
Las últimas dos semanas han incorporado agua a los sufridos suelos de la zona núcleo. La misma que a principios de mes se concretó en el sudoeste de la región pampeana, en forma incipiente comenzó a desplazarse hacia el norte, concretándose con mayor eficiencia en los últimos diez días. De todas maneras en este mismo período hubo sectores que quedaron nuevamente postergados en la oferta de agua, principalmente noroeste de BA, sudoeste de SF y sudeste de CB. Posiblemente dentro de la zona núcleo, este importante sector va quedando como el más sufrido y requiere una mejora pluvial urgente. La necesidad de precipitaciones es importante en toda la región pampeana, ya sea para sostener las mejoras recientes o para perfilar un piso en el deterioro que vienen sufriendo las sementeras. Deber reconocerse sin embargo, que en gran parte de ER, SF, gran parte de CB y buena parte de BA, la demanda de agua ha decrecido. Es decir, potencialmente los cultivos tienen mejores posibilidades de arreglarse en base a reservas y a sistemas precipitantes con milimetrajes propios de la época. Pareciera que la demanda de agua ya no va requiriendo lluvias anómalas para ser satisfecha. El agua necesaria para mantener o alcanzar reservas adecuadas se grafica en el mapa. Estas son las necesidades de una pradera, que a esta altura perfectamente puede asociarse a la soja.
El centro sudoeste entrerriano, el centro sudeste bonaerense, el norte de SF y zonas mas dispersas en la provincia de CB, se cuentan entre los sectores que han podido disminuir su demanda de precipitaciones respecto de mediados de enero. Por el contrario, parece crítica la situación para gran parte del norte de LP, las vecindades del noroeste de BA, el extremo sur de CB y un a buena parte del sudoeste de SF. Al menos sobre estas zonas puede asegurarse que las lluvias fueron muy heterogéneas y solo en escala reducida se dieron milimetrajes adecuados. Posiblemente, esta parte de la zona núcleo se configure como una de las más dispares en cuanto a rendimiento.
El mes de enero cerrará con precipitaciones en la franja central, si bien no se proyectan acumulados capaces de colmar el perfil en las zonas mas secas, las perspectivas son favorables para sostener las mejoras recientes en el este y para paliar las necesidades hídricas del oeste de la zona núcleo.