Quien tiene el compromiso de escribir con periodicidad sobre las tendencias y perspectiva de los granos, o quienes sufren las consecuencias de los movimientos en los precios habrán llegado a esta conclusión una y otra vez: los mercados son soberanos. Una vez que parece que hemos alcanzado a entender la dinámica de los precios y hacia donde se dirigen, un cambio en las condiciones aparece, y nos preguntamos si se trata sólo de una perturbación puntual, y volveremos a los fundamentos en el corto plazo, o bien si se trata de un cambio de fondo que debe hacer cambiar nuestras conclusiones.
La semana pasada nos íbamos a descansar con un reporte del USDA donde se
había reducido el área de siembra y cosecha de maíz norteamericano por
cuestiones climáticas, impactando en los stocks finales del cereal, lo que
generaba una tendencia alcista.
Al mismo tiempo las razones de la menor producción, una caída en el área por
siembra tardía e inundaciones en EEUU, debían replicarse tarde o temprano en
soja.
En el arranque de la semana esperábamos que el mercado de maíz testeara el nivel de ruptura a la suba con una leve toma de ganancias, y que luego fuéramos al alza.
Sin embargo, el mercado no encontró soporte en esos niveles, los perforó a la
baja, y extendió la misma durante toda la semana, hasta tocar el piso del canal
alcista por el que el producto viene subiendo desde julio del año pasado.
Antes de entrar en las razones fundamentales, vayamos al análisis técnico. El
análisis técnico de señales rápidamente, pero no nos ofrece un fundamento sólido
de porqué nos está dando la conclusión. El análisis fundamental, que analiza los
elementos de oferta y demanda, nos da explicaciones, pero para realizarlo
debemos relevar una gran cantidad de variables las que a veces resultan
contradictorias, en términos de que algunos elementos apuntan a la suba y otros
a la baja, y el arte está en sopesar todo esto, y llegar a una conclusión que
resulte lógica. Luego los cambios futuros de los precios nos dirán quien tenía
razón.
Técnicamente el mercado sigue teniendo tendencia alcista, mientras no rompa los pisos de la tendencia de largo plazo, lo cual no ocurrió y de hecho el viernes al tocar el piso de la misma el mercado reaccionó a la suba. La semana próxima deberemos estar atentos a este nivel.
Vayamos ahora a lo técnico. Que cambió de la semana pasada a esta?
Se pudo terminar de sembrar todo el maíz en EEUU
El reporte del lunes pasado mostró que finalmente los farmers norteamericanos habrían concluido la siembra de maíz a mediados de junio. Esto genera una pregunta: eso se logró por avance de siembra, o porque se asumió una menor área cultivable? SI el USDA decidió utilizar como base los números de área que proyecto en su reporte mensual este dato no cambia nada. Si por lo contrario realmente se logró sembrar la superficie inicialmente prevista la pregunta que queda es si la misma será cosechable o no, y que rinde obtendrá, dado que las inundaciones en la zona productiva son un dato de la realidad.
De todas formas recordemos que hace unas campañas atrás vimos fotos de grandes lagunas y campos arrasados por el agua en EEUU y la cosecha de todas formas terminó siendo muy buena, ya que si bien el área fue menor, los rindes compensaron.
En cuanto a la soja, su implantación fue tardía, porque los productores norteamericanos prefirieron asegurar la superficie de maíz primero, y luego pasar a soja, ya que el precio del maíz es tan alto respecto de la soja que la tentación es enorme, y justifica arriesgar un menor rinde y sembrar más tarde.
Pero una vez terminada la implantación del maíz se concentraron en la soja y fue allí donde vimos un aumento en el ritmo de siembra la última semana. A diferencia del maíz cuya ventana de siembra en principio concluye en mayo, la soja tiene un mes más para ser sembrada, y por sus características fisiológicas una mayor capacidad de adaptación a condiciones adversas. De todas formas la siembra tardía podría tener sus inconvenientes, y las inundaciones tambi&e acute;n podrían generar problemas en los cultivares.
El clima más cálido y lluvias menos extremas mejoraron la calidad de cultivos de maíz y soja EEUU y su perspectiva.
