9% si contrastamos con enero-abril de 2009). En tanto en abril el consumo promedio móvil de los últimos doce meses se ubicó en 55,4 kilogramos/habitante/año, guarismo que resultó 14,7% inferior al de abril de 2010 y 20,2% menor al de abril de 2009.
Cabría esperar que, a través de las relaciones de sustitución que desencadenan los cambios de precios relativos, el encarecimiento de la carne vacuna diera lugar a un aumento del consumo de carnes alternativas.
Aunque la compensación (en volumen) lógicamente no podría ser perfecta, debido a que los consumidores se desplazan de un mercado a otro a una velocidad muy superior a la que los oferentes de carnes alternativas pueden responder con mayores volúmenes ofrecidos, dando lugar también al encarecimiento de las carnes alternativas con relación al conjunto de los bienes y servicios consumidos.
Pues bien, en el primer trimestre de 2011 el promedio de los precios de los principales cortes vacunos se duplicó con relación al vigente en el cuarto trimestre de 2009 (y subió 95%, al excluir al cuadril, al lomo y al peceto). En tanto, el precio del pollo subió 27,1% (regulado) y el precio del pechito de cerdo experimentó un alza de 57,2%. Por su parte, las estimaciones privadas señalan que el nivel general de los precios al consumidor subió alrededor de 32% entre los períodos considerados.
Por lo tanto, podemos observar que la carne vacuna se encareció con relación a las otras dos alternativas y al nivel general de precios (+27,2% con relación al pechito de cerdo; +57,3% contra el pollo entero y +51,9% respecto al IPC), pero debemos señalar que la carne de cerdo también subió de precio con relación al conjunto de los bienes y servicios que son demandados por los consumidores (+19%).
Si bien es cierto que las carnes aviar y porcina se producen en plazos de tiempo sustancialmente menores que la carne vacuna (49 días y 193 días, respectivamente, vs. 3 años), la dificultad de los oferentes de carnes alternativas para responder a la velocidad que cambian de mercado los consumidores, se debe a que en cortos períodos de tiempo los sectores productivos enfrentan restricciones de tipo operativo.
Sintetizando, a través de una sucesión de medidas equivocadas y costosas con las cuales el gobierno nacional afectó el funcionamiento del mercado de hacienda y de carne vacuna, con el fin de proteger la ‘mesa de los argentinos’, en la actualidad nos encontramos con una menor oferta de proteínas de origen animal, con menores volúmenes de comercio internacional y con una importante retracción del consumo total y por habitante de este tipo de proteínas.
Recordemos que en 2006 el consumo de proteínas de origen animal había logrado recuperar todo el terreno perdido luego de la crisis de 2002, acercándose nuevamente a los 100 kg/hab/año (64 de carne vacuna, 27,8 de carne aviar y 7,4 de carne porcina). En 2009 el consumo de proteínas de origen animal llegó a 109,8 kg/hab/año (+10,8% con relación a 2006; +10,71 kg/hab/año), habiendo explicado la carne vacuna 42% del crecimiento registrado (+7,0%; +4,5 kg/hab/año).
Luego descendió bruscamente a los 99,6 kg/hab/año en 2010 (-9,2% anual), debido esta vez exclusivamente a la contracción del mercado de carne vacuna (-16,4% anual; -11,2 kg/hab/año), que sólo fue parcialmente contrarrestada por mayores consumos de carne aviar y porcina (en este caso, con una mejora marginal).
Y en los primeros meses de 2011, los guarismos señalan un nivel de consumo de 96,2 (-0,5% anual), nuevamente explicado por un menor consumo de carne vacuna, por un estancamiento del consumo de carne porcina y por un mayor consumo de carne aviar, que compensa parcialmente la caída.
En abril de 2011 el Senasa certificó exportaciones de carne vacuna por un total de 12.901 tn peso producto (tn pp), con lo cual el primer cuatrimestre cerró con un volumen de 53.360 tn pp de carne vacuna exportadas.
