Durante una jornada a campo realizada en la localidad bonaerense de Chacabuco, el semillero Don Mario anunció el lanzamiento de QMax, una semilla de soja lista para usar, que combina una genética superior, con un tratamiento químico integral en origen -con la tecnología Plenus, de Syngenta- y una calidad Premium.
Ante más de 300 productores y asesores técnicos, Obdulio San Martín, gerente comercial de la firma, adelantó que la semilla se montará sobre cuatro de sus variedades elite (DM 7.8, 6.2, 4670 y 3810), posicionadas para distintas regiones del país, y contará con parámetros de calidad muy superiores a los que se comercializan hoy:
Tendrán 85% de vigor y 95% de poder germinativo. Y advirtió que, en su primera campaña de difusión, la oferta de Qmax podría ser limitada, por sus altos estándares de calidad.
Obdulio San Martín, gerente comercial de Don Mario Semillas
Entre los beneficios de esta tecnología, destacó que se trata de una semilla lista para usar, con menor riesgo ambiental y que permite una mayor velocidad y seguridad de implantación.
En cuanto a las ventajas productivas, subrayó que, en ensayos de la firma, mostró una mayor uniformidad, 12% más de número de plantas logradas por hectárea (lo cual conlleva un ahorro de semillas) y 30% más de radiación interceptada en estadios tempranos del cultivo, respecto de otros tratamientos.
Además de la calidad del cultivo, durante la jornada se hizo hincapié en la genética y en el manejo, con el lanzamiento de nuevas variedades e híbridos, y la difusión de prácticas culturales adaptadas a diferentes ambientes.
En soja, se lanzó DM 2611, para el sur bonaerense, y DM 6.8i, para el norte argentino, el Litoral y Uruguay. Federico Rizzo, gerente de Desarrollo de Don Mario, hizo recomendaciones de manejo para las cuatro principales variedades de la firma orientadas a la zona núcleo (DM 3810, 4210, 4670 y 4970).
“Si tengo un perfil bien cargado al inicio de la siembra (con 300 mm de agua), puedo asegurar un 60% de rinde en ambientes de alto potencial”, indicó Rizzo. El dato de agua útil sumado a la perspectiva de lluvias, a la presencia o no de gramíneas y a las limitaciones del suelo, permitirían identificar ambientes de alto potencial (con rindes potenciales superiores a 4000 kg/ha), medio (entre 3000 y 4000 kg) y bajo (menos de 3000).
Con esta información, Rizzo explicó que se pueden elegir las mejores combinaciones entre variedad y fecha de siembra, y recomendó, para ambientes de alta calidad, los materiales DM 3810 y 4210, sembrados entre el 20 y el 30 de octubre, seguido por DM 4670 (entre el 10 y el 20 de octubre) y DM 4970 (entre el 1 y el 10 de octubre), en ese orden. En ambientes de mediana y baja productividad, las fechas se van hacia noviembre.
Federico Rizzo, gerente de Desarrollo de Don Mario Semillas
Maíces de alto potencial
Ignacio Rosasco, gerente de Maíz de Don Mario, anunció los lanzamientos de híbridos: DM 2738 MGRR2, de alto potencial, con muy buen comportamiento al Mal de Rio IV y altísima estabilidad; DM 3820, híbrido tropical con tecnología Herculex de Dow, focalizado para NOA y NEA, y DM 2752 (en las versiones RR2 y MGRR2), con muy buen potencial de rinde y ciclo completo, recomendado para planteos de mediana productividad.
Paolo De Luca, técnico de Desarrollo de Don Mario, se refirió a las recomendaciones de manejo para el maíz: “En ambientes de alto potencial, las fechas tardías no estarían aportando mayores kilos. En cambio, esta práctica sería interesante en zonas marginales, donde se necesita levantar el piso de rinde. En estas fechas, es importante la elección de híbridos con buen comportamiento a tizón y que no basen su estrategia de rendimiento en peso de grano”. Además, agregó: “En fechas tempranas, hay que elegir híbridos de buen potencial y buen comportamiento frente a la roya, como DM 2738MG”.
Investigación regional, con foco local
“Para lograr las variedades más rendidoras, Don Mario tiene un programa de mejoramiento regional, con foco local”, apuntó Marcos Quiroga, gerente de Investigación de Don Mario, y detalló: “Tenemos 112 localidades de investigación (de las cuales 35 están en la Argentina), donde evaluamos el comportamiento de las variedades, y a ello se suma un plan sanitario global, que incluye ensayos a campo, invernáculos y selección asistida por marcadores moleculares”.
“Estamos convencidos que la biotecnología y los eventos transgénicos tienen mucho para aportar en la carrera por maximizar los rendimiento. Para eso estamos estudiando el RR2BT en Brasil, uno de los cuatro eventos transgénicos que ya aprobó este país en soja. Estamos trabajando en todos los ámbitos posibles, para que, en la medida que la Argentina soluciones sus problemas de propiedad intelectual, la tecnología pueda estar disponible en el futuro en nuestro país”, concluyó.