BUENOS AIRES - El mercado doméstico de compraventa de granos se ve signado por la falta de precio que presenta el trigo por las trabas que registra su exportación, y los buenos precios que muestran la soja y el maíz, aseguraron especialistas del sector.
El interés por trigo en el mercado internacional se incrementó en la última semana por los problemas climáticos que enfrenta su producción en Australia y Rusia.
Como contrapartida, el mercado doméstico de compraventa de trigo resulta casi nulo debido a las pocas autorizaciones de Registros de Operaciones de Exportación (ROE Verde) obtenidas por los exportadores locales.
Sin contar con precio en las pizarras de la Bolsa de Comercio de Rosario, en la rueda cerealera de Bahía Blanca se lograron concretar algunas operaciones a un valor de 190 dólares al cierre de la pasada semana.
Pese que a fines de noviembre, el gobierno nacional dispuso autorizar la apertura de exportaciones de trigo por 2,3 millones de toneladas, más allá de las más de 9.000 toneladas autorizadas por la ONCCA, aún no se tiene una definición al respecto.
Por el momento, todos los operadores locales tienen su mirada puesta en el Chaco, ya que esta provincia obtuvo la autorización para vender al exterior una partida de hasta 100 mil toneladas, de las cuales pocas noticias se tuvieron durante los últimos días.
Por ello y ante la falta de trigo, en el orden mundial se muestran muy firmes las operaciones en el rubro sojero, hecho que "hace que las subas se espiralicen", tal como lo indicó Dante Romano, especialista en temas agropecuarios de la Fundación Libertad.
En el orden local, el productor sojero mantiene su temor por la situación que ofrece el clima, con escasez de lluvias, que abre la posibilidad de reducir los niveles de producción de la oleaginosa para la presente campaña.
Con una situación financiera mundial más calma y con problemas de cosecha en Europa del Este y en Oceanía, en el corto plazo todo parece indicar que los precios internacionales de materias primas como el trigo o la soja mantendrán su tendencia ascendente, algo que también dará impulso a otros granos.
El buen nivel de precios y la posibilidad de obtener nuevas subas llevó a muchos fondos especulativos a tomar posiciones en commodities agrícolas, por ello se teme, según lo admite Romano, que en el caso de que se revierta la tendencia, se produzca "una fuerte toma de ganancias".
Por ello, en los próximos meses comenzará a jugar muy fuerte la situación que ofrecerá la próxima campaña agrícola que se emprenderá en los campos de Estados Unidos, que deberá marcar la situación del sector durante los meses de marzo a mayo de 2011.
En la Argentina, el único grano que sigue la tendencia mundial es justamente la soja, donde los exportadores se excusan de convalidar precios más altos.
En la antevíspera, la entrega inmediata de lotes de soja negociados en Rosario se pagó a razón de 1.330 pesos por tonelada, mientas que a futuro, el grano recibió un valor de 320 dólares para su entrega a mayo de 2011.
En el caso del maíz, más allá de la posibilidad de contar con autorizaciones para exportar 5 millones de toneladas que generó expectativas en el mercado local, el precio cayó a 150 dólares por tonelada vendida a enero de 2011.
Hasta el momento, los exportadores locales llevan adquiridas 3 millones de toneladas, motivo que lleva a pensar que los 2 millones autorizados para su venta al exterior se colocarán rápidamente.
Con respecto al girasol, en Ucrania, la producción será levemente superior a la esperada y en Rusia los rindes se verán seriamente afectados por la fuerte sequía, con una pérdida prevista superior a los 5,6 millones de toneladas.
Más allá de esta cuestión, la demanda de girasol está en alza: India, por ejemplo, aumentó sus compras de aceites vegetales en un 25 por ciento durante octubre pasado contra igual período del 2009.