En comparación con abril de 2010 se observó una suba de 62,4%, debido a que el año pasado las exportaciones habían llegado un piso de sólo 7.944 tn pp. Pero, la comparación con enero-abril del año pasado arrojó una baja de 29,7%. Y si comparamos con el primer cuatrimestre de 2009, las exportaciones de carne vacuna acumularon una caída de 53,6%.
Con respecto a las exportaciones de cuota Hilton, será este el tercer año consecutivo en el que no se alcanzará a cumplir con la cuota asignada, producto de la política de selectividad o discrecionalidad en la entrega de los permisos de exportación (ROE), por lo que se estima que quedarán alrededor de 2.000 tn pp sin embarcar.
Los embarques de cortes Hilton alcanzaron un nivel de 9.544 tn pp, resultando 37,9% superiores a los del primer cuatrimestre de 2010 (aunque se mantuvieron 28,0% por debajo de los registrados en el primer cuatrimestre de 2009). Entre los trimestres analizados casi se duplicó su importancia relativa en el total, ya que pasó de 5,9% a 10,5%.
INDICADORES ECONÓMICOS SECTORIALES:
- FAENA Y PRODUCCIÓN DE CARNE:
En abril de 2011 la faena vacuna continuó ubicada en niveles mínimos ‘históricos’, de acuerdo con nuestras estimaciones. En particular, desde 1980 en adelante, sólo en tres ocasiones la faena mensual resultó inferior, nos referimos a octubre de 1982, febrero de 1983 y marzo de 2008 (esta última, directamente relacionada con el paro agropecuario que desató la tristemente célebre Resolución Nº 125/08).
El contexto de bajísimo nivel de actividad, elevada capacidad ociosa y reducción de los puestos de trabajo ocupados que exhibe la industria frigorífica desde el año pasado está explicado por la reducida oferta de animales para enviar a faena, producto de la reducción del stock de madres que se produjo entre 2006 y 2009 y de la caída de los índices de eficiencia en la producción ganadera, lo que se explica por la creciente pérdida de atractivo económico que sufrió fundamentalmente la actividad de cría vacuna desde finales de 2005 en adelante, de la mano de las contraproducentes regulaciones y prohibiciones que fue estableciendo el gobierno nacional, en el nombre de defender ‘la mesa de los argentinos’.
A ello debemos agregar el impacto que causó la fuerte sequía registrada en las zonas productoras entre mediados de 2008 y de 2009. Y la escasez de animales para enviar a faena es la que hizo que el valor de la hacienda en pie y de la carne crecieran en forma sensible a partir de la primavera de 2009, proceso que lógicamente se vio retroalimentado por los productores pecuarios que nuevamente decidieron retener hembras, con el fin de aumentar la producción de terneros a mediano plazo.
Recordemos que las hembras funcionan como bien de cambio y de capital. En abril se habrían faenado alrededor de 815 mil cabezas, lo que marcaría el cuarto mes del año con menor faena de los últimos 32 años. En comparación con marzo, se habría registrado una caída de 11,7%, en tanto que en comparación con abril de 2010 la baja ascendería a 16,4%. En términos absolutos, la faena se contrajo en casi 160 mil cabezas con respecto a un año atrás.
No obstante ello, la velocidad de la caída es decreciente conforme avanza el tiempo, lo que estaría dando muestras de que lo peor va quedando atrás. El grueso del ajuste a la nueva realidad se produjo a lo largo de 2010, con una caída promedio de 30% anual en abril-diciembre. En tanto, en el comienzo de 2011 la baja se redujo a 21,8% anual en enero y a 16,4% en el cuarto mes del año.
Con estos guarismos, en el primer cuatrimestre del año la faena total se habría ubicado en 3,47 millones de cabezas y habría acumulado una contracción de 17,0% interanual (710,1 mil cabezas). Y si comparamos contra el triste récord alcanzado en igual lapso de 2009, la faena se contrajo en casi un tercio (-1,66 millones de cabezas).
