
Aunque aún no en forma generalizada, la oferta de agua esta mejorando en vastos sectores agrícolas. El cambio más notable se ha observado en la provincia de BA, donde desde comienzos de enero se han venido alternando sistemas precipitantes que han permitido alcanzar como piso los valores normales de lluvia de enero, cuando aún restan diez días para finalizar el primer mes del año. Las lluvias de la última semana, hasta las 9 hs de hoy, se representan en el mapa.
Como decíamos, la zona que ha podido salir de la sequía con mayor perspectiva a futuro es la provincia de BA, sin embargo ayer se observaron importantes lluvias en el centro de SF y el oeste entrerriano, que perdieron eficiencia en otros sectores de estas provincias, aunque lograron quebrar el estado de sequía. Estas zonas no se han recuperado en plenitud, pero el aspecto de los cultivares de soja ha cambiado de manera notoria. Ahora sí, es necesario que este patrón más húmedo logre continuidad. La misma podría concretarse a mediados de la semana próxima, con lo cual se habrá logrado poner freno al deterioro de las sojas que ya habían entrado en floración.
Por otra parte, en el mapa es claro que la provincia de CB, padece una situación muy compleja. Esta es una época en que particularmente las precipitaciones son favorables en este sector mediterráneo, sin embargo, es claro que las lluvias vienen preferenciando zonas del sur y recientemente han incorporado al este. Es perentoria la necesidad de agua en toda la provincia de CB. El extremo sudoeste de SF no se escapa por mucho a este comportamiento, dado que también a este sector le han resultado esquivas las precipitaciones del mes de enero
El tiempo estable que se ha impuesto en las últimas horas se sostendrá en los próximos días. La clave será monitorear como ingresa la humedad a partir del fin de semana. Todo parece indicar que la situación convergerá hacia un escenario favorable para el regreso de las precipitaciones hacia el martes o miércoles próximos. Las zonas recientemente recuperadas necesitan precipitaciones del orden de los 30 milímetros para no caer nuevamente en un balance hídrico deficitario.
Si bien no puede decirse que el clima esta quitando presión sobre la evolución de la soja, si se puede perfilar un panorama menos ajustado para el mes de febrero. Las sementeras que no han padecido deterioros destacados antes de estas precipitaciones, pueden lograr los rindes medios. Considerando las difíciles circunstancias climáticas del último trimestre en la zona núcleo, esta es una buena noticia.