En las primeras semanas de junio las temperaturas aumentaron, y las lluvias comenzaron a mermar en la zona maicera / sojera de EEUU. Esto permitió que los cultivares de maíz fueran incrementando su condición de cultivos, y que la primera lectura de soja que se conoció la semana pasada fuera también buena.
En cuanto a las perspectivas se espera en el corto plazo que continúe la alternancia de lluvias y días secos, lo cual es positivo para los cultivos, y aun cuando algún período seco puntual pudiera generar algo de preocupación, las buenas reservas de las lluvias de primavera permitirían sortear un problema menor.
Es por esto que hoy el mercado se ve forzado a retirar dinero de la mesa.
Algunas lluvias en Europa, y presión de cosecha en EEUU, atemperan la situación del trigo
El trigo supo ser en semanas anteriores un sostén del mercado. El clima seco
en Europa, alguna preocupación en China, la seca en las planicies trigueras de
EEUU, y las dificultades para sembrar trigo de primavera en el norte de EEUU y
Canadá dieron ese espaldarazo.
Más luego a fines de mayo / principios de junio, comenzó a llover en Europa,
China no estaría tan mal, y en EEUU la presión de cosecha generó fuertes subas.
Pero el detonante de la debilidad del trigo fue la vuelta al mercado de Rusia y Ucrania a partir del 1 de junio. Estos países tuvieron el año pasado un fracaso productivo que los obligó a cerrar sus fronteras.
Sin embargo todos estos puntos tienen algún pero que pone en duda su intensidad como factor bajista. En Europa muchos opinan que para cuando llegaron las lluvias había daños irreversibles, aunque se acepta que el daño se cortó con la llegada de las lluvias.
En EEUU si bien es cierto que la trilla avanza rápido, esto podría deberse también a la pobre calidad de los cultivos, fruto de la seca a la que fueron sometidos todo este tiempo. Además la calidad de los cultivos es muy mala.
En tanto Canadá luce como algo sin posibilidad de mejora, y es uno de los mayores exportadores de trigo.
Claro que el problema en el mundo no es que falte trigo, sino que como el mercado se reparte entre tantos compradores y vendedores, los problemas en algunos de ellos pueden poner a ciertos participantes que se abastecen de esos lugares muy complicados. Este fue el caso con el fracaso del trigo del mar negro el año pasado. Veremos este que noticias trae.
La demanda está empezando a dar señales claras de agotamiento en estos niveles de precio, y para colmo, el subsidio al etanol está seriamente amenazado.
Las exportaciones de maíz y soja en EEUU vienen lentas, lo cual es un buen termómetro de que las compras de estos productos están mermando. Ello es lógico si vemos que, quitando un breve lapso de los picos del 2008, estos niveles de precio nunca fueron tocados.
Pero de todas formas hay algunas realidades más tangibles. Al calcular los márgenes de las distintas industrias de maíz en EEUU, nos encontrábamos con márgenes negativos para etanol, e inferiores a lo normal para la producción de carne. Esto porque los consumidores finales no están convalidando precios mayores por la carne, lo cual impide a los frigoríficos pagar más por los animales, y a su vez esto complica su alimentación a maíz. Los feed lots en EEUU están operando con menor reposición de animales, y eso es un reflejo de lo que pasa a nivel mundial.
En cuanto a la soja, ocurre algo similar, sólo que aquí el gran ausente es China, que sigue apostando a controlar la inflación interna con precios máximos para el aceite, cubriendo con stocks estratégicos del gobierno la brecha entre una gran demanda a estos niveles y una pequeña oferta, ya que no son muchos los que pueden pagar este precio sin perder dinero.
Por los comentarios que circulaban , a fines de mayo vencían las disposiciones que restringían el precio para el aceite, pero finalmente presionado por una inflación del 5,5% China debió continuar con las restricciones. La pregunta es cuanto más puede seguir sin comprar.
Esta semana sin embargo se comentó que se negociaron unos 4 a 6 buques de soja Sudamericana con destino a China, y las primas FOB locales mejoraron, lo que marca un mayor interés por la soja en función de la baja que estamos viendo. Sin embargo no podemos asegurarlo por el momento.