Junto a ello, nuestras estimaciones indican que los productores pecuarios continúan respondiendo a las señales de precios, lo que permitió que la fase de retención de hembras cumpliera un año en abril de 2011. En el referido mes la participación de las hembras en la faena total fue de 39,2%. Y cuando consideramos el primer cuatrimestre del año, la participación de las hembras en la faena total marcó un promedio de 39,1%, el más bajo de los últimos 22 años.
En línea con el bajo nivel de faena mensual, aunque morigerada por una leve recuperación del peso promedio en gancho (4,8% anual), en abril la producción de carne vacuna fue de 184 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h). En términos interanuales descendió 12,4%.
En el primer cuatrimestre del año se produjeron 785 mil tn r/c/h de carne vacuna aproximadamente. Con respecto a igual período de 2010, la producción descendió 11,3% (-100.465 tn r/c/h), en tanto que en comparación con el primer cuarto de 2009, el registro más elevado de las últimas décadas, la caída fue de 27,1% (-291.600 tn r/c/h).
- CONSUMO INTERNO:








En enero-abril de 2011 la industria frigorífica apenas logró producir 785 mil tn r/c/h de carne vacuna. En términos absolutos la oferta total de carne vacuna disminuyó en alrededor de 100 mil tn r/c/h en los últimos doce meses y si comparamos con el primer cuatrimestre de 2009, la oferta total se contrajo en 291,6 mil tn r/c/h.
Para tener una idea de la restricción con la que opera el sector cárnico actualmente, tengamos en cuenta que la producción de enero-abril de 2011 también resultó 11% inferior al promedio de los primeros cuatro meses del decenio 1996-2005, cuando la industria frigorífica produjo 879 mil tn r/c/h de carne vacuna (con un coeficiente de variabilidad de sólo 6,9% y con un mínimo de producción de 811 mil tn r/c/h en 2003).
Lógicamente, todo esto se refleja en menores niveles de consumo interno y de exportaciones con relación a los años de la expansión forzada (2006-2009).
En enero-abril de 2011 la oferta al mercado doméstico cayó en 65.532 tn r/c/h (-8,5% anual) y al mercado externo disminuyó en 34.934 tn r/c/h (-29,6% anual). De esta forma, la participación de los envíos al exterior en el total de producción bajó de 13,3% en el primer cuatrimestre de 2010 a sólo 10,6% en el primer tercio del corriente año.

Al combinar una menor oferta de carne vacuna en el mercado interno con una continua expansión de la cantidad de habitantes de nuestro país, el consumo per cápita registró una caída mayor aún. En abril el promedio móvil de los últimos doce meses se ubicó en 55,4 kilogramos/habitante/año, guarismo que resultó 14,7% inferior al de abril de 2010 y 20,2% menor al de abril de 2009.
En tanto, el promedio de los primeros cuatro meses del año fue de 51,6 kilogramos/habitante/año y con relación a un año atrás experimentó una baja de 9,4% (21,9% si contrastamos con enero-abril de 2009).


Cabría esperar que, a través de las relaciones de sustitución que desencadenan los cambios de precios relativos, el encarecimiento de la carne vacuna diera lugar a un aumento del consumo de carnes alternativas.
Aunque la compensación (en volumen) lógicamente no podría ser perfecta, debido a que los consumidores se desplazan de un mercado a otro a una velocidad muy superior a la que los oferentes de carnes alternativas pueden responder con mayores volúmenes ofrecidos, dando lugar también al encarecimiento relativo (aunque de menor cuantía) de las carnes alternativas con relación al conjunto de los bienes y servicios consumidos.
Pues bien, en el primer trimestre de 2011 el promedio de los precios de los principales cortes vacunos se duplicó con relación al vigente en el cuarto trimestre de 2009 (y subió 95%, al excluir al cuadril, al lomo y al peceto). En tanto, el precio del pollo subió 27,1% (regulado) y el precio del pechito de cerdo experimentó un alza de 57,2%. Por su parte, las estimaciones privadas señalan que el nivel general de los precios al consumidor subió alrededor de 32% entre los períodos considerados.
