No obstante, los valores de la mercadería disponible no son malos si se los compara con el promedio histórico o con las cotizaciones que se esperaban a cosecha al momento de sembrar.
"Una soja de 320 dólares por tonelada está 10 por ciento por debajo de pico de precios de febrero, pero se cotiza 100 dólares por encima del valor esperado a cosecha en octubre de 2010", distinguió Ricardo Baccarin, vicepresidente de la corredora Panagrícola SA.
Consultado sobre las perspectivas de precios en las próximas semanas, el analista no espera repuntes y considera que la evolución dependerá de varios factores. El primero es la evolución del clima en los Estados Unidos: la implantación del maíz se está complicando por excesos de humedad en el cinturón maicero y falta de humedad en las Grandes Planicies y en el Sur. Eso podría derivar, de mantenerse esa situación, en un aumento del área por sembrar con soja, estimada en 31 millones de hectáreas.
También hay que considerar que la relación de precios entre el maíz y la soja favorece mucho al primero, lo que puede determinar que los fondos de inversión decidan posicionarse en la oleaginosa saliendo del cereal caro.
¿Qué decisión comercial se puede tomar en el escenario planteado? Baccarin recomienda seguir de cerca lo que pase con la siembra de granos gruesos en los Estados Unidos y lo que suceda con el final de la cosecha en Brasil, muy afectada por los excesos de humedad.
Mientras tanto, a los productores que tengan soja y maíz para vender, Baccarin les recomienda vender el cereal, que muestra cotizaciones muy firmes en relación al promedio histórico.
Hay otros agricultores que deben vender soja obligatoriamente para pagar gastos, pero tienen expectativas alcistas luego de la época de cosecha.
Estos productores observan que los rindes de muchos potreros de primera y de segunda serán regulares por lluvias tardías y altas temperaturas, y también consideran las bajas existencias mundiales y la volatilidad que puede darse durante el mercado climático a mediados de año.
"Estos productores que estiman que la soja puede recuperar terreno más adelante, pueden cubrirse con un call en el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba) o en Chicago, aprovechando los días de cotizaciones tranquilas. Es una inversión que reduce en una pequeña proporción el importe cobrado, pero permite capitalizar eventuales subas futuras", concluyó Baccarin.