BUENOS AIRES - El mercado internacional para la soja mostró en las últimas semanas una fuerte volatilidad y, en el orden doméstico, el valor de la oleaginosa no logró separarse de esta situación, sujeto a cuestiones como las medidas antiinflacionarias chinas, el ajuste en Irlanda y la relación dólar-euro.
Asimismo, la cotización de la soja fue el cultivo que mejor acompañó las alzas y bajas que experimentó la comercialización en el orden internacional, no logrando evitar seguir atado a una alta volatilidad.
Según un relevamiento realizado por técnicos del Movimiento CREA y en base a cotizaciones del Mercado a Término de Buenos Aires, esta volatilidad pudo apreciarse en el caso de la soja mayo 2011, que cotiza en el orden de los 311,2 dólares y que en las últimas semanas exhibió variaciones de hasta seis puntos porcentuales.
El informe de CREA expresó que los productores sojeros locales ya han vendido el 10 por ciento de lo estimado para la campaña 2010-2011, y además tienen comprometido el 14 por ciento de la producción.
En las últimas semanas, el mercado debió asimilar la noticia de la caída en la producción sojera difundido por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, y por ello, los aumentos que experimentó la cotización de estos granos se debe a cuestiones básicamente financieras.
La respuesta dada por el mercado fue aceptar fuertes subas seguidas por bajas de igual tenor, y la entrada y salida continua de aquellos fondos especulativos de las posiciones granarias.
Entre las distintas cuestiones evaluadas por los operadores a la hora de comprar o vender commodities figuran la decisión china de luchar contra la inflación, los problemas financieros que enfrentó Irlanda y las medidas adoptadas por la Comunidad Europea para mantener la relación dólar-euro.
Con respecto al girasol, en Ucrania, la producción será levemente superior a la esperada y en Rusia los rindes se verán seriamente afectados por la fuerte sequía, con una pérdida prevista superior a los 5,6 millones de toneladas.
Más allá de esta cuestión, la demanda de girasol está en alza: India, por ejemplo, aumentó sus compras de aceites vegetales en un 25 por ciento durante octubre pasado contra igual período del 2009.
También en este país y durante igual período, se incrementó en un 15 por ciento la importación de aceite de palma y aumentó un 122 por ciento las de soja.En la Argentina, la superficie ya sembrada con girasol alcanza al 80 por ciento del 1.649.000 de hectáreas proyectadas para la presente campaña, con un importante avance en las tareas de cobertura respecto al ciclo anterior.
Según datos del ministerio de Agricultura, el 95,4 por ciento de la superficie se encuentra en estado muy bueno y bueno, mientras que a igual fecha del año previo ese valor era de 81,9 por ciento.