Por lo tanto, podemos observar que la carne vacuna se encareció con relación a las otras dos alternativas y al nivel general de precios (+27,2% con relación al pechito de cerdo; +57,3% contra el pollo entero y +51,9% respecto al IPC), pero debemos señalar que la carne de cerdo también subió de precio con relación al conjunto de los bienes y servicios que son demandados por los consumidores (+19%). Y el precio del pollo entero apenas siguió de cerca la suba del IPC en el mismo lapso, pero esto se debió a que se trata de un producto con precio acordado.
Si bien es cierto que las carnes aviar y porcina se producen en plazos de tiempo sustancialmente menores que la carne vacuna (49 días y 193 días, respectivamente, vs. 3 años), la dificultad de los oferentes de carnes alternativas para responder a la velocidad que cambian de mercado los consumidores, se debe a que en cortos períodos de tiempo los sectores productivos enfrentan restricciones de tipo operativo (capacidad ociosa, disponibilidad de insumos, acceso al financiamiento y costo del mismo, etc.) que limitan su capacidad de respuesta, a lo cual debe agregarse la evaluación que hacen los empresarios acerca de la oportunidad de adaptarse o no a la nueva realidad.
¿Qué sucedió en los mercados de carne aviar y porcina en los últimos 16 meses, mientras el mercado de carne vacuna se contrajo sistemáticamente?
En los cuadros que siguen a estos párrafos, presentamos los niveles de faena/producción, comercio exterior y consumo interno (total y por habitante) de carne vacuna, aviar y porcina, en 2010 y en lo que transcurrió de 2011 (primer cuatrimestre para carne vacuna y aviar; primer trimestre para carne porcina) y las tasas relativas y absolutas de cambio interanual.
Sobre el comportamiento del mercado de carne vacuna damos cuenta en forma sistemática y, además, la tendencia contractiva del último año y medio es pública y notoria. La oferta cayó 22,6% anual en 2010 y 11,3% anual en lo que va de 2011, lo que dio lugar a sendas contracciones de las exportaciones y del consumo interno.
En el caso de la carne aviar, en 2010 y el primer cuatrimestre de 2011 la producción creció, si bien no se puede atribuir exclusivamente al escenario analizado más arriba, debido a que se trata de un sector que viene creciendo en forma casi sistemática en las últimas tres décadas. En 2010 produjo 6,4% más que en 2009 y en el primer tercio de 2011 experimentó un aumento de 10,0% anual.
Si bien estamos frente a otro sector exportador neto de carne, durante 2010 y lo que va de 2011 las importaciones crecieron a mucha mayor velocidad que las exportaciones (y en enero-abril del corriente ejercicio, los envíos al exterior cayeron 17,1% anual), lo que permitió que el consumo interno de pollo total y por habitante creciera.
Sin embargo, el aumento del consumo per cápita de pollo estuvo muy lejos de compensar la caída del consumo de carne vacuna. Porque en 2010 subió 1 kg/hab/año con respecto a 2009, llegando a promediar 34,4 kg/hab/año, y en enero-abril de 2011 subió 5 kg/hab/año, para ubicarse en un promedio de 37 kg/hab/año. Recordemos que el consumo de carne vacuna disminuyó 11,2 kg/hab/año en 2010 y 5,3 kg/hab/año en lo que va del corriente ejercicio, para quedar ubicado en 51,6 kg/hab/año en enero-abril de 2011.
Y el sector porcino no respondió con mayor producción local, sino que logró sostener la oferta total y el consumo interno en los períodos considerados, a través del aumento de las importaciones y la reducción de las exportaciones. La producción de carne de cerdo cayó en 2010 y continuó haciéndolo en el inicio de 2011 (2,0% y 7,0% anual, respectivamente).
