
La mayoría de los establecimiento o estancias hacia fines del siglo XIX principios del XX, se dedicaban exclusivamente a la cría de lanares por sobre la vacuna, esto debido a los precios internacionales y la demanda Europea para la confección de telas.
La época de la esquila, comenzaba alrededor de los meses de Septiembre y
Octubre, debido al buen clima que se precisaba para dicha tarea, ya que las
heladas no son frecuentes a esa altura del año y también para que cuando llegara
la temporada invernal los animales estén protegidos con su lana.
En cuanto a la esquila de ojos, la cual se realizaba dos veces al año para
eliminar exceso de lana en la cara y que estos tengan una buena visión, en la
mayoría de los casos era realizada por el mismo personal del establecimiento.
La esquila
Entrado los meses cálidos, los esquiladores se llegaban a las estancias para
comenzar la tarea de esquila, que en un primer momento se realizaba manualmente,
es decir a tijera para luego incorporarse las máquinas, a la tarea de esquilar
los lanares, alrededor del año 1890, pero hay que destacar que con esta nueva
tecnología solo contaron los grandes establecimientos.
Las comparsas que se apersonaban a los puestos de las estancias, estaba compuesto:
- Entre diez y veinte (según la majada) esquiladores, llamados también
tijeras, entre los que se encontraban los desbarrigadores.
- Dos o tres agarradores.
- Un medico.
- Un afilador.
- Dos o tres alzadores de vellones.
- Un cocinero/a
Todos coordinados por el capataz o contratista, cada uno de estos tenia su
función o tarea especifica:
“Los esquiladores o tijeras esperaban las ovejas que les traían los agarradores, ya maneadas para realizar la esquila; el desbarrigador solo se encargaba de cortar la lana de la barriga; el afilador mantenía las tijeras a punto; los alzadores iban estibando en el galpón los lienzos con la lana; La tarea del medico, era realizada por el principiante, que recién se unía a la peonada de esquiladores, por lo general era un joven, su función consistía en acudir al llamado del esquilador, que había cortado una oveja, para pasarle el remedio; el cocinero/a se encargaba de cebarles mates, alcanzarles agua y preparara la comida, esta consistía en un puchero con arroz, asado y fariña con galleta, los horarios eran los siguientes, como a las 8 de la mañana un asado, a las 12 el almuerzo, con una hora de reposo y a la noche la comida.”.

En cuanto a la paga, se realizaba de la siguiente manera:
“Por cada vellón se da una lata, la lata es un equivalente a un vale por un
vellón, concluida la faena del día, que generalmente era de sol a sol, se
recogen las latas y se dan los vales por tantos vellones, al día siguiente se
vuelven a servir las latas”
El reparto de las latas lo realizaba “el latero”, que la mayoría de las veces
era el capataz, caso contrario alguien de su confianza.
La duración de la esquila dependía de la cantidad de lanares, pero entre siete y
diez tijeras, un desbarrigador, un agarrado, un alzador, un afilador, y el
cocinero son bastante para esquilar en dos días y medio dos mil oveja al barrer.
Concluida la esquila, la peonada levantaban sus monos y partían hacia otra
estancia, previa fiesta de despedida con asado, guitarra y baile.
En cuanto a las fichas o lata de esquilas que se utilizaron como medio de
pago, encontramos que en un primer momento se usaron simples discos de hojalata
o latón, apunzonandose la marca de ganado o las iniciales del propietario.
Con el paso del tiempo, se fueron acuñando en bronce, cobre, níquel u otros
metales, las mas completas llevan el nombre del emisor, establecimiento, marca,
valor, localidad, fecha, (no era muy común) a su vez, llevaban estampado o una
oveja entera, solo su cabeza o la leyenda Dinero en esquila; Vale por un vellón;
Esquile una oveja.
El uso de la ficha, no fue exclusivo de la esquila, ya que en otras regiones del
país fueron también utilizadas como por ejemplo en la vendimia, en la zafra de
la caña de azúcar, en las minas, canteras, etc.
La colección, de fichas que mostramos, corresponde a un lote considerable que se
ha ido juntando minuciosamente, tratamos de apartar las mas representativas con
la nota que estamos publicando, no podemos mostrar todas por cuestión de espacio
en el blog, pero hay una variedad en cuanto al metal, tamaño, localidad, valor,
establecimiento, etc
Marca de ganado que se utilizaban en una de las caras de las latas o fichas
de esquilas, en la otra contenía el valor que podía ser: 1, 5, 10, 20, 50, 100,
200 y hay hasta de 500, que correspondía a animales esquilados, o vellones.
Reglamento de La Estancia: " La María Luisa", Partido de Ayacucho del año 1890
con las correspondientes latas de esquilas que se utilizaban en dicho
establecimiento.
Propaganda del año 1892 de artículos rurales, en donde puede apreciarse a la
izquierda de la fotografía una Maquina Esquiladoras de Ovejas: "BURGON Y BALL",
toda una novedad para aquellos años; por lo general eran adquiridas por grandes
establecimientos y con una importante majada de ovejas.
En cuanto a la imagen, no podía faltar Florencio Molina Campos, que pinto para
los almanaques “Alpargatas” distintas escenas del campo argentino, en uno de
ellos, mas específicamente el mes de Octubre de 1932, plasmo exquisitamente el
arte de esquilar, que tantos paisanos realizaron en nuestra campaña, desde
mediados del siglo XIX.
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA:
-Pilchas Criollas, Fernando O. Assuncao (1975)
-Estancias Bonaerenses, Carlos Antonio Moncaut (1977)
-Gran Guia Descriptiva y de Información de la Pcia de Bs As. ( 1890)
Coleccionistas
Las fichas o lata de esquilas que se utilizaron como medio de pago,
encontramos que en un primer momento se usaron simples discos de hojalata o
latón, apunzonandose la marca de ganado o las iniciales del propietario.
Con el paso del tiempo, se fueron acuñando en bronce, cobre, níquel u otros
metales, las mas completas llevan el nombre del emisor, establecimiento, marca,
valor, localidad, fecha, (en este caso Luis Cobos, Palomar) a su vez, llevaban
estampado o una oveja entera, solo su cabeza o la leyenda Dinero en esquila;
Vale por un vellón; Esquile una oveja.
El uso de la ficha, no fue exclusivo de la esquila, ya que en otras regiones del
país fueron también utilizadas como por ejemplo en la vendimia, en la zafra de
la caña de azúcar, en las minas, canteras, etc
Esto es porque una ficha tiene más valor, cuando más presenta para leer en el
cuño, y tiene más importancia cto más datos tengas de su historia.
Para los coleccionistas, se pueden encontrar estas esquilas en lugares como
Mercado Libre en donde se vendena muy buen precio. Pero para esto hay que tener
en cuanta que para que sea verdadera en el anverso tiene que estar los
siguientes datos: A qué estancia perteneció, de qué lugar era la estancia y los
datos de la misma, entre otras características.