Cuando el maíz se acercaba a sus mínimos, el Senado Norteamericano votó una leu para reducir los subsidios al etanol. En tiempos en que los márgenes son apretados, esto es lo último que se quería oír.
Sin embargo el corte obligatorio se mantiene, y esto da un mercado cautivo enorme. Además el etanol en EEUU es más barato que la nagra, por lo que el corte resulta beneficioso.
Esto relativiza la noticia recibida.
Los peligros de una nueva crisis desatada por los PIGS en Europa, frente a una economía internacional frenada por EEUU que no despega y Japón que no logra salir del shock del terremoto.
En tanto que los factores fundamentales mostraban un cambio, el contexto financiero se volvió vidrioso.
Europa sigue paralizada por el paquete de ayuda a Grecia. Esta semana parecía que las presiones sociales para rechazar el duro ajuste que se puso como condición para refinanciar la deuda griega, echarían por tierra las chances de solución. Sin embargo sobre el final de la semana, la posición pareció tranquilizarse.
De todas formas nadie está apostando por lo pronto a que Grecia finalmente salga del problema sin entrar en default. Todo lo contrario, los traders parecen deseosos de que ello ocurra para tomar acciones especulativas.
En EEUU las mediciones del PBI y del empleo no muestran una mejora en el sentido que se esperaba. La economía no está despegando, y la FED ya uso toda la artillería. Sin embargo se teme seguir incrementando el estímulo monetario, y se cree que lo otorgado hasta aquí debería servir por lo que están esperando ver como resulta esto.
En medio de todo este debate, con Grecia en la cuerda floja por un lado, y EEUU son lograr estabilizar su crecimiento el problema es que el dinero no tiene muchos lugares a los que ir.
En Argentina la política de ROE VERDE demuestra que no funciona, pero se la sigue “mejorando”
El problema que hemos desarrollado este año han sido la dosificación en la
que los ROE VERDE se fueron otorgando.
Con una cosecha de maíz de casi 20 mill.tt. y una de trigo de casi 16 mill.tt.
era de esperar un saldo exportable abultado. El mismo se había otorgado previo a
la cosecha en forma abundante, generando momentos de buen ritmo de puja por
parte de los compradores, pero cuando los ROE VERDE disponibles s e terrminaron
parecían no venir nuevos, a pesar de que lo números cerraban.
Con fuertes presiones se fueron dando liberaciones parciales. Pero las mismas fueron por tonelajes muy pobres, y llevaron a que en cada oportunidad existiera poca competencia entre compradores, y que los mismos se arriesgaran a comprar sin tener ventas por un tonelaje que luego los dejaba muy tranquilos para comprar.
Como si esto fuera poco son pocos los productores que se dan cuenta de que el precio que deberían trasladarle superarían por maíz y trigo los 1.000 $/tt. De quienes lo saben pocos presentan quejas, y menos aún son quienes no toman los valores que se trasladan, dado que el negocio de producción sigue siendo bueno. La presión vendedora y la falta de compradores terminan generando diferenciales enormes en maíz y trigo que se empiezan a pegar a la soja.
Que hacer con este panorama
Lo bueno es que el nivel de precios en el que estamos sigue siendo buenos, y
como estamos a la baja, los precios de las opciones CALL desvalorizándose. Por
ello la venta de futuro y compra de CALL parece una buena opción.
Para los que no quieran arriesgarse al término podrían comprar PUT de soja
noviembre de 208 $/tt, con unos 6,5 U$S/tt de costo que deja un piso por encima
de los 300 U$S/tt para la cola de cosecha si algo sale mal.
También se están trabajando pisos locales de maíz y trigo, pero con poco éxito en volumen. Aquí parecemos empujados a la venta y compra de CALL spread en Chicago.
Lo cierto es que quienes esperábamos para vender ahora deberíamos ser más
enérgicos, ya que los riesgos de baja están latentes.
Dante Romano, Director Académico del Centro de Gestión Agropecuaria