Las importaciones se expandieron 34,1% anual en 2010 y 40,2% en el primer trimestre del año, al tiempo que las exportaciones descendieron 28,2% y 4,4% anual, respectivamente. De esta forma, en 2010 el consumo interno total logró crecer 2,5% y 1,5% en términos per cápita (+0,12 kg/hab/año), pero en lo que transcurrió de 2011 cayó 1,0% en total y 1,9% per cápita, hasta quedar ubicado en 7,8 kg/hab/año.
Sintetizando, a través de una sucesión de medidas desafortunadas y costosas con las cuales el gobierno nacional afectó el funcionamiento del mercado de hacienda y de carne vacuna, con el fin de proteger la ‘mesa de los argentinos’, en la actualidad nos encontramos con una menor oferta de proteínas de origen animal, con menores volúmenes de comercio internacional y con una importante retracción del consumo total y por habitante de este tipo de proteínas.
Recordemos que en 2006 el consumo de proteínas de origen animal había logrado recuperar todo el terreno perdido luego de la crisis de 2002, acercándose nuevamente a los 100 kg/hab/año (64 de carne vacuna, 27,8 de carne aviar y 7,4 de carne porcina). En los siguientes años consumimos carne vacuna ‘anticipadamente’, debido a la gran contracción que experimentó la cría de hacienda vacuna, lo que permitió aumentar transitoriamente la oferta de carne y mantener bajo su precio relativo.
En 2009 el consumo de proteínas de origen animal llegó a 109,8 kg/hab/año (+10,8% con relación a 2006; +10,71 kg/hab/año), habiendo explicado la carne vacuna 42% del crecimiento registrado (+7,0%; +4,5 kg/hab/año). Luego descendió bruscamente a los 99,6 kg/hab/año en 2010 (-9,2% anual), debido esta vez exclusivamente a la contracción del mercado de carne vacuna (-16,4% anual; -11,2 kg/hab/año), que sólo fue parcialmente contrarrestada por mayores consumos de carne aviar y porcina (en este caso, con una mejora marginal).
Y en los primeros meses de 2011, los guarismos señalan un nivel de consumo de 96,2 (-0,5% anual), nuevamente explicado por un menor consumo de carne vacuna, por un estancamiento del consumo de carne porcina y por un mayor consumo de carne aviar, que compensa parcialmente la caída.
- EVOLUCIÓN DE LAS EXPORTACIONES:
En abril de 2011 el Senasa certificó exportaciones de carne vacuna por un total de 12.901 tn peso producto (tn pp), con lo cual el primer cuatrimestre cerró con un volumen de 53.360 tn pp de carne vacuna exportadas. En comparación con abril de 2010 se observó una suba de 62,4%, debido a que el año pasado las exportaciones habían llegado un piso de sólo 7.944 tn pp.
Pero, la comparación con enero-abril del año pasado arrojó una baja de 29,7%. Y si comparamos con el primer cuatrimestre de 2009, las exportaciones de carne vacuna acumularon una caída de 53,6%.
Las exportaciones de carne congelada y fresca extra Hilton alcanzaron un nivel de 37.863 tn pp, el que resultó 37,1% inferior al de enero-abril de 2010 (-58,4% con respecto a enero-abril de 2009). De este modo, su participación en las exportaciones totales descendió de 51,3% en los primeros cuatro meses de 2010 a 41,7% en igual lapso del corriente año.
Los embarques de cortes Hilton alcanzaron un nivel de 9.544 tn pp, resultando 37,9% superiores a los del primer cuatrimestre de 2010 (aunque se mantuvieron 28,0% por debajo de las registradas en el primer cuatrimestre de 2009). Entre los trimestres analizados casi se duplicó su importancia relativa en el total, ya que pasó de 5,9% a 10,5%.
Los embarques de carnes procesadas totalizaron 5.953 tn pp en el primer cuatrimestre de 2011, volumen que resultó 32,4% inferior al de un año atrás (-44,7% con relación a enero-abril de 2009). Y como cayó en mayor medida que el volumen total general, también redujo su participación (de 7,5% a 6,6% entre los períodos analizados).
Por menudencias y vísceras, en lo que transcurrió del año se exportaron 37.485 tn pp, volumen que resultó 9,3% inferior al del primer cuatrimestre de 2010 (-26,5% respecto a enero-abril de 2009). Y como a diferencia del caso anterior, en este la baja fue mucho menor que la del total general, su participación subió de 35,3% a 41,3%.
Los ingresos por ventas al exterior de carne vacuna totalizaron 423,4 millones de dólares fob en los primeros cuatro meses del año y se ubicaron 8,4% por encima de los registrados en igual período de 2010 (aunque permanecieron 10,4% por debajo de los registrados en el primer tercio de 2009). Y los ingresos por exportaciones de menudencias y vísceras fueron de 76,0 millones de dólares y subieron 13,2% anual (+12,1% con relación a enero-abril de 2009).
La gran brecha entre la caída que exhibieron los volúmenes exportados y la suba que experimentaron los valores ingresados por las ventas al exterior, se debió lógicamente a la gran recuperación del precio promedio de exportación medido en dólares. En el primer cuatrimestre de 2011 éste registró un alza de 54,2% anual en el caso de la carne (hasta ubicarse en US$ 7.934 por tn pp) y otra de 24,8% en el caso de las menudencias y vísceras (hasta llegar a US$ 2.027 por tn pp).
Identificamos dos factores fundamentalmente detrás de este proceso de suba del precio promedio de exportación. Por un lado, debemos tener presente la debilidad del dólar y la recuperación gradual de los ingresos a nivel mundial (particularmente empujada por los países emergentes, que fueron los más dinámicos).
Por el otro lado, debemos considerar el cambio en la composición de las exportaciones argentinas de cortes vacunos. Como destacamos más arriba, los cortes Hilton ganaron participación (en realidad la habían perdido en 2009, a raíz de la demora local en la adjudicación de la nueva cuota, y luego volvieron a recuperarla) y éstos son los de mayor valor unitario, lo cual contribuyó a elevar el precio promedio y, por lo tanto, la tasa de aumento interanual.
Los ingresos por cortes congelados y frescos extra Hilton cayeron 4,8% anual en el primer cuatrimestre del año, y en el caso de las carnes procesadas, hicieron lo propio en 16,1% anual. En cambio, y en función de lo que señalamos en los párrafos anteriores, el valor ingresado por los cortes Hilton subió 60,8% anual.
En materia de destinos de exportación de carne vacuna, en lo que transcurrió del año los más relevantes fueron:
1. Según volúmenes: Rusia, Hong Kong, Israel, Alemania, Congo (ex Zaire), Chile, Holanda, Italia, EE.UU y Brasil. En total compraron 82,0% del volumen exportado por nuestro país. La Unión Europea (UE) como región representó 19,8% del total. En comparación a un año atrás, aumentó la concentración de los embarques en los principales diez destinos, ya que en el primer cuatrimestre de 2010 habían comprendido 78,1% del total.
2. Según valores: Alemania, Israel, Holanda, Rusia, Chile, Hong Kong, Italia, Brasil, EE.UU. y Congo (ex Zaire). En total representaron 87,5% del total de ingresos del período analizado. La UE como región representó 41,8% del total facturado. En este caso también aumentó la concentración, dado que en el primer cuatrimestre del año pasado los diez mercados más importantes habían representado 85,6% de la facturación total.
En enero-abril de 2011 Rusia adquirió 15.961 tn pp de carne vacuna y de menudencias y vísceras, con lo cual se mantuvo como el principal destino de exportación (en carne vacuna fue el 3º destino en importancia, detrás de Israel y Alemania). Por ellas pagó un total de 50,3 millones de dólares fob.
La participación del volumen exportado a este destino en el total fue de 17,6%, en tanto que en materia de ingresos explicó sólo 10,1% del total. Los envíos a este destino cayeron 45,5% con relación a un año atrás y en valores descendieron 28,7% anual. En tanto, el precio promedio mostró una mejora de 30,8% anual y se ubicó en 3.150 dólares por tn pp. Las ventas de carnes congeladas y frescas extra Hilton abarcaron sólo 42,9% del total, en tanto las menudencias y vísceras comprendieron el restante 57,1%.
La UE compró 17.950 tn pp por las que pagó un total de 208,8 millones de dólares fob. Del volumen total, la cuota Hilton cubrió 53,2%. Del valor total, este contingente hizo lo propio en 65,6%. En términos interanuales, la UE compró 10,8% menos, pero pagó 18,5% más, debido a que el precio promedio registró una mejora de 32,9% interanual (en parte explicada por el aumento de la importancia relativa de los cortes Hilton entre los períodos analizados, tal como lo establecimos más arriba).
El precio promedio llegó a 11.634 dólares por tn pp en el primer cuatrimestre del corriente año. En el caso de la cuota Hilton, el precio promedio alcanzó un nivel de 14.349 dólares por tn pp (+16,6%).
Alemania, el principal destino dentro de la UE y el segundo comprador de carne vacuna argentina, adquirió 8.765 tn pp de carne vacuna y de menudencias y vísceras (+0,3% anual). En total pagó 114,0 millones de dólares fob (+16,7% anual).
De las compras realizadas por la UE en nuestro país, Alemania representó 48,8% del volumen total y 54,6% del valor total adquirido. Y del total destinado a Alemania, 61,7% correspondió a cortes Hilton (lo que explicó el mucho mayor aumento de participación de este país en valores que en volúmenes) y 34,4% a cortes congelados y frescos extra Hilton. El restante 3,8% correspondió a carnes procesadas y a menudencias y vísceras. El precio promedio pagado por este destino ascendió a 13.000 dólares por tn pp y acumuló una suba de 16,4% anual.
En el período analizado Israel fue el tercer cliente de los frigoríficos exportadores argentinos, detrás de Rusia y Hong Kong (menudencias), pero el principal comprador de carne vacuna argentina.
Las compras totales (carne vacuna y menudencias y vísceras) se elevaron a 10.870 tn pp (10.521 tn pp de carne vacuna y 349 tn pp de menudencias y vísceras). Por este total abonó 63,8 millones de dólares fob. En total compró lo mismo que en enero-abril de 2010 y abonó 36,1% más que un año atrás. La diferencia entre ambos guarismos se debió a que el precio promedio subió 35,4% interanual, hasta quedar ubicado en 5.868 dólares por tn pp.
Hong Kong, nuevamente segundo destino en el ránking general, adquirió 12.545 tn pp de menudencias y vísceras (96,3%) y 477 tn pp de carne vacuna (3,7%). Los volúmenes enviados a este destino cayeron 17,5% anual y los pagos bajaron 10,1% anual. El precio promedio fue de 2.616 dólares por tn pp y registró un alza de 9,1% anual.
El Congo (ex República de Zaire) adquirió 6.530 tn pp (6.319 tn pp de menudencias y el resto de carnes frescas). El volumen exportado a este destino creció alrededor de 20% anual y el valor pagado hizo lo propio en 56,9% anual. El precio promedio pagado por este país subió casi 30% anual, hasta ubicarse en 1.542 dólares por tn pp.
En lo que respecta a Chile, se ubicó en el sexto lugar en el ránking general, si bien continuó siendo el cuarto comprador de carne vacuna argentina. En total adquirió 6.101 tn pp de carne vacuna y menudencias y vísceras (99,2% y 0,8%, respectivamente), por las que abonó un total de 35,7 millones de dólares fob.
Los envíos a este destino resultaron apenas 0,9% inferiores a los de enero-abril de 2010, en tanto los ingresos por ventas subieron 37,6% anual. El precio promedio, que se ubicó en 5.892 dólares por tn pp, registró un alza de 38,8% anual.

